Gimai V3 pt2


25 de agosto (martes)

Luego de despertarme, permanecí en mi cama, pensando. ¿Lo arruiné ayer?

—Probablemente sí, ¿eh?

La voz que dejé salir al techo de mi habitación no llegó a los oídos de nadie, y volvió a bajar a mí de nuevo. Giré la cabeza hacia un lado y comprobé la hora. Ya era mediodía, pero todavía estaba soñoliento. Debido a todo lo que sucedió ayer, y que reflexioné sobre ello toda la noche, no dormí mucho. ¿Cómo puedo romper la conciencia rígida y necia de Ayase-san? Después de todo, la mentalidad de Ayase-san se siente aguda y sólida al mismo tiempo. Sin embargo, también era frágil.

Después de vivir con Ayase-san durante los últimos dos meses, al menos he aprendido mucho sobre ella. Aún más ya que hemos estado trabajando juntos cada día en nuestro trabajo a medio tiempo. Si tuviera que adivinar, el proceso de pensamiento de Ayase-san probablemente sea algo así.

Ser un niño significa que recibes cosas gratis. Básicamente, estás mucho más del lado receptor que el que da. Cuando era una niña, era tan normal como cualquier otro niño, pidiéndole a su madre helado, o que la llevara a la piscina. Ella siempre estaba pidiendo que le dieran algo o que la llevaran. Por supuesto, eso tenía mucho sentido, y así es como se supone que las cosas deben ser. Sin embargo, Ayase-san no se siente así. Eso es lo que es tan importante.

Debido a las circunstancias de su familia, Ayase-san detuvo sus días infantiles al principio de sus años superiores de escuela primaria. Ya no podía permitirse quedarse como una niña. El mundo funciona con las relaciones de dar y tomar, pero ella eligió vivir más en el extremo que da. Esta era probablemente su propia manera de compensar por sus días como niña cuando ella vivió en el lado receptor, bajo la impresión equivocada de que ella había preocupado a su madre por ello.

Ella quería crecer lo más rápido posible y aliviar su carga sobre su madre. Ser dado algo de gratis, probablemente le recuerda su pasado oscuro cuando ella era una niña. Ella pensaba que tan pronto como ella fuese un poco egoísta, ella sólo aumentaría la carga sobre su madre. Qué ironía. Después de todo, la misma Akiko-san me dijo que lo contrario es la verdad.

«Yo quería permitirle ser una niña por más tiempo».

Sentí que mi pecho se hacía más pesado pensando en esto. Aunque ambas se preocupan por la otra, quieren las cosas equivocadas. La madre quiere que su hija se quede como una niña por un poco más tiempo, mientras que la niña quiere convertirse en una adulta lo antes posible. Hacer felices a ambas partes es imposible. Después de todo, se contradicen. Ni siquiera adaptarse funcionó. Ayase-san todavía era una niña después de todo. Tal vez la Ayase-san actual podría haber llegado a un acuerdo con Akiko-san si lo hubieran hablado e intentado adaptarse la una a la otra. Sin embargo, Ayase-san tragó todo eso y trepó las escaleras hasta adultez. Ella trató de llevar sus propias cargas lo antes posible, lo que resultó en este proceso de pensamiento retorcido de autocrítica. Es por eso que no puede obtener la calma que necesita, no puedes jugar con un corazón inocente. Ella no puede perdonarse por simple deseo honesto de ir a la piscina.

«No tengo tiempo para ir a la piscina. Realmente no tengo tiempo».

La expresión de Ayase-san era tan seca como siempre cuando dijo esas palabras, pero su voz sonaba como si estuviera fingiendo. Pero soy el culpable por no haber podido decir nada… Si fuera algún tipo de protagonista de una historia y hubiera escogido una secuencia más dramática de eventos para tratar de persuadir a Ayase-san, tal vez habría cambiado su manera de pensar sobre esto…

No, eso no está bien. No debería estar alejándome de la realidad de esta forma. Si quiero salvarla, entonces tengo que presentar un plan aún más sólido. Mientras estaba pensando eso, sonó mi alarma. Realmente era hora de que me levantara. Así que, después de apagar la alarma, lentamente me levanté de la cama.

Me levanté aproximadamente entre el desayuno y el almuerzo. Me paré en la sala de estar, preguntándome qué hacer. ¿Qué debería comer? ¿O debería esperar hasta que llegue la hora del almuerzo? Normalmente, Ayase-san estaría despierta para hacer el desayuno antes de que mi viejo se fuera al trabajo, pero parecía que todavía estaba dormida. La prueba de ello era la mesa de comedor. Momentos como estos suceden. No siempre podemos contar con que Ayase-san haga el desayuno para nosotros después de todo. Incluso cuando estábamos en nuestro período de exámenes de fin de curso, tanto mi viejo como Akiko-san no dejaron que Ayase-san hiciera el desayuno.

De todos modos, en cuanto a mi estómago, estoy hambriento. Tal vez debería tostar un poco de pan. Justo cuando estaba considerando qué hacer, la puerta de la sala de estar se abrió.

—… Ah.

—Buenos días, Ayase-san.

—… Días.

Se veía con mucho sueño. Sus párpados ni siquiera parecían estar completamente abiertos. Incluso su habitual y digna atmósfera que mantendría en casa había desaparecido a algún lugar. Incluso llevaba su ropa no tan bien como de costumbre. Tanto sus poderes de ataque como de defensa habían disminuido drásticamente.

—¿No dormiste mucho?

—Si dormí un poco… después de las 6 a.m.

No creo que se pueda llamar a eso «dormir» Debe haber estado claro afuera para entonces. Eso cuenta como pasar la noche en vela. —¿Por qué no duermes un poco más? No tenemos trabajo hasta la tarde.

—Estoy bien. … ¿Qué hora es? Ella dijo, girando su cabeza para mirar el reloj en la pared.

Sus ojos se miraban soñolientos, pero de repente se abrieron de par en par en shock.

—¿Eh…? ¿Es tan tarde…? Al decir esto, miró a la mesa del comedor.

Naturalmente, no había nada ahí.

—Oh no, ¿él tenía algo que comer?

—No te preocupes, parece que comió algo de pan.

Había un plato con migas de pan tostado en el fregadero, aunque no parecía tener tiempo para ponerlo en el lavavajillas. Por lo menos puso la mantequilla o la mermelada o cualquier cosa que había usado en la nevera. Bueno, antes de que Ayase-san y Akiko-san vinieran a vivir aquí, nuestros desayunos eran normalmente así. Si llegábamos a comer algo, eso es. Así que no hay razón para que Ayase-san se sienta culpable.

Traté de tranquilizar a Ayase-san, pero no parecía oír lo que dije. Ella se mordió el labio en frustración por su propio error.

—Esta es la primera vez que me quedo dormida de esta manera.

—¿Tal vez el agotamiento se había acumulado? Puedes descansar un poco más, está bien.

—Eso es… ¡Lo siento mucho! Todavía no has comido nada, Asamura-kun. Haré algo de inmediato.

Ayase-san estaba claramente fuera de onda. Sin mencionar que tenía grandes ojeras debajo de sus ojos.

—Ayase-san. Le llamé con una voz fuerte.

—¿S-s…í…?

—Quiero que me escuches sin huir.

—Eh… um, ¿qué pasa?

—Escucha. Cuando te mudaste aquí, ¿recuerdas lo que me dijiste?

Dejó salir una voz sorprendida. Supongo que todavía recuerda.

—¿… Realmente ayuda que podamos «ajustarnos» tan fácilmente…?

Asentí con la cabeza. Eso es exactamente. Esa fue la primera vez que ambos enseñamos nuestras cartas. Intercambiamos información y decidimos ajustarnos a los deseos y voluntad del otro. Por eso continué hablando.

—En este momento, he juzgado que claramente estás privada del sueño, Ayase-san. Puedes tratar de discutir en contra de eso, hacer argumentos en contra de mí, pero sólo mírate en el espejo. No quiero que cocines en ese estado. Me preocupa que realmente te hagas daño. Puedes tomar un asiento en una silla, pero yo haré la comida. Esa es mi opinión sincera.

—Urk… Pero dije que me encargaría de la comida.

—El principio es el principio. Tienes que ajustarte a la situación y vivir con el enfoque circunstancial. Hoy, tu misión no es hacer la comida, sino conseguir un descanso adecuado.

—P-pero…

—Normalmente tampoco te diría esto a ti, Ayase-san. Tú misma lo has dicho, ¿verdad? Esta es la primera vez que te quedas dormida de esta manera, ¿verdad?

—…… No

—Así que esta es una situación irregular. No es necesario que te fuerces a hacer lo mismo de siempre. Vamos, sólo siéntate. Por supuesto, también puedes regresar a tu habitación y dormir un poco más. Dije. Saqué la silla donde siempre se sienta Ayase-san.

El suelo hizo un chirrido débil en respuesta.

—Solo me falta un poco de sueño, ¿de acuerdo?

—Lo sé, pero una Ayase-san sin sueño tiene derecho a sentarse en esta silla, así que vamos.

—… Bien. Ayase-san parecía haberse resignado a su destino. Se sentó en la silla.

Esta podría ser la primera vez que veo a Ayase-san actuar tan débil. Pero lo que es más importante…

—¿Quieres una rebanada de pan tostado?

Ella respondió asintiendo la cabeza, así que saqué una rebanada para ella y otra para mí y las metí en la tostadora. También saqué la mantequilla y la mermelada de la nevera y las puse delante de Ayase-san. Junto con el cuchillo de mantequilla y la cuchara, Por supuesto. También vi algunos restos de jamón y los saqué de la nevera.

—Me gusta de esa manera, sí.

—También te gusta un poco crujiente, ¿verdad?

—… Me gusta de esa manera, sí.

—Entiendo. Es realmente bueno de esa manera.

Puesto que estábamos de acuerdo mutuo, saqué un sartén, puse un poco de aceite en él, y encendí el calor para dorar el jamón. Se escuchó un sonido chisporroteante, y eso me hizo sentir aún más hambriento. ¿Por qué el sonido chisporroteante de un sartén te hace sentir así? Puse el pan dorado en un plato y lo llevé a la mesa del comedor. Hice lo mismo con el jamón, que estaba ligeramente quemado en las esquinas, y le añadí un poco de pimienta negra encima. Eso es lo siempre hace que Ayase-san. ¿Eh? ¿Hace eso antes de cocinarlo ponerlo en el sartén? No lo sé. Justo entonces algo más me vino a la mente, y abrí la nevera. Todavía nos quedaba algo de leche.

—¿Quieres leche caliente?

—¿Leche caliente con este calor…?

—El A/C funciona, así que hace bastante frío en esta habitación, ¿verdad? Si vas a tomar otra siesta, beber algo caliente debería ayudar más tarde. Dije eso, y Ayase-san se calmó en respuesta.

—… Tomaré un poco, entonces.

—Entendido.

Eché un poco de leche en una taza, la calenté en el microondas, y la puse delante de ella. Hice un poco de té de cebada para mí y lo puse delante de mí. Junté mis manos.

—Entonces, gracias por la comida. Sin embargo, añadir algunas verduras al menú podría ser mejor.

—Es más que suficiente… Gracias por la comida. —Ayase-san murmuró. Ella puso un poco de mantequilla en su pan, y el jamón en la parte superior, y lo mordió.

Hice lo mismo. Por un tiempo, los dos simplemente continuamos comiendo, sin decir una palabra. Sin embargo, esa rebanada de pan fue comida bastante rápido, así que Ayase-san se centró a continuación en su taza de leche caliente. Miré a mi taza vacía y consideré conseguir otra. Mientras pensaba eso, un suspiro escapó de los labios de Ayase-san. Ella bajó la taza, lo que hizo un tintineo tenue.

—«He estado pensando…» Ella dijo, y tomó otro sorbo de su leche caliente, casi como si fuese un ítem especial que necesitaba para reunir su valor para hablar. —…No me importaría ir a la piscina. Tenía mi brazo extendido para servirme otro vaso de té de cebada, pero mi mano se detuvo a mitad de camino.

Un poco sorprendido, me giré hacia Ayase-san otra vez.

—¿De repente te sientes con ganas de ir?

—Justo ahora. Antes de ir a la cama, estaba realmente en contra de la idea de ir, pero… No, eso no es correcto. Yo estaba dudando.

—¿Hasta las 6 a.m.?

—Hasta las 6 a.m.

—¿Pero ahora tienes ganas de ir?

Ayase-san asintió.

—Cuando me desperté esta mañana… Pensé que tal vez no estaría mal. Pero realmente no puedo saberlo.

Mientras escuchaba a Ayase-san, sentí que toda mi fuerza desapareció de mi cuerpo. Estaba a punto de convertirme en gelatina en mi silla. Después de todo, no necesitaba ningún acontecimiento dramático. Al final, Ayase-san sólo lo consultó con su almohada una noche y cambió de opinión. Eso es todo lo que tomó.

Supongo… que esto es mucho más realista después de todo. Tenía sentido para mí por lo menos. Lo que se necesita en realidad no es un tipo que mueva montañas, sino simplemente un pequeño evento como ese. Leí en un libro antes que la provocación más pequeña puede cambiar el proceso de pensamiento fundamental de una persona.

—Pero hay un problema.

¿Eh?

—Y es un problema muy crucial que también te involucra a ti, Asamura-kun.

—¿No puedes nadar? No creo que sea lo suficientemente bueno como para enseñarte.

—No, puedo nadar, ¿de acuerdo?

—Me imaginé~.

Yo medio me esperaba que esa no fuera la razón. En realidad, el verdadero problema era mucho más grave de lo que yo esperaba, y era cierto que me involucraba.

—Como no planeaba ir a la piscina ese día, entonces tengo un turno en el trabajo. Creo que también tú tienes, Asamura-kun.

—¿Cuál es el día para el viaje a la piscina?

—El día después de mañana, el 27. —Woah… ¿en serio?

—Sip, muy en serio.

Tenemos mañana, el 26, libre, y nuestro próximo turno es el 27. Eso es un poco problemático. Justo cuando logré que Ayase-san aceptara, ni siquiera podremos ir a la piscina en primer lugar. Después de meditar sobre esto por un momento, propuse a Ayase-san varias maneras de tratar con este problema.

—Puesto que realmente quieres ir, vamos a hacer algo al respecto.

—¿Podemos?

—Bueno, esto sucede mucho, así que deberíamos estar bien.

—Así que sucede mucho…

—Sí, sólo pediremos un cambio en los turnos. Simple, ¿verdad? Lo dije de una manera que se suponía que me iba a hacer sonar seguro.

Aunque era una idea simple, podría resultar muy difícil de ejecutar en realidad, y yo era plenamente consciente de ello.

La hora del día había progresado hasta el punto en que el calor ardiente e infernal comenzó a enfriarse un poco. Para ser más precisos, era una tarde normal a las 4 p.m. en Shibuya. Un olor a quemado salía del asfalto, y Ayase-san y yo caminamos uno al lado del otro mientras nos acercamos al trabajo. Decidimos ir a trabajar temprano para poder pedir al gerente un cambio de turno.

Mencioné esto antes, pero cuando se trataba de nosotros viajando juntos, teníamos que ajustarnos el uno al otro con la bicicleta o a pie. Naturalmente, ni Ayase-san ni yo disfrutamos de mostrar tal consideración, pero ahora teníamos una razón adecuada para hacerlo. Aunque nunca esperé que trabajaríamos juntos por tal razón.

—Se ha vuelto más nublado, ¿eh? Gracias a Dios. Ayase-san miró al cielo mientras murmuraba para sí misma.

Como ella había dicho, la mitad del cielo estaba cubierta de nubes. Aun así, todavía había un cielo azul visible, así que no se ha oscurecido ni nada, pero al menos enfrió un poco. Era un poco más cómodo estar fuera gracias a eso. Después de que Ayase-san miró hacia el cielo mientras cubría la mitad de su cara con su mano, ella ajustó la bolsa que tenía sobre su hombro. Era una bolsa bastante grande, pero contenía el uniforme que llevaba a casa con ella todos los días después de todo.

Hoy, Ayase-san daba una impresión diferente en comparación con lo habitual. Llevaba un top de colores brillantes que tenía las mangas y el cuello unidos, sin mostrar mucha piel en absoluto. Donde usarías una corbata, ella tenía algo como una cinta pequeña. En términos de Ayase-san, no tuvo mucho daño de ataque, sino mucha defensa al menos. Cuidado con tus modales al intentar la negociación. Tal vez la razón por la que está usando esta ropa es por lo que dije.

Bien, ella daba la impresión de que ella era confiable y trabajadora. Sin embargo, no se quitó los piercings que tiene en la oreja, casi como si fueran aguijones de abeja, advirtiendo a cualquiera que se atreviera a atacar, eso era muy parecido a Ayase-san. También, siento que su ropa se estaría calentando mucho ahora.

—¿No tienes calor vestida así? No te dará un golpe de calor, ¿verdad?

—Se acaba de poner un poco más nublado, así que estoy bien.

—¿Dormiste algo?

—Seguro que sí. Dos horas enteras.

Me parece que eso todavía no es suficiente, pero presionar más el asunto no supondría ningún beneficio, y eso haría que pareciera que estaba tratando a Ayase-san como una niña. No quiero que vuelva a ser una niña de ninguna manera. Como pensaba que, nuestra conversación había terminado, y no había nada más de lo que hablar realmente, los dos caminamos uno al lado del otro sin decir una palabra.

Con el ruido ambiental de los coches atrapados en el tráfico, y los camiones que conducen por la ciudad reproduciendo anuncios a un volumen lo suficientemente alto como para molestar al vecindario, me di cuenta una vez más de que esto era de hecho Shibuya. Casi como si Ayase-san había esperado un cambio de atmósfera, de repente habló.

—Lo siento por lo de ayer.

—¿Acerca de todo lo de la piscina?

—Eso también, pero una cosa más. Cuando entraste a trabajar con Yomiuri-senpai, pude haber dicho algo grosero.

—Ahh…

Esa conversación se sintió un poco rara, sí. Ella mencionó que, como familia, podría estar tranquila si yo fuera tan cercano a Yomiuri-senpai, y aunque la persona en cuestión lo tomó como una broma, de hecho, sentí que no era exactamente el estilo habitual de Ayase-san. Cuando un hombre y una mujer caminan juntos por la calle, generalmente son considerados como una pareja. Este tipo de estereotipo podría aparecer en su cabeza, pero no es realmente algo que les diga a otros, lo que probablemente era su forma de pensar.

—Está en contra de nuestra promesa ocultar cualquiera de estos sentimientos, ¿verdad? Está bien, puedo decírtelo, sin duda. Ayase-san casi sonaba como si se lo estuviera diciendo a sí misma, y continuó con un tono intranquilo. —En cualquier caso, me gustaría que fueras honesto si es que están saliendo.

—Ya veo. ¿Por qué? —No lo sé… Permíteme dejarlo en eso.

Me pareció raro. Como si ella sabía, pero no podía responder. Primero se adentra en mi relación con Yomiuri-senpai, y ahora ni siquiera me mira a los ojos. Ambos se sentían tan profundos en significado que mi corazón empezó a latir más fuerte como si yo estuviera esperando algo.

«¿Esperando algo?» ¡Contrólate!, Asamura Yuuta.

Forcé a mi corazón que estaba a punto de saltar hacia adelante que se calmara y esperé cuidadosamente lo que Ayase-san diría a continuación.

—Después de trabajar con ella, me di cuenta de lo buena persona que es.

—Sí, tienes razón.

—Ella es amable, considerada y una belleza, por si fuera poco. Ella es inteligente y sabe casi todo, y ni siquiera te cansarás de hablar con ella debido a su humor único.

—Aunque ella es un poco holgazana. Y no te puedes olvidar sus bromas sucias.

—Eso no es un defecto, lo llamarías encanto, ¿de acuerdo? … Bueno, tal vez no estoy demasiado familiarizada con ella todavía. Después de todo, has estado trabajando con ella mucho más tiempo que yo. ¿Por qué estoy haciendo una presentación sobre Yomiuri-san? Ayase-san hizo una sonrisa irónica.

Quería preguntar lo mismo. ¿Qué está tratando de decir?

—Sólo pensé que no sería tan mala como una «hermana mayor», ya sabes. Realmente no debería haber dicho algo que restringiera tu libertad, así que lo siento. Ayase-san continuó explicando su extraña reacción de ayer.

Es casi como si hubiera preparado una nota de antemano con el contenido de lo que quería hablar, y estaba leyendo palabra por palabra desde la memoria dentro de su cerebro. Hey, ¿son esos sus verdaderos sentimientos? La duda llenó mi mente, pero la ignoré. Ella dijo que ella explicaría correctamente qué sentimientos inseguros y avaros tenía, y había revelado su mano. Si tuviera que dudar de cualquier parte de eso y asumir que había una mentira mezclada allí, destruiría toda la premisa de nuestra relación. Así que realmente mi única respuesta era asentir.

—Bien, eso está bien. Ya no hay necesidad de que te disculpes.

—Lo tengo.

Ya es suficiente. Nos olvidaremos de este incidente y dejaremos que el tiempo se lo lleve. Así es nuestra relación, una que es la más cómoda tanto para Ayase-san como para mí. Sin embargo, por alguna razón que no puedo explicar, sentía que algo estaba atascado dentro de mi garganta, dejando un amargo regusto y una sensación de incomodidad que no podía A medida que nos acercamos a la estación de tren, el número de personas a nuestro alrededor creció. Aunque ni siquiera era hora de que los asalariados salieran del trabajo, había hombres que llevaban corbatas y trajes, y el sonido de los tacones altos por todas partes. Incluso había algunos estudiantes mezclados en la multitud. Me di cuenta de algo cuando paré mi bicicleta en el aparcamiento. Chasqueé mi lengua muy fuerte, y Ayase-san me miró en shock.

—¿Qué pasa?

—Dime, Ayase-san.

—¿Qué?

—Si también regresamos a casa juntos, ¿por qué rayos traigo mi bicicleta?

¿No podría simplemente dejarla en casa si fuéramos a trabajar y regresáramos a casa juntos?

—¿Eh? Ayase-san me miró como si acabara de decir algo extraño. —Porque tenías una razón para hacerlo, ¿verdad?

—No, para nada. Era sólo por costumbre.

—B-bueno, eso sucede de vez en cuando… Pfft.

—Los hábitos son cosas aterradoras, ¿eh?

—Lo dejaré en eso.

Sus ojos estaban sonriendo. Se burlaba de mi error. Bueno… Recientemente, siempre ha estado un poco tensa, así que preferiría mucho más que sonreía a mi costa que no lo hiciera en absoluto. En cualquier caso, aparqué mi bicicleta en el aparcamiento, regresé a donde Ayase-san me estaba esperando, y entré en el área de empleados. Allí, nos encontramos con un jefe nuestro y preguntamos dónde estaba el gerente de la tienda. Cuando abrimos la puerta de la oficina, el gerente de la tienda estaba sentado en el lado de la ventana de la oficina, con varios escritorios que formaban una isla.

—Oh… Asamura-kun y Asamura-san… Ah, no, Ayase-san, ¿verdad? Hola, chicos.

No puedo culparle por decir el nombre equivocado. En nuestro registro familiar y en papel, el verdadero nombre de Ayase-san ahora era Asamura Saki. Nuestros padres no tuvieron una unión de hecho7, sino que simplemente juntaron sus nombres en el registro familiar, razón por la cual toda nuestra familia es Asamura ahora. Sin embargo, en la escuela o en el trabajo, donde la conveniencia lo exige, Ayase-san se hace llamar por su antiguo nombre. Tampoco es que nuestra familia sea algo especial. Con los matrimonios en la actualidad, los registros de nombres, los nombres de familia e incluso las cuentas de correo electrónico utilizadas por los adultos permanecen igual por conveniencia, o eso escuché.

7 Una unión de hecho consiste en la convivencia pública y estable entre dos personas sin llegar a ser matrimonio, pero más que una simple pareja Para Ayase-san, este trabajo era un lugar para formar nuevas relaciones, por lo que consideró llamarse a sí misma «Asamura Saki», pero aparentemente no quería recibir ningún tipo de trato especial porque es mi hermana pequeña, o algo así. Al final, comenzó a trabajar con el nombre de «Ayase» Como siempre la llamo «Ayase-san», ninguno de los otros empleados lo había descubierto.

—Hola, gerente de tienda. Esperaba molestarte por un momento…

—¿Hm?

Al darse cuenta de que no habíamos terminado la conversación con sólo un saludo, el gerente de la tienda levantó la cabeza. Aunque apenas tenía treinta años, logró ascender para convertirse en gerente de la tienda, lo que muestra su habilidad escondida detrás de su amabilidad.

—¿Qué pasa?

—Lo siento por mencionar esto de repente… Los dos, Ayase-san y yo, tenemos el día libre mañana el 26, y tenemos un turno pasado mañana el 27, pero nos preguntábamos si podíamos cambiar esos turnos.

—¿Cambiar los turnos…? Si que es repentino. ¿Sucedió algo?

—Umm.

Si nos inventamos una mentira mal hecha, sólo pondría en riesgo todo, y realmente no quería perder este trabajo. Lo importante es que no mentíamos, pero tampoco explicamos nada que no fuera absolutamente necesario. Por eso dije lo siguiente.

—Un amigo nos invitó a un lugar de repente.

El gerente de la tienda sabe que Ayase-san y yo asistimos a la misma escuela. Por eso le dijimos que un amigo en común nos invitó. Narasaka-san podría ser más cercana a Ayase- san, pero también me trata como un amigo, o esa es la sensación que tengo al menos de nuestras interacciones. Ayase-san continuó.

—Ayer, regresó de un viaje.

Eso tampoco es mentira. Narasaka-san acaba de regresar de un viaje ayer. Eso también explicaba por qué no trataba de ponerse en contacto conmigo hasta ahora. Tiene sentido. Ella no se pondría en contacto con algún tipo cualquiera como yo cuando está fuera disfrutando de sus vacaciones. Pero ella sí le dijo a Ayase-san. Sin embargo, el hecho de que fuera «de repente» no era del todo cierto. Ayase-san había sabido de esto por un tiempo, pero yo no lo sabía. Por eso lo mencioné, mientras que Ayase-san comentó todo el viaje.

Incluso sin mentir, puedes ocultar la verdad de alguna manera. Aunque no se siente muy cómodo utilizar este método de negociación. Aquí es donde las cosas son importantes, por lo que tenemos que darlo todo en esto. —Sé que estamos siendo egoístas aquí, pero ¿hay alguna posibilidad de que podamos cambiar de turno? Me incliné profundamente, y Ayase-san hizo lo mismo que yo.

—Hmm, dame un momento. Dijo el gerente de la tienda, mientras escribía en su computadora.

Él debe estar mirando el horario del turno ahora mismo.

—Ambos, ¿eh…?

Mientras lo hacía, miré la expresión de Ayase-san, llena de preocupación. Ahora bien, ¿cómo van a salir las cosas de aquí en adelante? Si rechaza nuestra petición, entonces tenemos que idear otra cosa. Por supuesto, no podemos simplemente discrepar o saltarnos el trabajo, pero tampoco quiero forzar ninguna negociación y arruinar la buena relación que tenemos.

—El 27 es un jueves, ¿verdad? Dijo el gerente de la tienda. Tomó el teléfono y llamó a alguien.

Debe haber sido otro miembro del personal que fuera un candidato para intercambiar su turno con nosotros. Después de intercambiar unas palabras, colgó. Eso sucedió dos veces.

—Debería estar bien. Ambas personas que trabajan mañana ya llevan un tiempo aquí y no tienen problemas para cambiar sus turnos, así que cambiar con ustedes debería funcionar.

—¡¿En serio?!

—Sí. El gerente de la tienda continuó con una sonrisa. —Por eso espero que mañana trabajen mucho.

Era un ejemplo perfecto de la zanahoria y el palo. Bueno, no hay manera de que un estudiante de secundaria pueda ganar contra un adulto. Tal vez vio a través de nuestra excusa inmediatamente. Sin embargo, eso no importa siempre y cuando podamos ir a la piscina ese día. Eso ya es una victoria para nosotros. Por ahora, le agradecimos al gerente de la tienda.

—¡Sí, haremos nuestro mejor esfuerzo!

—S-sí, ¡lo haremos!

Ambos bajamos la cabeza profundamente y salimos de la oficina. Después de cerrar la puerta, Ayase-san dejó salir un suspiro.

—Gracias a Dios.

—Feliz de que todo haya funcionado, ¿verdad?

—Creo que podría haber sido lo más nerviosa que he estado en toda mi vida.

—Dudo seriamente que eso sea verdad. Cambiamos a nuestros uniformes y comenzamos nuestro turno. Hoy, nuestro trabajo era poner los libros recién entregados en las estanterías. Con un carrito en la mano, caminamos por el bosque de estanterías.

—Ayase-san, el siguiente es… Ahí. Es un libro técnico.

—Entendido, Asamura-san. Dijo, mientras sacaba varios libros de la caja de cartón en el carrito y caminó hacia la siguiente estantería, ya que empujar el carrito ahí sólo sería una pérdida de tiempo.

Ella puso los libros en los espacios vacíos de la estantería y yo tiré del carrito después de ella un momento después. Después de eso, la ayudé.

—Ahorrar tiempo así es genial.

—Eres aún más increíble, Asamura-san. Conocer la ubicación de los estantes es increíblemente eficiente en general.

—No recuerdo dónde está todo ni nada de eso.

Los recién recibidos de hoy eran más de los géneros en los que me interesaba, por lo que sabía a primera vista a qué estante pertenecían. Fue sólo suerte el día hoy, nada más. Al final, la caja de cartón terminó vacía unos sólidos 15 minutos antes de lo esperado.

—De acuerdo, entonces vamos a tomar un descanso.

—Sí.

Devolvimos el carrito al almacén trasero y nos dirigimos juntos a la sala de descanso. Vertimos un poco de té frío en dos tazas de plástico y nos sentamos.

—Dime, Asamura-kun. Ayase-san de repente habló.

Como estábamos los dos solos en la sala de descanso, ella cambió a llamarme como lo haría en casa. Después de que ella tragó el contenido de su taza, se levantó para volverla a llenar. Ella dejó salir un suspiro, y continuó.

—No es que no tengas amigos, sino que no intentas hacer amigos, ¿verdad?

—No lo evito activamente ni nada.

—Pero, ¿eres consciente de ese hecho? No lo estás, ¿verdad?

—Sí, en realidad no me importa mucho.

—Ya veo.

—Bueno, no estás equivocada. No es que esté desesperado por hacer amigos.

No es que no quiero ninguno, simplemente no voy buscando amigos activamente. —Si soy honesta, nunca pensé que podríamos cambiar los turnos tan fácilmente… No, eso no es todo. Me daba miedo negociar por ello. Como no quería hacerlo, subconscientemente me hice pensar que era imposible.

—Sólo estoy acostumbrado a ello. He cambiado mi turno varias veces antes.

—¿No demuestra eso que tienes mucha más experiencia comunicándote que yo?

Nunca había pensado en ello de esa manera.

—… Supongo que se podría decir que sí.

—Cuando entramos en la librería hoy, le fuiste a preguntar a un senpai en dónde estaba el gerente de la tienda, e incluso cuando estábamos negociando con él, siempre te mantuviste decidido y confiado, y dijiste exactamente lo que querías y necesitabas… Así que pensé que no parecerías como alguien que tiene problemas con comunicarse.

—Sólo me estás sobreestimando.

No soy tan hábil ni nada. Simplemente llevo trabajando aquí lo suficiente como para poder hablar con todo el mundo con la facilidad suficiente.

—Cuando es un lugar que espera seriedad de ti, es mucho más fácil. Esa es la razón por la que piensas que es una clase de habilidad de comunicación increíble.

—Yo no puedo hacerlo.

—Puedes hacerlo. Una vez que te acostumbres a este tipo de trabajo, puedes hacerlo. Además, ya estás haciendo bastante de eso. Por como lo veo, es mucho más difícil poder disfrutar de amistades en las que no existen normas concretas y compartidas. Yo… No soy bueno en eso en absoluto. Así que, para mí, tú eres mucho más experta que yo comunicándote.

—… Eso no es…

Es cierto. Puede que no lo haya dicho en voz alta, pero la razón por la que encontró su lugar fácilmente en la familia es porque ella decidió las reglas conmigo desde el principio. Ahora que finalmente se siente motivada para ir a la piscina, definitivamente no puedo decirle esto, pero ahora, yo soy quien ahora está mucho más ansioso. Después de todo, vamos a la piscina. Juntos. Honestamente hablando, probablemente pueda mantener una conversación adecuada con Ayase-san, y tal vez Narasaka-san, pero no tengo la confianza de que pueda divertirme con nuestros compañeros de clase alrededor. A pesar de que el día en que lo haría se estaba acercando rápidamente.

26 de agosto (miércoles)

Era como cualquier otra mañana de miércoles, con el final del verano acercándose lenta e inevitablemente. Programé mi reloj despertador a la misma hora en que Ayase-san suele despertar, y logré mi cometido. Apenas eran las 6:30 a.m. y mi cansancio era tal que no podía describirlo con palabras.

Cuando caminé a la sala de estar, vi que Ayase-san ya estaba preparando el desayuno. Al ver a Ayase-san trabajar tan diligentemente, me quedé absorto por un momento.

— Buenos días, Ayase-san.

— Asamura-kun. ¿Despertaste temprano? — Ella volteó a verme por un instante y me respondió brevemente.

— Naturalmente. Supuse que hoy sería un día un día ocupado — respondí y tomé asiento en mi silla de siempre.

Tap, tap… tap. La mano de Ayase-san —que estaba cortando las zanahorias— se detuvo repentinamente y ella volteó a verme con un tono que tenía una pizca de preocupación.

— ¿Ocupado? Pero solamente cambiamos nuestros turnos, ¿no? ¿O tenías otros planes para hoy, Asamura-kun?

— Oh. No, no, no.

Supongo que ella debe haber estado preocupada ante la posibilidad de que yo haya dejado de lado otros planes en aras de ir hoy a la piscina con ella.

— ¿En serio?

— Lo juro. No tenía ningún plan para hoy. Si todavía no hubiera terminado mis tareas, entonces pasaría el día realizándolas, pero eso ya está cubierto.

— Así que…

— ¿Por qué estás despierto? — Ella probablemente quiso preguntar mientras me miraba inquisitivamente. Bueno, tenía sentido que no lo supiera. Este era un problema que solamente un chico solitario como yo tendría.

— No tengo un traje de baño.

— … ¿Y el de la clase de gimnasia?

— Elegí el béisbol sobre la natación debido a que mi amigo prefirió a ésta.

— Ohh, ya veo.

— Comenzó a darme una charla moral sobre lo malo que sería si siempre coincidiéramos en nuestras elecciones — Recordé el rostro de Maru mientras me sermoneaba y suspiré. Las clases veraniegas de gimnasia generalmente son elegidas por los estudiantes y yo tuve que elegir entre lecciones de natación en piscina o algún juego de pelota. Aun así, incluso si hubiera optado por las clases de natación y hubiera comprado un traje de baño para ellas, habría sido bastante lamentable el usarlo fuera de la escuela. Podrías pensar que estoy siendo bastante quisquilloso al respecto, pero tiene que haber alguna clase de código de vestimenta cuando vas a la piscina con tus compañeros populares de la clase, ¿no?

— Ja, ja, ja. Estás exagerando. Supongo que irás a comprar uno más tarde, ¿no?

— Sí, necesito comprar uno. Afortunadamente, nuestro turno termina a las 6:00 p.m., así que después tendré tiempo de sobra para comprar uno.

Normalmente trabajo turnos enteros que terminan en la noche, pero el de hoy sólo tendrá la mitad de duración, pues este habría sido el turno de mañana.

— ¿Irás a comprarlo después del trabajo?

— Tengo qué. Cuando estuve revisando, vi que la tienda que vende trajes de baño solamente abre a las 11:00 a.m., y ese es el horario de apertura más temprana que pude encontrar.

— Ya veo… así que no podrías hacerlo un poco más tarde.

— Eso sería arriesgarme demasiado, y eso es justo lo que quiero evitar.

Después de todo, el gerente nos había dicho que esperaba que trabajáramos mucho el día de hoy, así que, entre todos los días del año, este era el día en que menos quería llegar tarde. Si llegara a la tienda a las 11:00 a.m., quizá sería capaz de salir a las 12:00 p.m. sí me diera prisa en elegir… lo cual no creo que pudiera pasar.

— ¿Te es tan complicado el comprar un traje de baño?… Oh, sí, olvidé que realmente no tienes mucho interés en la moda, ¿cierto?

Asentí con una expresión amarga. Estaba totalmente en lo cierto. La moda y todo lo que la rodea no va conmigo. No sé ni lo básico respecto a elegir prendas. ¿Por qué hay tantos tipos de ropa? ¿Cuáles son las diferencias? ¿Es lo mismo que con los géneros literarios? Ya me puedo imaginar totalmente abrumado ante un abanico de opciones tan amplio a mi disposición. ¿Cómo siquiera se supone que pida ayuda?

Apuesto a que sólo perdería el tiempo sin tener idea de qué hacer, o dudando, así que al menos quiero tomarme mi tiempo en lugar de darme prisa para no llegar tarde al trabajo. Sin mencionar que también necesito prepararme para mañana. Ir a la piscina con tus compañeros de clase podría no parecer la gran cosa, pero sería un problema si me diera cuenta de que olvidé alguna cosa estando ya en el lugar.

Además, le dije a Ayase-san que no tenía ningún plan para hoy, pero debido a que no pensé que tendría que trabajar hoy, tenía planeado lavar la ropa por la mañana.

— Ya veo, entendido. Ah, eso me recuerda que Maaya me envió la planificación de mañana. — Te la enviaré más tarde.

— Gracias.

Por supuesto, Narasaka-san me había contactado e invitado desde ayer. Simplemente esperé para confirmar porque había la posibilidad de que no funcionara lo del cambio de turno. Después de todo, uno no puede retractarse una vez que ha hecho un compromiso. Justo después de que recibimos la autorización del gerente, Ayase-san se puso en contacto con ella y bastó un minuto para recibir respuesta. Así es Narasaka-san.

Mientras seguíamos hablando de ello, mi viejo se despertó, más o menos, a las 7:00 a.m. Se desvió al baño y luego vino a la sala de estar para saludarnos.

— Buenos días, Saki-chan. Oh, Yuuta, ¿ya estás despierto? Eso sí que es algo raro.

— Buenos días.

— Ajá. Buenos días.

Se dirigió a su asiento. Yo me puse de pie y le preparé un tazón de arroz, pero me rechazó con una expresión de desagrado. Sí, sí. Seguramente querías que Ayase-san te sirviera el arroz. Lo entiendo. Ella está preparando la sopa de miso, así que aguántate por ahora.

— Aquí tiene.

— Muchas gracias, Saki-chan.

— No es nada.

En la mayoría de los casos, el menú matutino de Ayase-san consiste en una receta sencilla que no requiere mucho tiempo de preparación. El de esta mañana era tofu con espinacas y verduras hervidas. El tofu estaba hasta arriba, con el jengibre y las hojuelas de bonito por debajo, y con un poco de ralladura de cebolla espolvoreada por encima. Parece que le añade salsa de soya. No tenía ni idea de esto sino hasta hace poco, pero aparentemente hay un montón de variedades de cebollas con las cuales sazonar el tofu. Ayase-san me dijo que se llaman «cebollines».

Cuando busqué en línea las diferentes variedades de cebollas que le podrías poner al tofu, encontré una inmensa variedad de tipos de cebollas, incluyendo cebollines, cebolletas, cebollas de rabo, cebollas de verdeo o incluso cebollinos. Me quedé confundido respecto a cuál usar si preparara tofu por mi cuenta. Sin embargo, las de hoy parecen ser cebollines. Junto con eso, había tres papas a la parrilla, las cuales colocó frente a mi viejo en un plato azul.

— En un segundo preparé tu desayuno, Asamura-kun.

— No necesitas apresurarte. Después de todo, mi viejo tiene que irse pronto a trabajar.

Si tuviéramos que ir a la escuela el día de hoy, Ayase-san y yo también deberíamos estar preparándonos para irnos, pero, afortunadamente, ese no es el caso. — Me disculpo por eso — comentó mi viejo mientras masticaba su comida. Terminó de desayunar rápidamente.

Él salió de la casa alrededor de las 7:30 a.m., y yo puse sus platos en el lavavajillas. Casi como si lo hubiesen hecho a propósito, Akiko-san llegó a casa alrededor de las 8:00 a.m. Debido a que ella ya había desayunado antes de llegar a casa, fue directamente a su habitación. Esta había sido la misma rutina de todos los días desde que Akiko-san y Ayase- san se habían mudado con nosotros. Me recordó a la rutina de cuando estábamos a medio semestre.

Debido a que las vacaciones de verano están a punto de terminar, debería comenzar a retomar el ritmo de antes. Después de que ayudé a limpiar el comedor, regresé a mi habitación y revisé la planificación de mañana, concretamente el mensaje de Narasaka-san que Ayase-san me reenvió. Era un gran párrafo con una planificación muy detallada, casi como si lo hubiera escrito una maestra de primaria que quiere asegurarse de que los niños conozcan los planes del día.

— ¿Podría ser que escribió todo esto mientras estaba en el viaje que Ayase-san mencionó? Supongo que Narasaka-san se esfuerza al máximo, incluso cuando está jugando.

«Ya que Maaya se desvivió planificando todo esto, lo correcto es que lo leas con detenimiento».

Ese fue el mensaje que Ayase-san añadió al final. A pesar de que al principio no quería ir, parece que está siendo muy positiva ahora finalmente se ha decidido. Es exactamente como dijo Akiko-san:

—Ella era una niña malcriada. Rogando que le dieran helado, queriendo ir a la piscina, quejándose si no le cumplía…

Sintiendo que, tal vez, Ayase-san finalmente había recuperado un poco de sus antiguos deseos de divertirse, yo también terminé poniéndome feliz.

***

Un poco antes del mediodía, salimos de nuestra casa y llegamos a nuestro trabajo con un buen margen de tiempo antes de que comenzaran nuestros turnos.

— ¡Muy bien! Trabajemos mejor que nunca, Ayase-san.

— Sí, demos nuestro mejor esfuerzo, Asamura-san.

En el instante en que pusimos un pie dentro de la tienda, Ayase-san cambió su manera de referirse a mí. Parece que está mucho más motivada para no traicionar la confianza del gerente en nosotros. Justo después de comenzar nuestro turno, nos pidieron a Ayase-san y a mí que nos hiciéramos cargo de la caja registradora. Probablemente esa es la actividad más estresante cuando trabajas en una librería. En especial para las personas como yo, quienes solemos ser asociales y no nos sentimos muy cómodos al hablar con extraños. Pero es mi trabajo, así que tengo que hacerlo. Una vez que conseguí un poco de tiempo libre en la caja registradora, lo invertí en doblar algunas cubiertas para libros. Corté una cartulina según la forma del libro, la doblé de arriba abajo y dejé una abertura para el libro. Debido a que cada libro tiene un grosor distinto, tengo que tener presente que el libro entrara en función de cómo doble la cartulina. Además, no puedo darle un libro a un cliente con una cubierta que se pueda desdoblar.

Hubo una vez en la que doblé los lados izquierdos y derechos y, debido a que el libro era de edición limitada, tuve que utilizar muchas cubiertas, lo que me tomó mucho tiempo. Al final me regañaron por eso. Ayase-san nunca paso por eso. Tal y como Yomiuri-senpai dijo, ella es mucho más habilidosa que yo.

Ese día, también tuvimos que limpiar la oficina y los vestidores. Y, muy extrañamente, hoy que es un día de mucho trabajo, Yomiuri-san se está tomando el día libre. No lo está haciendo a propósito, ¿cierto? Digo, la idea original es que yo también tendría libre este día, así que no puedo quejarme.

— Supongo que lo único que queda es sacar la basura.

— Yo me encargo de eso.

— No, yo también generé un poco de basura, así que aprovecharé.

Justo cuando estaba a punto de salir de la oficina, el gerente entró.

— Ohh, todo se ve muy limpio. Excelente trabajo el día de hoy — dijo, alabando nuestro trabajo.

— Sabía que simplemente estaba siendo educado, pero eso no significaba que no estuviera complacido. Era la zanahoria que venía después del palo. Tal y como supuse, este gerente sabe muy bien cómo hacer que la gente trabaje.

— Muchas gracias — dijo Ayase-san, sonriendo.

A las 6:00 p.m. en punto Ayase-san y yo salimos de la librería.

— Muy bien, ahora iré a comprar un traje de baño. Lamentablemente, hoy no podré caminar contigo a casa.

— Apenas son las 6:00 p.m., así que no hay necesidad de ello.

— Bien, entonces regresa a casa sin mí.

— Asamura-kun, ¿en dónde tienes planeado comprar tu traje de baño?

Le dije el nombre de la tienda departamental a la cual planeaba ir.

— Así que irás ahí, ¿eh? Déjame acompañarte — dijo, lo cual me confundió.

— ¿Por qué? — Es una tienda que también vende trajes de baño para mujeres, así que me compraré uno. Me probé el mío ayer, pero ya no me queda bien, así que pensé que también podría comprar uno nuevo — dijo, comenzando a caminar en dirección a la tienda.

Me apresuré y la seguí. ¿Vamos a ir a comprar trajes de baño juntos? Mi inexperiencia y mi frágil imaginación solamente provocaron que me imaginara la imagen de un hombre y una mujer comprando trajes de baño juntos, como si fueran una pareja real. Sé que no es más que un mero prejuicio, pero ¿qué otra razón habría para que viniéramos juntos? No se me ocurre ninguna.

Estaríamos tensos mientras hablamos el uno con el otro sobre trajes de baño, separados únicamente por el divisor del cubículo, sólo para terminar dentro de una extraña situación que sólo encontrarías en las novelas o en los mangas. Nah, no hay manera en que eso ocurra. Sin embargo, ¿qué tal si estaba totalmente desinformado y era perfectamente normal y aceptable que un par de hermanos como nosotros compraran trajes de baño juntos? Cuando miré de reojo a Ayase-san, quien se veía tan tranquila como siempre, sentí que esta última pregunta podría no estar tan alejada de la realidad.

Si realmente íbamos a comprar trajes de baño juntos, ¿qué clase de cara debería poner?, ¿y qué clase de actitud debería mantener? No estamos muy lejos de la tienda departamental, así que no estoy muy seguro de si realmente puedo preparar mi mente y mi corazón antes de llegar…

Al final, todo lo que dije fue totalmente en vano. Como suele suceder en la mayoría de las tiendas departamentales, el área de ropa femenina estaba en el primer piso, mientras que el área de la ropa masculina estaba en el segundo. Ayase-san se detuvo junto a la escalera eléctrica y volteó a verme.

— Muy bien, separémonos aquí. Si terminamos de comprar al mismo tiempo, podemos encontrarnos en la entrada. Si no, nos iremos a casa de manera separada.

— Entendido.

Sí, eso tiene sentido. Así es como funcionan las cosas en el mundo real. Déjame poner algo en claro. Un hermano no tiene la obligación de acompañar a su hermana menor a comprar un traje de baño… creo. Y, por supuesto, me tomó más de una hora elegir mi traje de baño. Como lo había pensado, fue lo correcto venir aquí después de trabajar.

27 de agosto (jueves)

Contemplé el brillante cielo azul que envolvía el extraño paisaje que me rodeaba mientras el tren en movimiento me sacudía de un lado al otro. ¿Cuánto había pasado desde la última vez que tomé un tren como este? Debido a que había nacido y crecido en Shibuya, y había vivido toda una vida encerrado en mi apartamento, raramente tomaba un tren para ir a cualquier lugar. Debido a que tenía la idea de que «siempre y cuando tenga mangas y libros, puedo sobrevivir», Shibuya es como el cielo en la tierra para mí. Ahora que las pequeñas calles se habían perdido a la distancia, incluso también sus pequeñas librerías, ahora sólo quedaban los grandes rascacielos.

En fines de semana y vacaciones, siempre pasaba el tiempo caminando de librería en librería, así que nunca tuve la necesidad de viajar muy lejos. Nunca pensé que el día en que usaría el tren sería para viajar a una piscina para jugar con otros. El interior del tren no estaba muy lleno. Nos quedaban unos cinco días de vacaciones, contando el día de hoy. Es el momento perfecto para que la mayoría de las actividades veraniegas lleguen a su fin y para que la gente comience a entrar en pánico porque sus vacaciones de verano están a punto de terminar.

Tomé mi teléfono y revisé la hora. Eran las 9:18 a.m. Debido a que habíamos acordado reunirnos en la taquilla de la estación de trenes de Shinjuku a las 9:30 a.m., aún tenía tiempo de sobra. Sin embargo, después de hacerlo, tendríamos que tomar otro viaje de 30 minutos en tren, y luego otro viaje de 30 minutos en autobús. Esta piscina está inesperadamente lejos. No me tomó mucho para comenzar a tener dudas.

No. Tengo que resistir. No puedo simplemente irme a casa después de hacer lo imposible para que Ayase-san viniera con nosotros. Además, en cuanto respecta a Ayase-san, decimos tomar rutas distintas hasta llegar al destino en el cual nos agruparíamos, así que ella salió de casa quince minutos antes que yo. Ya que habrá otras personas de nuestro mismo grado escolar acompañándonos, no podemos arriesgarnos a que se enteren.

Dicho eso, Narasaka-san ya lo sabe. Supongo que no será un gran problema si la gente se entera, así que no intentamos decirle que mantuviera el secreto ni nada parecido. Si la gente se entera, simplemente les explicaremos. No es que estemos haciendo nada ilegal. Yo estaba viendo al paisaje del exterior cuando un anuncio sonó desde los altavoces del tren, diciendo el nombre de la siguiente estación.

Una tenue briza me envolvió cuando las puertas se abrieron y yo salí del tren. Después de que pasé por la taquilla, vi un grupo de unas diez personas. El número de chicos y chicas era casi igual y todos ellos vestían el uniforme de la Preparatoria Suisei. Debido a que todos también traían sus bolsos, casi parecía que estaban en un viaje escolar.

— Qué extraño — murmuré.

Yo también vestía el uniforme de la Preparatoria Suisei. Es correcto, Narasaka-san mencionó en un mensaje que envió después que definitivamente debía traer puesto mi uniforme escolar, y que trajera conmigo mi bolso y mi identificación de estudiante. Aparentemente, era para conseguir un descuento estudiantil, pero ¿no suele bastar con presentar la identificación de estudiante para conseguirlo? Tenía algunas dudas, pero no me era un gran problema porque todos vestían el uniforme. Soy bueno siguiendo instrucciones.

Cuando miré a todas las personas que estaban reunidas juntas, vi algunos rostros conocidos dentro del grupo.

— ¿Otra vez…?

Vi a Ayase-san manteniéndose a una distancia segura de ellos. Ella también vestía su uniforme. Cuando ella volteó hacia mi dirección y me vio, soltó un suspiro de tranquilidad. Bueno, supongo que Narasaka-san es su única amiga real en este grupo. Y Narasaka-san estaba junto en medio del grupo, hablando con algunas personas. Ese es el monstruo comunicacional número 1 de la Preparatoria Suisei (en mi opinión personal). Cuando ella me vio, me saludó a la distancia con su mano, estirando su cuerpo como lo haría un cachorrito cuando ve a su dueño. Teniendo en cuenta lo linda que es, sin duda creo que es popular entre los chicos.

— ¡Buenos días y buenas tardes, Asamura-kun!

— Buenos di… Espera, ¿no debería bastar con un «Buenos días»?

— Así lo hacemos en este negocio.

— ¿Qué negocio?

— La Preparatoria de Negocios Suisei.

— ¿Ya veo?

Así que nuestra escuela ahora es una preparatoria de negocios. No tiene ningún sentido. Al final, algunas otras personas de la Preparatoria Suisei comenzaron acercarse a la taquilla y se añadieron a nuestro grupo, por lo cual comenzamos a presentarnos. Normalmente una breve introducción no sería un gran problema, pero, cada vez que una persona decía su nombre, Narasaka-san añadía alguna extraña clase de presentación, por lo cual presentarnos nos tomaba más tiempo.

— Soy Asamura Yuuta… Es un gusto conocerlos.

— Muy bien, ¡este es Asamura-kun! Podrá irradiar una atmósfera tranquila, ¡pero él es secretamente un chico súper popular!

— ¡Elige entre «secretamente» o «popular»! — replicó uno de los chicos.

— ¡Básicamente, esta es tu única oportunidad de llevarte bien con él! — respondió Narasaka- san mientras reía.

Supongo que esta era su propia manera de romper el hielo, con una broma muy respetuosa.

— ¡¿No estás de acuerdo, Asamura-kun?! — Siento que te equivocas por completo en un montón de cosas, pero… dejémoslo así.

— ¡Es un gusto conocerte, Asamura!

Repentinamente, un chico bronceado y musculoso, probablemente integrante del club de rugby, se acercó a darme un apretón de manos. Me congelé ante la sorpresa, pues no esperaba algo así viniendo de alguien a quien apenas había conocido. Quizá se deba a la atmósfera que Narasaka-san creó.

— El gusto es mío…

No vi ninguna otra opción, así que acepté el apretón de manos. Aunque se acercó demasiado a mí. Él realmente parece el típico chico que gana trofeos en todos los festivales deportivos. Pero, de alguna manera, me las arreglé para que todo saliera bien en este primer acercamiento. Aunque la atmósfera no era algo a lo que realmente me pudiera acostumbrar. Sin embargo, mi meta del día era hacer que Ayase-san se divirtiera, así que no podía rendirme tan pronto.

Las auto presentaciones continuaron. Como ya era habitual, Narasaka-san añadía algunos comentarios sobre la persona que se presentara, o incluso hacía una broma con su nombre. Funcionó tan bien que incluso yo, quien no tenía intenciones de recordar a nadie de aquí, terminé conectando algunas líneas con algunas personas, probablemente incluso recordando algunos de sus nombres. Ya veo. Así que es por eso que ella está haciendo todo esto. Narasaka-san es un monstruo comunicacional digna de admiración.

— Ayase Saki.

— Estoy segura de que todos ustedes conocen a Saki, pero… no hay problema. Ella podrá verse un poco aterradora, pero no muerde.

— Algo así.

— ¡Simplemente llámenla «Ayasshii»!

— ¿Qué clase de personaje cómico es ese?

— Ayase está bien. —Ayase-san ni siquiera intentó conectar con el ambiente de la conversación.

Aun así, probablemente porque mostró una sonrisa irónica sin realmente llegar a molestarse, muchas de las chicas la miraron con una mirada de sorpresa. Ya veo. Así que realmente pensaban que Ayase-san era una persona aterradora.

— Dinos, Narasaka, ¿por qué estamos vistiendo nuestros uniformes? — Uno de los chicos hizo la pregunta que yo me había estado cuestionando todo este tiempo.

— ¿No se los dije en el mensaje? Es para el descuento estudiantil~.

— ¿No basta con presentar la identificación de estudiante? — Eso solo fue el principio. Tus padres no fueron tan estrictos contigo cuando saliste de casa porque estabas usando tu uniforme, ¿cierto?

— ¡Eso ni siquiera tiene sentido!

— ¡No te molestes por pequeñeces! No tendremos mucho tiempo más para pasar el rato juntos con nuestros uniformes, así que tenemos que usarlos tanto como podamos~.

No parecía que la pregunta de esa persona hubiera sido respondida con esa frase, pero tampoco parecía tener interés en insistir mucho más. Sin embargo, cuando escuché su respuesta, logré entender un poco más. Parece que Narasaka-san es una persona mucho más considerada lo que yo pensaba. Probablemente se dio cuenta de que los padres de algunos compañeros serían muy estrictos respecto a este viaje, y les dio alguna clase de excusa con la cual pudieran convencerlos para poder venir.

Por ejemplo, ayudar en un comité escolar, ayudando a arreglar los terrenos de la escuela, o alguna otra clase de cosa similar. Debido a que ella ya sabía sobre esos problemas, se esforzó por evitar que cualquiera destacara negativamente por no poder venir… Bueno, esa es sólo una suposición mía.

Cuando miré alrededor, no pude discernir entre quienes vestían el uniforme porque así se lo dijeron y quienes lo vestían por conveniencia. Solamente Narasaka-san lo sabía, y probablemente estaba intentando mantener el secreto. Además, como la gente sabe que ella es una cabeza hueca, se le perdonaría cualquier tipo de insensatez que se le ocurriera, y eso no afectaría el ambiente grupal. Parece que Narasaka Maaya es un monstruo comunicacional incluso más grande de lo que supuse originalmente.

— Muy bien, ¡vámonos!

Con su voz llena de energía, Narasaka-san se puso delante de nosotros y caminó hacia la taquilla. Y, con esto, mi último gran evento para crear recuerdos durante estas vacaciones de verano había comenzado.

***

Después de entrar en el tren privado, nos dirigimos al oeste de Shinjuku. A mitad de camino, los grandes edificios a nuestro alrededor comenzaron a desaparecer y apareció el gran cielo azul, el cual era visible desde las ventanas del tren. Moverse hacia el oeste desde el centro implicaba que nos alejaríamos más allá de la Bahía de Tokio, y también del océano. Es algo extraño el tener que alejarse del agua para poder ir a jugar en el agua. Quizá sea por eso que no hay piscinas cerca de casa, pues uno puede simplemente ir al mar.

Nuestro grupo consistía en diez personas, incluyéndonos a Ayase-san, Narasaka-san y a mí. Éramos un grupo perfectamente dividido en dos mitades: cinco chicos y cinco chicas. En otras palabras, esta era la primera vez que interactuaba con siete de ellos. Mientras viajábamos, intercambiamos algunas palabras y me di cuenta de que no estaba tan agotado como pensé que lo estaría. Temía ser incapaz de seguir el ritmo de la conversación y quedar relegado intentando aportar a un tema en concreto, pero ese no era el caso. Supongo que los verdaderos monstruos comunicacionales saben cómo conducirse sin relegar a los solitarios y marginados, ¿no?

— Así que trabajas en una librería a tiempo parcial, Asamura…

— Sí.

— ¿Tienes un buen salario?

— A veces me hago la misma pregunta… pero nunca he trabajado a tiempo parcial en algún otro lugar, así que no lo sé.

— ¿Piensas compaginar el trabajar en una librería y el asistir a clases? ¡Eso es digno de admirar!

— ¡Sin duda! Yo sólo me la he pasado durmiendo durante estas vacaciones.

— Yo no creo que sea la gran cosa…

Incluso a pesar de todo eso, yo todavía no era muy bueno para sostener ese tipo de conversaciones. Si se tratara de libros, podría pasar horas hablando sobre ellos, pero sabía muy bien que pasármela hablando sobre libros no sería exactamente algo a lo que llamarías una «conversación». Aunque creo que me sigue resultando muy difícil sostener una conversación en la cual no haya un tema en común. En cualquier caso, mientras hablábamos de esto y lo otro, transcurrieron 30 minutos y, después de eso, nos metieron a un autobús por otros 30 minutos.

Finalmente, llegamos a la piscina en cuestión. En el exterior hacía tanto calor como se podría esperar, debido al intenso y brillante sol, así que me mareé un poco cuando descendí del autobús. En comparación al aire fresco al interior del vehículo, el exterior parecía una tortura. La línea blanca dibujada en el pavimento era casi cegadora al reflejar la luz que brillaba en ella.

— ¿Esta es la piscina? — murmuré mientras observaba el gigantesco edificio en frente de mí.

Cuando escuché la palabra «piscina», pensé en algo como la piscina de la escuela, o la piscina pública local, pero esto parecía más una posada de aguas termales.

— Esta es la entrada. Por este lado está la piscina interna, y también tienen un techo transparente. Más allá está la piscina exterior. Puedes ver algunas atracciones por allá, ¿verdad? — dijo Narasaka-san y yo murmuré el nombre del objeto que acababa de ver.

— Ahh… una resbaladilla, ¿eh?

— ¡Al menos di que es un tobogán! ¡¿Dónde está tu espíritu, Asamura-kun?!

— ¿Qué tiene que ver mi espíritu con todo esto? — Te hará sentir más animado. Decir que es un tobogán incrementará tu emoción. ¿Qué pensarías si alguien dijera que unos estudiantes de preparatoria estuvieron jugando en una resbaladilla?

— Simplemente me preguntaba por qué jugarías en una resbaladilla en primer lugar.

— … ¡Saki, Yumi, digan algo! — Narasaka-san volteó a ver a Ayase-san y a la chica que estaba junto a ella.

— Es demasiado grande para ser una resbaladilla, así que, si realmente quieres sentirte emocionada, deberías decir que es una rampa deslizante colosal.

Ayase-san, simplemente la parafraseaste, ¿cierto? La persona que estaba junto a Ayase-san, Tabata Yumi (no estoy seguro, pero creo que ese es su nombre porque Narasaka-san mencionó que ella tiene el mismo nombre que la estación del tren de la línea Yamamote), la miró sorprendida.

— Así que Ayase-san también sabe decir bromas, ¿eh?

— Una broma… sí, claro.

Naturalmente, Ayase-san no había dicho una broma. Ella simplemente dijo lo primero que se le ocurrió.

— Hasta tiene un parque de diversiones en la parte de atrás. ¿Es la primera vez que vienes a uno, Asamura-kun?

— Bueno, yo diría que sí.

No es que me desagraden los parques de diversiones o los zoológicos o sitios así. Realmente me gustan. Simplemente soy malo para pasear con otras personas mientras vemos las atracciones. Preferiría pasear solo. Aunque puede que sólo me haga parecer aún más solitario si digo eso. Sólo espero que algunas personas entiendan y acepten las preferencias de los demás. ¿Por qué todo el mundo es un experto a la hora de criticar a los demás?

— ¡La piscina interna es el corazón de la operación de hoy!

— Oh, claro.

Eso es lo que ella dijo en los planes que nos envió por medio de un mensaje de LINE. Cada uno compró un pase de un día e ingresó al lugar. Después de eso, terminé de cambiarme en el vestidor de hombres y revisé el traje de baño que había comprado un día antes. Fue casi exactamente igual que cambiarse la ropa de gimnasia en la escuela, y no fue realmente vergonzoso, pero sentí un poco de ansiedad cuando tuve que meter mi ropa en un casillero. Quiero decir, tengo que entrar a la piscina llevando puesta una pulsera con la llave pegada, así que, ¿qué se supone que haré si se la lleva el agua? Además, ¿cómo pueden estar todos tan tranquilos al respecto? ¿Estaré sobre pensando las cosas?

Al final, terminé yendo a la piscina después de terminar de cambiarme. Una vez que puse un pie dentro del lugar, terminé sorprendido. Era como una casa ecológica gigante. Por supuesto, los muros no eran paneles de vinilo. Parecían ser paneles de cristal o acrílico. Ni siquiera puedo decir cuántas personas cabrían ahí dentro, y el interior de las instalaciones era como una playa gigantesca con una piscina poco profunda, la cual abarcaba un tercio del área total. Podías ver tu típica resbaladilla… No, tobogán, así como otras atracciones que no tenía ni idea cómo usar.

Junto con eso, había una esencia a agua flotando en el aire, la cual era distinta a la peculiar esencia del océano. En cuanto al número de visitantes, no estaba tan lleno como esperaba, lo que te decía que las vacaciones de verano estaban a punto de terminar y la vida cotidiana normal estaba a punto de volver. Al menos no está tan lleno como me lo temía.

Finalmente, nos terminamos reagrupando con las chicas. Las cinco llevaban trajes de baño evidentemente nuevos, lo que me hizo recordar lo que Ayase-san me había dicho el día anterior, y esto explicaba por qué había comprado un traje de baño nuevo. Al ser una chica, realmente tienes que ser cuidadosa en muchos aspectos. Yo solamente pensaría en comprar ropa nueva si me quedara sin nada.

Narasaka-san llevaba un bikini que dejaba ver un montón de piel. El color amarillo limón realmente iba con su personalidad. Sin embargo, probablemente debido a su pequeña estatura o sus expresiones, el bikini no se veía, ni de cerca, tan erótico como pudieras pensar. Más bien, la mejor palabra para describir su imagen sería «ternura».

Ayase-san llevaba puesto justo lo contrario: un tankini que no dejaba ver mucha piel. Tenía sus hombros al descubierto y también había una abertura entre la parte superior y la parte inferior de su traje de baño.

Quizá se debía al calor del verano, pero realmente parecía que ella prefería llevar ropa que dejara sus hombros al descubierto. Ella usa ropa como esa casi todos los días. Aun así, ver a Ayase-san en su traje de baño hizo que mi corazón se detuviera por un instante. Quizá me haya acostumbrado a ella en lo general, pero una apariencia distinta realmente me hizo fijarme más en ella.

Al ver a las chicas en todo su esplendor, los chicos comenzaron a emocionarse por un momento, pero incluso yo, quien usualmente no siente nada en este tipo de situaciones, pude notar que la mayoría de las miradas se dirigían únicamente hacia Ayase-san, quien estaba en medio del grupo de chicas, casi como si intentara esconderse detrás de ellas. Ella tenía un físico y un estilo diferentes a los del resto de chicas. Ella tenía caderas anchas y altas, con piernas largas y delgadas. Incluso sin que llevara un traje de baño muy revelador, todo era tan claro como el agua. Incluso pude escuchar algunos pequeños silbidos de los chicos, pero, por alguna razón, terminé sintiendo algo complicado de expresar.

— ¡Ayase es hermosa! ¡Oye, Asamura, ¿no estás de acuerdo?!

— Bueno, no creo que… mofarse así… sea algo bueno… — respondí.

En esta época, en la cual una simple frase puede considerarse acoso sexual, tienes que ser cuidadoso con lo que dices. Por supuesto, este no era el único motivo. Alguna clase de emoción incómoda comenzó a acumularse dentro de mí, y esa era una razón incluso mayor. Sin embargo, ese mensaje no tuvo efecto en esos chicos.

— ¡No, no, no, todo hombre tiene que mirar, ¿no?! ¡Uno realmente debe hacerlo!

— Es algo inevitable, ¿no creen?

Empezaron a susurrar entre ellos. Yo, personalmente, no sabía si era o no capaz de ocultar mi expresión de desagrado. Sin embargo, justo cuando estaba a punto de intervenir para quejarme de su tema de su conversación, Narasaka-san se me terminó adelantando. Puso su mano izquierda sobre su cintura, levantó el brazo derecho y nos señaló con el dedo.

— ¡Ey, chicos de ahí, ya basta! ¡Asamura-kun tiene razón! ¡Cualquier mirada fija será aplastada entre mis dedos! — Mientras decía esto, Narasaka-san nos hizo un gesto con sus dedos índice y cordial.

Justo cuando sentí una mirada sobre mí, atrapé a Ayase-san desviando la mirada al mismo tiempo. Podría ser que… ¿me estaba mirando? No recibí respuesta alguna a mi pregunta y Ayase-san se unió inmediatamente al grupo de chicas.

— Muy bien, ¡que comience la fiesta! — Narasaka-san devolvió la emoción al pesado ambiente. — ¡Veamos todas las atracciones hasta que sea la hora del almuerzo! ¡Para comenzar, veamos qué hace esa resbaladilla! — dijo, apuntando hacia el tobogán.

¿Estás enojada conmigo por simplemente llamarla resbaladilla?

***

Apegándose al plan que había ideado, el cual se llamaba «Crear un montón de recuerdos veraniegos», Narasaka-san nos hizo revisar las distintas atracciones que estaban alrededor de la piscina. En primer lugar, por supuesto, estaba el tobogán. Aunque era ligeramente más pequeño que el que habíamos visto desde afuera, media unos 6 metros, así que era muy emocionante. Después de eso, pasamos por debajo de algo que era muy parecido a una cascada, nos perdimos dentro de un laberinto y fuimos a un montón más de atracciones que nos dejaron perplejos.

Mientras nos divertíamos de esa manera, me acordé de la planificación que Narasaka-san nos había enviado, y sentí muchas ganas de elogiar una planificación tan cuidadosamente detallada. Ella nos está guiando muy bien por todas las atracciones que este tiene para ofrecer, por lo cual era muy emocionante. Independientemente de quien participara, todos ganarían algo.

No hay que olvidar que, en esta ocasión, no había ninguna amistad entre nosotros. El método de Narasaka-san para evitar los grupitos consistió en asegurarse de que esta fuera la primera vez en que todos se conocieran entre sí. Además, Ayase-san y yo ya nos conocíamos bastante bien de antemano. Sin embargo, aunque todos asistíamos a la misma escuela, e incluso estábamos en el mismo grado, ir en diferentes grupos y tener distintas personalidades no nos habría permitido llevarnos bien. Lo que necesitábamos era a alguien de mente abierta como Narasaka-san, quien tenía un montón de contactos, y también era muy abierta, actuando el pegamento que nos unía.

Hay personas de los clubes deportivos, del club de literatura, e incluso de algún tipo de comité, también hay chicos del club de irse directamente a casa, entre otras distintas actividades. Es por esto que debería ser lógica la idea de que sería algo muy complicado sostener una conversación que va más allá de lo cotidiano. No tenemos temas en común, ni intereses mutuos. Es por esto que Narasaka-san vino. En primer lugar, ella nos guio a todos a través de las distintas atracciones. De esta manera, todos podían divertirse, y todos podrían acostumbrarse un poco más a los demás durante la mañana, encontrando intereses mutuos y demás. Esto provocaría que se originaran algunas conversaciones durante el almuerzo. Es por eso que ella ignoró nuestra idea de movernos solos o en grupos pequeños, prefiriendo que nos todos nos moviéramos juntos. Aunque creo que también organizó algunos eventos variados para más tarde.

Podría parecer simple, pero no lo era en absoluto. Después de todo, las cosas que tú puedes preferir hacer siempre serán mucho más interesantes que pasear con los demás. Pero ella puede ignorar eso y continuar. De esa manera, si el grupo se emociona demasiado, o si pierdes la noción del tiempo, simplemente puedes ignorar la planificación y divertirte (o eso decía en el mensaje que Narasaka-san nos envió). Si no priorizas las preferencias de los demás sobre las tuyas, no podrás conseguir algo como esto.

Había pasado el mediodía y, debido a que vimos unos asientos libres en el área de comidas, decidimos comer el almuerzo. Ver a todos hablar sobre los acontecimientos de la mañana con grandes sonrisas en sus rostros me demostró que el plan de Narasaka-san había sido un éxito. Personalmente, me alegró ver a Ayase-san sonriendo y conversando con las otras chicas. Y, así como así, terminó la hora del almuerzo, así que decidimos ir a jugar a la piscina poco profunda.

Las piscinas de olas a veces generan olas idénticas a las del mar, pero, como era el final de las vacaciones de verano, apenas y había personas ahí, lo cual nos permitiría divertirnos cuanto quisiéramos sin importunar a nadie. A diferencia de las playas reales, cuando visitas una piscina no puedes jugar voleibol de playa o jugar en la arena. Así que estábamos un poco limitados en cuanto a lo que podíamos hacer. A pesar de eso, Narasaka-san ya nos había propuesto algunas ideas dentro de la planificación que nos había enviado.

— Dicho eso, ¡vamos a jugar a voltear los flotadores!

— ¡Sííí!

Todos coreamos al unísono como si fuéramos estudiantes de primaria. Aunque no fue algo escandaloso, incluso pude escuchar la voz de Ayase-san, lo cual me hizo sonreír. Más que un «Sí», se sintió más como un «Claro~». Narasaka-san lo llamaba «voltear los flotadores», pero no sé si ese es el nombre oficial. Puede que el juego mismo haya sido ideado por Narasaka Maaya en persona, pero era un juego con reglas simples. Todos tendrían su propio flotador, preferentemente uno que tuviera dos lados claramente distinguibles. Afortunadamente, todos los que estaba disponibles cumplían con esas características. Después de eso, los repartimos de manera en que hubiera la misma cantidad de flotadores del color frontal y flotadores del color opuesto, luego nos dividimos en dos grupos y comenzamos a voltear los flotadores.

— ¡Nos dividiremos en los equipos papel y piedra! El equipo piedra somos nosotros, y el equipo piedra serán ustedes. Era una actividad cinco contra cinco. El equipo papel era el grupo que estaba al frente, mientras que el equipo piedra era el grupo de atrás. Por mera casualidad, Ayase-san y yo terminamos en el mismo equipo, mientras que Narasaka-san era parte del equipo rival.

— Programaré el temporizador. El límite es de tres minutos. El equipo que haya volteado más flotadores será el ganador.

— Síp.

— ¡Okay!

— No se permite agarrar ni tampoco robar flotadores, ¿entendido? Tienen que estar flotando, y sólo pueden voltearlos golpeándolos en las equinas. Sin embargo, tienen permitido obstruir al equipo rival para evitar que volteen sus flotadores, siempre y cuando sigan las reglas. ¿Está todo claro? — dijo Narasaka-san, haciendo una demostración de lo que acababa de explicar.

— ¡Entendido!

— Chicos, no están permitidos los empujones ni ninguna otra forma de violencia, ¡¿entendido?!— dijo Tabata-san.

— ¡No nos tienes confianza, ¿verdad?!— se quejó un chico, creo que su nombre era Myoujin, con un tono de molestia.

Narasaka-san programó el temporizador en su teléfono, el cual tenía un protector a prueba de agua, y declaró el comienzo de la contienda, dando paso a la acción. Esto es realmente mucho más complicado de lo que podrías pensar. Además, ¿no es esto algo a lo que jugarías en una piscina sin olas? Incluso si no haces nada, la corriente de las olas arranca los flotadores de las manos y, debido a que uno no puede agarrarlos por el tema de las reglas, hay que ir de vez en cuando a recuperar los flotadores a dondequiera que hayan terminado.

Al final, los roles para recuperar y voltear flotadores terminaron siendo designados a determinados integrantes de cada equipo. Es un ejemplo perfecto de adaptarse al entorno. Eventualmente, una melodía se reprodujo en el teléfono de Narasaka-san, señalizando que los tres minutos se habían terminado.

— Okay, ¡deténganse! ¡No más volteos!

Todos dejamos de movernos en cuanto Narasaka-san dio la orden. El marcador final fue de seis a cuatro, en favor del equipo en el que estábamos Ayase-san y yo. Los ganadores celebraron y los perdedores chapotearon en el agua. Parecía que todos habían peleado muy seriamente. Incluyéndome a mí. Me quedé sin aliento.

— Muy bien, muy bien. ¡Una batalla más! — Narasaka-san programó otro temporizador.

Ambos equipos rebosaban motivación. Además, de pronto me di cuenta de que la melodía que Narasaka-san estaba utilizando como alarma… Era un opening de anime, ¿no? La única razón por la cual me di cuenta fue porque Maru me obligó a ver esa serie animada, la cual duraba una hora. Parece que Narasaka-san sabe un par de cosas sobre el anime, ¿eh? Realmente tiene un montón de intereses.

Perdimos el segundo encuentro. Debido a que ni Ayase-san ni yo somos particularmente atléticos, no teníamos la fuerza suficiente para continuar con la misma intensidad del primer encuentro. Ya que dos de cinco integrantes terminaron siendo unos inútiles, nuestro equipo no tenía esperanza para ganar contra los miembros de los clubes deportivos, o las personas que siempre están jugando con esta intensidad.

— ¡Muy bien, con eso termina el evento de hoy! Después de un pequeño descanso, cada quien puede disfrutar por su cuenta. Nos iremos a las 4:00 p.m., ¡así que regresen un poco antes! — dijo Narasaka-san, así que yo me senté en el borde de la piscina.

Ya ni siquiera podía moverme, probablemente se deba a que había estado utilizado músculos que ni siquiera sabía que tenía. Simplemente quería dormir. Al verme incapaz de reunir la energía suficiente para acompañarme a los chicos, quienes estaban dando vueltas en la piscina o jugando por ahí, decidí tomarme un descanso, momento exacto en el cual Ayase- san se acercó a mí. En respuesta, me apresuré a enderezar la espalda, temeroso de verme patético. Ayase-san acercó su rostro al mío, mirándome con una expresión de preocupación.

— ¿Estás bien?

— Sí. Un poco exhausto, pero bien en general. Aun así, todos son increíbles. Tienen mucha resistencia y también grandes condiciones atléticas.

Mientras estuvimos viendo las distintas atracciones, y también cuando jugamos mini juegos, los que hicieron más fueron los chicos y chicas extrovertidos. Debido a que yo era del tipo introvertido, no resalté en absoluto. Aunque no es que haya querido hacerlo.

— Pero acabas de ser bastante genial.

— ¿Eh? — Estaba sorprendido de escuchar tal elogio de parte de Ayase-san.

— Durante el mini juego de voltear los flotadores. Asamura-kun, estuviste recuperando todos los flotadores que se llevaban las olas, ¿no?

— Ahh.

Bueno, si nadie lo hacía, no habríamos podido jugar en primer lugar. Una vez que los demás se dieron cuenta de eso, comenzaron a hacer lo mismo que yo. Cuando mencioné eso, Ayase-san movió la cabeza en negación.

— Pero tú fuiste el primero en hacerlo, Asamura-kun. Sin mencionar que una vez que recuperabas los flotadores, dejabas que los demás los voltearan, incluso cuando se supone que esa es la parte más entretenida del juego.

Estaba sorprendido una vez más. No pensé que se hubiera dado cuenta. Cuando yo le devolvía los flotadores a mi equipo y estos era resultaban estar en el color frontal, los dejaba así. Si resultaban estar en el color opuesto, habría tenido que voltearlos, ya que ese era el objetivo del juego. En lugar de eso, empujaba el flotador hacia otro miembro del equipo y le decía «Encárgate de este», para luego ir por el siguiente. Mientras tanto, dicho miembro del equipo tenía que encargarse de voltearlo. Te preguntarás por qué. Es tal y como dijo Ayase- san. El acto de voltear los flotadores es la parte más entretenida del juego. No creo que hubiera sido tan divertido si yo hubiera volteado todos los flotadores que recuperé. Al fin y al cabo, se supone que era un trabajo en equipo.

— Ohh, bueno, simplemente no quería correr el riesgo de hacer algo mal justo cuando fuera el centro de atención.

No estaba mintiendo en absoluto.

— ¿En serio? Bueno, independientemente del motivo que hayas tenido, simplemente quería elogiarte, de manera totalmente subjetiva. Me pareció que te veías muy genial haciendo eso. Como un asistente trabajando duro y ayudando a los demás tras bambalinas.

— ¿Realmente te parece algo genial?

— Todos vemos las cosas de maneras distintas, ¿no?

— Bueno… no estás equivocada. Pero es un poco vergonzoso cuando lo dices así. — Cuando dije esto, Ayase-san sonrió ligeramente.

Su expresión no era seca y forzada como la que le hacía en casa a mi viejo, sino más bien… ¿Cómo debería decirlo? Se parecía a la sonrisa amable e inocente que Ayase-san tenía en las fotos que había visto. Cuando la vi, pensé Ah, estoy tan contento de haber dado el paso y cruzar sus límites.

Por supuesto, no es como que me sintiera engreído por ello, como si pensara que había salvado a Ayase-san o algo por el estilo. Incluso tengo la prueba de que no era el caso. Es sólo que, si hubiera mantenido mi distancia como antes, no habría sido capaz de verla hacer esa clase de expresiones. Cunado pensé que esta sonrisa era exclusivamente mía, únicamente dirigida a mí, un problemático sentimiento de superioridad llenó mi pecho, diciéndome que quizás realmente hice todo para mi propio beneficio.

— Bueno, eso es todo lo que quería decir. — Al decir esto, Ayase-san se puso de pie.

Como si fuera un pez atrapado en su red, mi mirada se alzó hacia su rostro.

— Ahora bien.

Su traje de baño todavía estaba empapado, el color lucía incluso más brillante que antes. Vi perlas de agua en su escasa piel expuesta, que resplandecían con la luz que la iluminaba. Las gotas de agua estaban esparcidas por todo su pelo.

— ¡Supongo que iré a nadar un poco más! — Alzó ambos brazos sobre su cabeza, haciendo unos pequeños estiramientos.

En el momento que la vi, sentí como si de pronto algo hubiese despertado dentro de mí. Me pregunto el porqué. Fue algo completamente natural, aunque bastante abrupto. Una cierta emoción comenzó a llenar mi pecho.

Ah, ella me gusta.

Primero formé estas palabras en mi cabeza, y después me vi sorprendido por la emoción que había nacido abruptamente dentro de mí. Aunque hubo innumerables ocasiones y situaciones en las que se pudieron haber originado esos sentimientos, todo ocurrió por un gesto más que trivial que ya había visto antes en reiteradas ocasiones. Ella simplemente puso sus brazos sobre su cabeza y se estiró. Eso fue todo.

Ella no se me estaba confesando, y tampoco pasamos por ninguna situación amenazante que provocara un efecto de puente colgante. Hasta ahora, sólo había escuchado y experimentado historias sobre enamoramientos o el declararse a alguien desde una perspectiva ajena, pero ahora me encontraba en una situación así.

Para hablar con honestidad, soy malo tratando con mujeres. Después de ver a mi viejo y a mi Mamá interactuando desde que era joven, comencé a pensar que el matrimonio nunca traería felicidad alguna en absoluto, y me irritaba la idea misma de tales relaciones. Si permaneces callado sin hacer suposiciones, no recibirás más que quejas, y si no te comportas como un caballero en toda regla, se te considerará como un inútil, pero si intentas considerar los sentimientos de la otra persona, no se te considerará un hombre varonil, y eso también le causará disgusto. Al final, tu novia te engañará con otro sujeto que tenga más dinero y sea más varonil que tú.

Todo esto era lo que yo interpretaba como el principio y el inevitable final de las relaciones entre hombres y mujeres, por lo cual nunca tuve experiencia alguna en el amor, y por lo cual tampoco intenté tenerla. Entonces, ¿por qué tenía que ser esta persona? ¿Por qué? ¿Qué explicación puede haber?

El cambio que ocurrió dentro de mí se presentó muy abruptamente, pero fue muy real, lo cual me tenía confundido. No lo entiendo. Para ser honesto, esta clase de emociones es maravillosa y admirable, sin duda. Nunca pensé que sería algo tan simple, algo que me daría tanto alivio en tan sólo un instante, y a la vez sería algo tan abrupto. Al ver a Ayase-san irse, mientras el agua sobre ella resplandecía aún más que antes, pensé lo siguiente:

Ella es mi hermana menor. Pero ella es Ayase-san. Ella es mi hermanastra menor.

Una vez que llegaron las cuatro de la tarde, comenzamos a prepararnos para regresar. Mientras me cambiaba en el vestidor de hombres, me di cuenta de lo pesado que se sentía mi cuerpo. Se sentía caliente, como si estuviera quemándose, y pesado. Es la clase de pesadez que sentía después de las clases de natación en la escuela.

Los chicos fueron más rápidos para agruparse en la salida del lugar. Bueno, lógicamente, a las chicas les tomaría más tiempo secar su pelo y cambiarse de ropa, así que no podría esperar algo distinto. Alrededor de las 5:00 p.m., cuando el autobús llegó, nos despedimos de la piscina. Justo como en nuestro camino de llegada, nos tomó 30 minutos regresar en autobús, y otros 30 minutos en tren. Hablamos mucho más en comparación a cuando estábamos en camino a la piscina por la mañana, quizá porque nos habíamos familiarizado mucho más a lo largo del día. Regresamos a Shinjuku alrededor de las 6:00 p.m.

Después de pasar por la taquilla, todos pudimos ver el cielo despejado. Aunque aún estaba coloreado de un rojo tenue, el sol ya había comenzado a desaparecer por el oeste. El mirar a los grandes edificios coloreados por el cielo del atardecer realmente me recordó que habíamos vuelto a una gran ciudad.

— Ahh, ¡eso fue divertido!

— Parece que aún tienes energía de sobra, Maaya.

— ¡Estoy demasiado hambrienta para hacer cualquier otra cosa! — Narasaka-san frotó suavemente su estómago en respuesta a la réplica de la chica, y todos comenzaron a reír.

Después de eso, las personas se separaron para tomar el autobús, los Ferrocarriles Japoneses, el tren privado, e incluso bicicletas. Ayase-san y yo tendremos que tomar el tren de regreso a la estación de Shibuya, y luego caminar de regreso a casa mientras yo empujo mi bicicleta. Debido a que ambos teníamos que tomar el mismo camino de vuelta, decidimos que podíamos ir juntos. Nadie sospecharía si nos fuéramos juntos hacia la estación de tren de Shibuya.

— ¡Nos vemos en la escuela!

Estábamos a punto de separarnos cuando…

— ¡Ah, Asamura-kun! ¡Eshpera un momentou!

— ¿Qué idioma se supone que es ese?

Narasaka-san gritó algo difícil de entender mientras corría hacia mí.

— Me preguntaba si podríamos agregarnos en LINE. ¿Te parece bien?

En cuanto escuché esa pregunta, volteé la mirada hacia Ayase-san. Ella desvió la mirada inmediatamente, pero no me estaba mirando ni nada, creo. Bueno, ambos estamos en el mismo grado, así que no debería haber inconvenientes.

— Seguro.

Intercambiamos nuestra información de contacto en LINE, y sentí ganas de decir algo que me había estado guardado desde hace un tiempo.

— Por cierto, Narasaka-san, hiciste un excelente trabajo planificando todo el día de hoy.

— ¿Hmm? ¡Vamos, puedes simplemente llamarme «Maaya-chan»!

— No somos tan cercanos. — ¡¿No lo somos?! ¡Somos mejores amigos que fueron juntos a la piscina!

Esa lógica no tiene sentido alguno.

— Ah, hablando de eso, hoy hiciste un excelente trabajo planificando todo el día de hoy. Gracias a que primero nos mostraste todas las atracciones, todos tuvimos algo de lo que hablar durante el almuerzo. Aunque es una pena que no hayamos podido hacer todos los mini juegos en los que pensaste.

— Ahh. — Narasaka-san rascó su nuca mientras mostraba una tímida sonrisa. — Mm. Bueno, no teníamos mucho tiempo, así que no se podía evitar.

— Pero, gracias a eso, me la pasé genial, así que gracias.

— Vaya. Aunque me elogies así, no vas a conseguir nada, ¿entendido?

— No estoy haciendo esto para conseguir algo, simplemente quería agradecerte. Eso es todo.

— Bueno, estoy contenta~ Ja, ja, ja, no esperaba que te sintieras así, pero estoy feliz de que te hayas dado cuenta.

— Sí, lo entiendo.

Uno se pone feliz si las personas observan sus acciones y entienden las buenas intenciones que ocultas tras ellas. Tuve una experiencia similar hace no mucho tiempo.

— ¡Entonces nos veremos pronto! ¡Adiós, Saki! ¡Más tarde te enviaré un mensaje por LINE!

— Sí, sí.

Ambas se despidieron ondeando las manos, y Narasaka-san volteaba regularmente para sonreírnos.

— Me disculpo por la demora.

— No te preocupes, no tuve que esperar demasiado.

Ambos pasamos a través de la taquilla y nos dirigimos hacia Shibuya en tren. Al final, Ayase- san y yo permanecimos en silencio por casi todo el trayecto. Después de salir de la estación de tren de Shibuya, comenzamos a caminar hacia nuestro apartamento. Yo estaba empujando mi bicicleta — la cual tomé del estacionamiento—, como de costumbre, mientras caminaba junto a Ayase-san. Era el momento del día en el que el cielo anaranjado empezaba a tornarse lentamente en azul marino. Aunque nuestro entorno comenzaba a oscurecerse, las luces de los edificios mantenían todo iluminado. Se sentía como el ocaso o el alba.

En tiempos modernos, usar los términos «atardecer» o «crepúsculo» sería algo más común. Sin embargo, personalmente prefiero el término «alba», y me gusta mucho más la idea de seres vivos, que no son seres vivos, caminando por las calles. Creo que otra manera para describirlo es la Hora de las Brujas —el momento en el que es más probable encontrarse con lo sobrenatural—. Es el tipo de frase que te hace preguntarte si la persona a tu lado es realmente la persona que imaginas que es, y hace que empieces a perder el control de la realidad.

— Maaya y tú se han vuelto más cercanos, ¿no? — dijo Ayase-san repentinamente, arrastrando a mi mente de regreso a la realidad.

— Ahh, bueno. Después de todo, quería agradecerle por haberme invitado.

— Gracias.

— ¿Eh?

— Somos amigas, así que me alegra que la elogiaras así.

Por supuesto, ella debe haber escuchado lo que dije anteriormente. No es como que fuera algo problemático, pero me hacía sentir un poco conflictuado por dentro.

— Aunque, yendo a lo más importante, ¿pudiste desplegar un poco tus alas?

— Sí, gracias a ti — dijo Ayase-san. Bajó gentilmente la mirada hacia mí, continuando en voz baja. — Así que ahora me siento refrescada después de haber podido nadar tanto. Me alegro de haber hecho lo que dijiste. — Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

Cuando vi esa expresión, recordé la emoción que había comenzado a crecer dentro de mí, un sentimiento que no puedo decir en voz alta. Este sentimiento que probablemente podrías definir como atracción romántica se había plantado fuertemente dentro de mí como una semilla… cuando menos, he comenzado a verla como mujer, lo que hora me deja agobiado entre qué hacer o decir a continuación.

Mirar a Ayase-san de esa forma era equivalente a quebrantar su confianza, así que, si yo era directo con esta emoción, muy seguramente no haría más que causarle problemas en el proceso. Sin embargo, al mismo tiempo, también sentía que Ayase-san pensaba en mí en una manera similar. ¿Cuál sería la elección correcta?

Mientras comenzaba a perderme en el laberinto de mis propios sentimientos, comencé a dejar de hablar tanto con Ayase-san, y este silencio también la envolvió, así que dejó de hablar. El chirrido de las ruedas de mi bicicleta y el rítmico sonido de nuestros pasos eran los únicos sonidos que hacíamos.

No puedo verla a la cara. Solamente puedo mirar al suelo. Ni siquiera sabía a dónde estaba mirando Ayase-san. Sentí que mi corazón latía más rápido y más fuerte. Quiero decir, tiene sentido. Estoy caminando de regreso a casa junto a una chica hermosa como ella, justo al atardecer.

No, no es eso. El mes pasado fui a ver una película junto a Yomiuri-senpai. En aquel entonces, también estaba nervioso, pero puedo distinguir que era algo distinto a lo de ahora. Debido a que ocurrió hace no mucho, puedo distinguir mis sentimientos al comparar ambas situaciones. Sin embargo, si alguien me preguntara qué es exactamente distinto…. y sé muy bien que esta es una historia patética que hace que quiera cubrir mi rostro… pero no puedo expresarlo con palabras.

Mi instinto me decía que era distinto, pero qué parte del proceso era distinta era una pregunta que me resultaba extremadamente difícil de responder. Es casi como si mis sentimientos estuvieran dentro de una caja negra, la cual no puede ser abierta. A pesar de que eran mis propios sentimientos, no podía comprenderlos.

Absorto en mis pensamientos, contemplé a los neumáticos de mi bicicleta moverse por el asfalto a un ritmo constante, y las sombras que se dibujaban se hacían más largas y oscuras. Cuando observé al cielo, la noche ya había descendido. Justo cuando pensaba en lo breve que es el ocaso, me vino a la mente otra frase: Ahh, la luna es hermosa.

—Asamura-kun, realmente eres bueno para encontrarle el lado bueno a las personas.

— ¿Eh?

Volteé a ver a Ayase-san cuando escuché que habló repentinamente. Ella estaba mirando al cielo, probablemente a la luna. Ella volteó su mirada hacia mí.

— Ah, eso.

— Tú siempre observas a las personas a tu alrededor con suma atención. No puedo evitar admirarte por eso.

— Yo… no lo sé.

— Al menos yo creo que sí. Tú puedes ver cuánto se esfuerzan. Te lo dije antes en la piscina, pero pienso que eso es algo admirable. Creo que eso es algo maravilloso de ti—

Al recibir tal elogio, mi corazón comenzó a latir cada vez más rápido. Sin embargo, al escuchar sus siguientes palabras, perdí inmediatamente el hilo de lo que estaba pensando.

—Nii-san.

Contuve el aliento. Mi mirada se dirigió hacia el rostro de Ayase-san, y me quedé congelado. Aunque debería estar familiarizado con Ayase-san y sus expresiones faciales, repentinamente parecía una completa extraña.

Nii-san.

Nii-san.

Nii-san.

Aunque sabía muy bien que repetir la palabra una y otra vez no me facilitaría la comprensión de su significado, mi cerebro pensó lo contrario.

Nii-san. Básicamente, hermano mayor. No sé por qué Ayase-san me llamaría así tan repentinamente a pesar de antes haber estado en contra de hacerlo. Sin embargo, ¿qué es lo que debería sorprenderme? Ayase-san es la única persona en todo este mundo que tiene el derecho de llamarme así.

— Em, ¿te tomé por sorpresa? Es sólo que pensé en que, considerando lo mucho que te preocupas por mí y que hiciste todo esto por mí, eras como un hermano mayor muy confiable… ¿sabes? ¿Es raro que piense de esa manera?

Cuando vi que Ayase-san ladeaba gentilmente la cabeza con una sonrisa, fui incapaz de guardarme lo que sentía.

— No… estoy feliz, Ayase-san.

— … Ja, ja, ja. Aun así, no se siente del todo bien.

Para ser honesto, eso me salvó. Pude recuperar la cordura gracias a que me llamó «Nii-san» tan repentinamente. ¿En qué había estado pensando? Este afecto que Ayase-san me demuestra, y todos sus elogios, eran sólo hacia su «Hermano Mayor». Ella me ha otorgado esta confianza porque cree que yo soy alguien con quien ella puede tener una relación sencilla y cómoda. Ella no querría que la persona que vive con ella tenga expectativas extrañas o deseos repugnantes hacia ella, ella simplemente quiere una relación que sea conveniente para ambas partes. Y, aun así, yo era un hombre que estaba a punto de romper esa regla.

— Estoy un poco cansada el día de hoy, ¿te parece bien si preparo una cena sencilla?

— … Sí, seguro.

Ahora incluso esta despreocupada conversación me aterraba. ¿Sería capaz de sostener una conversación racional con ella? Poco después de esto último, llegamos a nuestro apartamento. Dije que aparcaría mi bicicleta en el estacionamiento, así que me separé de Ayase-san en frente de la entrada. Después de hacerlo, y asegurarla con un candado, alcé la mirada al cielo.

La luna estaba obstruida por la gran silueta del apartamento. Respiré profundamente y traté de calmarme. Ayase-san no estaba conmigo. Si solo se trataba de mis hormonas estando alocadas, entonces mi cuerpo debería calmarse, y mi corazón debería dejar de latir tan rápido ahora que ella no está aquí. Si es eso, entonces podría olvidarme de este sentimiento que asemeja a la atracción romántica y seguir con mi vida.

— Esto no es bueno…

Sabía que esto era palo. Sabía que no debería albergar tales sentimientos en mi interior, pero no importaba cuanto tiempo pasara, los sentimientos no desaparecían.

— ¿Cómo es que siquiera hablaré con ella cuando regrese al apartamento?

No había nadie para responderme. Por fortuna, pues esta pregunta era una que no debería ser escuchada por nadie más.

28 de agosto (viernes)

— Lo arruiné…

¿Hace cuánto tiempo que no me había quedado dormido de esta manera? Cuando desperté, ya había pasado el mediodía, e incluso me había perdido el primer día de las clases de verano. Sabiendo que mi viejo se había desvivido para pagar las cuotas de dichas clases, saltármelas así me hacía sentir que había traicionado su confianza, y eso me dejó un mal sabor de boca.

Anoche no pude dormir, en absoluto. Aunque Ayase-san y yo cenamos juntos anoche en el comedor, fue bastante incómodo y abundaron los silencios incómodos entre diálogos. Incluso después de acostarme, los acontecimientos del día y los recuerdos que tenía sobre Ayase- san seguían presentes en mi mente y no se iban incluso si sacudía la cabeza, lo cual me tenía incómodo. En serio, ¿qué estoy haciendo?

Mi garganta se sentía seca, así que decidí ir por algo para beber. Intenté arreglar con una mano mi patético y desaliñado pelo, sintiéndome demasiado molesto como para siquiera lavarme la cara. Caminé hacia la sala de estar, en donde escuché a una alegre mujer decir «Oh».

— Buenos días, Yuuta-kun.

— Eh, ¿Akiko-san?… Y ¿Papá?

— Hola, dormilón.

Mi viejo parecía estar leyendo algún periódico en su tableta. Alzó la cabeza para saludarme con un pequeño gesto de su mano. Akiko-san y él estaban sentados en la mesa del comedor uno frente al otro, con tazas de café helado frente a ellos. El televisor estaba encendido, transmitiendo un drama popular del extranjero. Era una pacífica escena que no me había esperado.

— ¿Yuuta-kun?

— Ah… lo siento. Buenos días. — Akiko-san me miró con preocupación cuando me despisté por un momento, así que me apresuré a devolverle el saludo.

Como si estuviera intentando escapar de dicha situación, entré a la cocina y tomé un poco de té helado de cebada. Lo vertí en un vaso y lo bebí como quien ha encontrado agua a la mitad del desierto. El fresco aire dentro de la habitación y la helada bebida que estaba entrando a mi cuerpo hicieron que comenzara a tranquilizarme un poco. Mi mente comenzó a sentirse un poco más despejada.

— ¿Por qué están ambos en casa? — Le propuse la idea a Akiko-san y ambos acordamos tomarnos unas pequeñas vacaciones desde el viernes hasta el martes.

— Ah, ya veo. No había escuchado nada al respecto.

Si me tomo demasiados días libres, mis superiores se molestarán conmigo, y normalmente no me habría tomado ninguno esta vez, pero no tuve otra opción.

— Me disculpo por haber sido tan egoísta, Taichi-san. Sentí que podríamos pasar tiempo en compañía los cuatro el día de hoy.

— Los cuatro…

— Saki me dijo que ayer tuvieron el día libre, y que también tendrían libre el día de hoy, ¿cierto?

Es correcto. El día posterior a nuestro viaje a la piscina, el día de hoy, había sido originalmente un día en el que ninguno de los dos tenía que trabajar. Los viernes son los días más ajetreados para una librería, así que intentar hacer frente a dicho desafío estando tan agotado sería un intento de suicidio. Dejándome a mí de lado, realmente no quería que Ayase-san se agotara aún más, considerando que ya había gastado todas sus energías disfrutando de la piscina.

— Considerando la hora, probablemente estás faltando a las clases de verano, ¿cierto? Ja, ja, ja.

— ¿Te diste cuenta de eso y aun así no me despertaste?

— Eres alguien bastante diligente con sus estudios, así que no pasará nada si faltas a un par de clases, ¿no?

— Bueno, te doy la razón en eso…

— Me alegro que no te moleste un poco de egoísmo de nuestra parte.

No solo a mi viejo parecía no importarle, sino que incluso Akiko-san hizo un comentario bastante despreocupado.

— Te prepararé algo para desayunar — dijo Akiko-san, mientras se dirigía a la cocina.

Escuché el sonido del aceite chisporroteando en la sartén, y Akiko-san volteó a verme repentinamente.

— Gracias, Yuuta-kun.

— ¿Eh?

— Llevaste a Saki a la piscina, ¿cierto?

— Ahh… No, su amiga es quien la invitó.

— Pero ella probablemente no hubiera sido si no la hubieses convencido, ¿cierto? — … Probablemente.

— Es por eso que quería agradecerte. Puedo sentirme tranquila al tenerte como su Onii-chan.

Me quedé helado al escuchar eso. Estoy seguro de que Akiko-san no lo dijo con esa intención, pero las meras palabras «Como su Onii-chan» sonaban casi como si me estuviera reprochando por estos sentimientos tan inapropiados que albergo.

— Después de todo, queda poco menos de dos años antes de que se gradúen… Poco menos de dos años antes de que ella se mude. Cuando pienso en que ya no tendremos muchas oportunidades de pasar tiempo juntos como familia… comienzo a sentirme triste y solitaria — Akiko-san esbozó una vaga sonrisa, la cual me hizo sentir un poco de culpa.

«Juntos como familia», dijo. Era un deseo muy trivial si lo piensas a detalle, pero yo sabía lo crucial e importante que era para Akiko-san. Y probablemente era el mismo caso con mi viejo. Los anteriores matrimonios de ambos fueron totales infiernos y no tuvieron la oportunidad de ser felices. Ahora que han encontrado un nuevo y prometedor matrimonio, hasta los días normales como este eran como un tesoro para ellos.

¿Qué pensarían ambos si descubrieran que yo albergaba sentimientos románticos por Ayase- san y que la veía como mujer? Después de todo lo que habían vivido, después de todo el sufrimiento por el cual habían pasado, finalmente habían encontrado un pequeño lugar feliz. ¿Puedo realmente arruinar esta paz con mis egoístas y anormales sentimientos?

— Sí, no hay manera en que lo haga.

Me vino a la mente el rostro de mi madre biológica. Cuando mi viejo trabajaba día y noche para ganar el dinero suficiente para que viviéramos bien, y ella se la pasaba bombardeándolo con sus deseos egoístas hasta que eventualmente encontró otro hombre con el que huir. En el pasado, despreciaba a esa mujer, considerándola como a un mono, que no sabía lo que eran el razonamiento y el sentido común.

No es que tenga una cantidad infinita de amor y respeto por mi viejo, pero él nunca mereció tal maltrato. Él nunca ha hecho nada que justifique que se le haga constantemente a un lado por los deseos de otra persona.

Si me preguntaras si puedo poner un fin inmediato a estos sentimientos que estaban creciendo dentro de mí, te estaría mintiendo si te dijera que sí. Sin embargo, si reprimiera esta emoción en lo más profundo de mi ser y me olvidase de ella por un tiempo, desaparecería…… ¿Será realmente posible? ¿Realmente puedo renunciar a ella? ¿Renunciar a una mujer tan encantadora y maravillosa?

— Oh, cierto, ¿en dónde está Ayase-san? ¿Sigue en su habitación?

— Creo que no debería tardar mucho en regresar.

— ¿Salió? Eso es algo inesperado. — Sin duda. Me pregunto cuántos meses habrán pasado desde… Ah, hablando de la reina de Roma.

Oí el sonido de la puerta principal abriéndose, junto con unos pasos acercándose.

— ¿Cuántos meses habrán pasado? ¿De qué estás…

… hablando? — eso es lo que quería preguntar, pero me detuve a media pregunta. Después de todo, la respuesta apreció justo frente a mí sin tener que pedírselo.

— He vuelto, Mamá y Papá. — Una voz tan clara como el agua atravesó la sala de estar.

Por supuesto, esta voz no pertenecía a nadie menos que Ayase Saki— o así debería haber sido. La razón por la cual no podía asegurarlo es porque esta no era la Ayase Saki a la que estaba acostumbrado.

— Bienvenida, Saki. Oh, qué aspecto tan encantador tienes~

— ¡Saki-chan! Ohh, ese sí que es un cambio de imagen.

Mis padres elogiaron a Ayase-san al unísono. Y, sin lugar a dudas, algo en ella había cambiado.

El símbolo de la fortaleza de Ayase Saki, su larga cabellera que brillaba como un campo de trigo, había sido acortado con un corte de pelo. Esa larga cabellera que antes solía llegar hasta su espalda, ahora se detenía justo en sus hombros.

Ahora que su pelo había dejado de ocultar sus piercings, estos resaltaban aún más que antes, asemejándose a una serpiente que enseñaba sus peligrosos y cautivadores colmillos. Recordé que ambos nos conocíamos desde hace apenas tres meses. Cuando vives una vida normal, tiene todo el sentido del mundo que te cortes el pelo con el paso del tiempo, o incluso que experimentes otros cambios, como los físicos o el uso del maquillaje. Sin embargo, alguien como yo, que sólo había visto una apariencia en específico, era incapaz de afrontar este cambio.

En todas las historias que había leído, una decisión tan grande como un cambio de apariencia era usualmente el resultado de un gran acontecimiento en la vida de la persona, por lo que no pude evitar pensar «¿Por qué ahora?» cuando la vi. Estoy seguro de que no hay alguna razón en particular tras esta decisión, pero aun así sentía que algo no encajaba, y me sentí terriblemente abrumado. Y, al final de todas mis dudas y reflexiones, lo mejor que pude decir fue una frase normal que siempre había utilizado.

— Bien… venida, Ayase-san.

— He vuelto, Nii-san.

Sin titubear siquiera un poco, ella me llamó «Nii-san» frente a nuestros padres.

— Saki… ¿acabas de…? — ¡Saki-chan…!

Las deleitadas voces de mis padres se entrecruzaron, pero sonaron distantes y totalmente ajenas a mí. A ambos les preocupaba que nos mantuviéramos constantemente a una cierta distancia, que mantuviéramos una relación bastante fría y que no confiáramos el uno en el otro; así que, probablemente, esta simple palabra que Ayase-san pronunció los hizo sentir que habíamos progresado como familia.

¿Por qué cortó su pelo tan repentinamente? ¿Por qué me está llamando «Nii-san» tan repentinamente? Sin más palabras que analizar, sólo puedo hacer mis propias deducciones y conjeturas sobre este cambio de comportamiento tan abrupto. Si tuviera que adivinar, diría que me está dando una advertencia, diciéndome que somos hermanos y que nunca podremos ser algo más.

Es una historia bastante irónica. Cuando hay un problema como este, lo más conveniente sería que nos mostráramos nuestras cartas y nos ajustáramos el uno al otro como siempre lo hacemos. Pero, aun así, me sentí aliviado al darme cuenta de que podría lidiar con toda esta situación simplemente ocultando lo que siento, y manteniéndolo en secreto.

En ese momento simplemente necesitaba tiempo para idear cómo manejar mis sentimientos. Quería enterrar por completo estos sentimientos románticos, lo cual nos permitiría mantener una relación sana en la que sólo fuéramos hermanos. Mientras Ayase-san no sepa lo que siento, necesito idear maneras de deshacerme de estos sentimientos.

Mientras suprimía mis instintos que me hacían estar fascinado por el nuevo peinado de Ayase-san, me armé de valor silenciosamente, preparándome para los días que vendrían.

Saki. Todos estos son recuerdos de la semana pasada.

¿Qué debería hacer?

He estado perdida en mis pensamientos durante un rato mientras miro al techo.

Ya son las… 4:36 a.m.

Debido a que es una madrugada de finales de agosto, el exterior sigue a oscuras.

Probablemente podría seguir durmiendo por otra hora y media si así lo quisiera. Debido a que anoche me dormí rápidamente por estar muy cansada, hoy desperté más temprano de lo habitual.

Podía ver con el rabillo del ojo a las cortinas de la ventana balanceándose. Programé el aire acondicionado de manera en que no soplara sobre mí mientras dormía, y podía subir o bajar la temperatura dependiendo del calor que sintiera.

Justo entre las cortinas, pude ver el cielo nocturno de Shibuya justo antes de que la noche estuviera a punto de terminar.

Una vez que salga el sol, seguramente volverá a hacer calor.

Comencé a pensar.

Durante todo un mes… Durante un mes entero, de alguna manera me las arreglé para soportarlo, aunque con cierta dificultad.

Me sentí frustrada sólo por la idea de que él estuviera creando recuerdos en otros lugares sin que yo estuviera cerca. Me molestaba la idea de que alguien más pudiera llegar a conocer más sobre él de lo que yo sé.

No, yo ni siquiera estaba consciente de mi propia frustración. Lo único que yo sentía eran estos tristes y confusos sentimientos, pero eso era todo.

¿Qué es esto?

Me percaté de esta misteriosa emoción, y le di un nombre, hace un mes.

— Celos.

Eso es lo que escribí en mi diario.

Al escribirlo, me di cuenta de algo.

Él siempre es honesto y directo con los demás.

Por eso es que está dispuesto a ajustarse, incluso a mí, cuando tengo una personalidad problemática. Me mira sin prejuicios. Él acepta y elogia mi trabajo y mis esfuerzos que nunca muestro a nadie más. Él me entiende.

Quiero aprender más sobre él. Quiero entender más sobre él. Asamura Yuuta.

Me siento atraída por él.

Pero, cuando veo a Mamá y a Papá tan felices juntos, no puedo arriesgarme a destruir esa felicidad, y estoy segura de que Asamura-kun se sentiría conflictuado al saber mis sentimientos.

Estoy segura que sí.

Eso es lo que pensé, por lo cual decidí tratarlo como a un extraño en el trabajo.

— Asamura-san.

Cada vez que lo llamaba como a un desconocido que acababa de conocer, sentía que nos distanciábamos más; pero, si no fuera por eso, probablemente me habría vuelto aún más egoísta.

Pasé así un mes entero.

Creo que todo comenzó a ir en picada desde entonces.

Era una mañana como cualquier otra, y Asamura-kun estaba recibiendo algún tipo de persuasión extraña por parte de Mamá. Puede que no lo parezca, pero a Mamá se le da muy bien el confundir y desconcertar a la gente.

Bueno, esto es perfectamente normal. No es que Asamura-san pueda estar siempre en su mejor estado. Aunque creo que normalmente él habría sido un poco más racional.

Pero las palabras que Papá dijo justo después fueron un ataque sorpresa. Sin mencionar que Mamá se unió a la conversación, diciendo que todavía nos llamamos el uno al otro por nuestros apellidos. ¿A qué te refieres con «Yuuta-niisan»?

Espera un segundo.

No hay manera en que lo llame «Yuuta». Es imposible. ¿Será eso algo normal entre hermanos? ¿En serio? ¿Acaso todas las hermanas menores en este mundo llaman a sus hermanos mayores por sus respectivos nombres? Sinceramente, es algo difícil de creer.

Y Papá también se unió a la conversación. Dijo que él llamaba «Ayase-san» a Mamá antes de que comenzaran a salir. ¿Por qué tuvo que decir eso?

De ahora en adelante, cuandoquiera que Asamura-kun me llame «Ayase-san», terminaré recordando eso de «Antes de que comenzaran a salir».

Salir. Salir… es cuando salen y juegan juntos, ¿no? Justo cuando estaba pensando en eso, Asamura-kun me preguntó sobre mis planes para el verano. Aunque lo hizo con muchos rodeos, me preguntó si haría algo con amigos.

Dije «No» por reflejo, pero, en realidad, Maaya me había invitado a la piscina. Por no mencionar que me dijo que «Llevara a Asamura-kun conmigo». La piscina suena bien. Y habría sido incluso mejor si Asamura-kun me acompañara. Eso es lo que pensé.

Desde que Maaya me invitó, estuve muy ocupada pensando en ello como para seguir estudiando para los exámenes. Ni siquiera progresé la mitad de lo que había previsto.

También me di cuenta de otra cosa. Una vez que comienzo a pensar en Asamura-kun, no puedo encontrar manera alguna de detenerme. Eso hace que mis estudios se estanquen por completo.

Siempre he querido ser lo más independiente posible para dejar de ser una carga para Mamá. Para ello, es absolutamente necesario mantener mis notas lo más altas posible. Debido a que no soy tan inteligente como Asamura-kun, tengo que mantener el ritmo a base de esfuerzo.

Es por eso que opté inicialmente por declinar la invitación de Maaya.

Incluso fui a la habitación de Asamura-kun sólo para decir eso.

Le aseguré que Maaya y yo no somos tan cercanas como para reunirnos durante las vacaciones de verano. Estoy feliz de que al menos me creyera. No estaba segura de qué haría si él me presionara en ese asunto.

Pero aún estaba preocupada porque pudiera darse cuenta. Preocupada de que él pudiera darse cuenta de que estaba entrando en pánico. Después de todo, Asamura-kun es muy perspicaz. Él se da cuenta enseguida de esa clase de cosas.

Al fin y al cabo, se las arregló para encontrar en unos pocos segundos un libro que yo había estado buscando por más de diez minutos.

Él realmente es impresionante. Ese día hizo muy feliz a esa señora.

Pero alguien más podría haberlo encontrado incluso más rápido, o al menos eso es lo que él me dijo.

Esa persona es… Yomiuri Shiori-san.

Realmente me odio por ser tan mezquina, porque no quería escuchar más elogios sobre ella.

Pero, de camino a casa, me di cuenta de que incluso Asamura-kun puede tener algunas cosas buenas de las que no es consciente.

Fue divertido.

El día después, el aire acondicionado en nuestra sala de estar se descompuso. Como no soporto el calor, me encerré en mi habitación casi todo el día, al menos hasta que tuve que salir a trabajar.

Encendí el aire acondicionado de mi habitación, escuché mi música hip-hop lofi favorita en mis audífonos e intenté ponerme al día con mis estudios.

Pero no pude conseguir progreso alguno.

Cuando el calor llegó a su punto crítico del día, salí de casa y me dirigí a una cafetería cercana antes de que llegara la hora de mi turno.

Tenía un cupón de mitad de precio para un frappuccino muy popular, así que decidí canjearlo y leer un poco. Concretamente, el libro que Asamura-kun me había recomendado. Después de que pasó un tiempo y llegó la hora de dirigirme al trabajo, vi por casualidad a Asamura-kun sentado en la misma cafetería.

Por mero capricho, me acerqué a hablar con él.

Cuando observé su mesa, vi dos bebidas distintas, así que supuse que estaba ahí con otra persona, pero…

Después de una breve conversación, vi por el rabillo de mi ojo a un chico con gafas caminando hacia nosotros. Ya que él estaba vistiendo el uniforme de Suisei, y porque yo sabía que él era muy cercano a Asamura-kun, decidí dar por terminada la conversación con él e irme.

Debido a que ambos actuábamos como extraños en la escuela, habría sido absurdo si nos hubieran descubierto en esa situación.

Pero vi que la persona que estaba con él era otro chico.

Estaba aliviada.

En cuanto al turno que tuve después de eso, sólo estábamos Asamura-kun, Yomiuri-san y yo… además de un empleado a tiempo completo.

Cuandoquiera que me encontraba con Yomiuri-san, ella me elogiaba. Elogiaba lo rápido que aprendía a hacer mi trabajo, elogiaba lo talentosa que soy. Es un problema porque sé que lo dice en serio. Después de todo, es una buena superiora.

Es muy madura, es realmente hermosa, es fácil hablar con ella, y también sabe cómo cuidar de los demás.

Cuando pienso en el hecho de que ella siempre ha estado con Asamura-kun…

Esa noche, de camino a casa, Asamura-kun me hizo una pregunta.

Él me preguntó si Maaya nos había invitado a la piscina.

Mi corazón dejó de latir por un instante. ¿Cómo es que Asamura-kun está enterado de eso?

Realmente no recuerdo la respuesta que le di en ese momento.

Era muy claro que sospechaba de él.

Por un instante, me pregunté si Maaya había contactado directamente a Asamura-kun, aunque eso no era posible debido a que, si lo pensabas racionalmente, ambos carecían de intereses en común

¿Querrá ir a la piscina?

Él podría enojarse conmigo si supera que decliné sin siquiera preguntarle su opinión. Quiero decir, yo también quiero ir a la piscina. Hace años que no voy a la piscina.

Pero… debido a que no estaba consiguiendo progreso alguno con mis estudios, no podía permitirme ir.

— Ya veo. Entonces no tienes que obligarte a ir, ¿cierto? (Porque no puedo salir a jugar).

— No voy a ir. (No puedo).

Sabía muy bien que mi voz sonaba terriblemente indiferente, pero lo que realmente pensaba era algo totalmente distinto.

Creo que mi corazón ya había alcanzado su límite.

A la mañana siguiente, no quería ver a Asamura-kun, así que me levanté temprano. Preparé el desayuno antes de que despertara, e inmediatamente me encerré en mi habitación. Siempre y cuando le dijera que el desayuno estaba listo, no debería haber problema.

Él me agradeció por medio de un mensaje en LINE. Sin añadir ningún emoji, debido a que yo tampoco los uso. Él se ajusta a mí, incluso en las cosas más insignificantes.

Pero me pregunto qué es lo que él realmente quiere hacer. Quizá él realmente le envía un montón de emojis a otras personas. Si es el caso, ¿será que no quiere hacerme enojar?

Otras personas… ¿Será que lo haga con Yomiuri-san?

Probablemente porque estaba absorta en mis pensamientos, me tomó un segundo darme cuenta de que él tocaba a mi puerta.

Presa del pánico, me quité los audífonos y abrí la puerta cuidadosamente.

Como era de esperar, Asamura-kun estaba de pie al otro lado de la puerta, y me estaba preguntando nuevamente sobre la piscina.

La razón por la que había sido tan fría y distante con anterioridad era porque no quería escuchar nada más sobre eso. Y, aun así, por alguna razón, Asamura-kun estaba siendo inusualmente insistente al respecto.

Me pidió la información de contacto de Maaya. ¿Por qué le respondí de esa manera?

¿Por qué le dije esas cosas tan desalmadas?

No quiero.

Lo dije como si fuera una niña.

Cuando vi la expresión de asombro de Asamura-kun, sentí que la sangre se drenaba de mi cuerpo. Me di cuenta de que no tenía razón para actuar como lo hice.

Con mucha desesperación, intenté tranquilizarme.

La idea de que me lo pidiera no representaba ningún problema. Después de todo, Maaya también lo había invitado. No es como que simplemente pueda declinar en su nombre. Dicho esto, tampoco me sentía cómoda dándole la información de contacto de mi amiga sin su consentimiento. Eso es lo que le dije, y él aceptó la excusa.

Necesito preguntarle a Maaya si puedo darle a Asamura-kun su información de contacto.

Pero ella aún está de viaje.

Supongo que simplemente la estaría molestando si le enviara un mensaje en medio de su diversión.

Por supuesto, en ese momento sólo estaba poniendo excusas.

Ese día fue realmente horrible. Estoy segura de que Asamura-kun no lo hizo a propósito, pero hizo que mi corazón temblara con miedo e incertidumbre. Después de todo, llegó a trabajar acompañado de Yomiuri-senpai.

Odiaba sólo pensar en ello, y comencé a odiarme por haber pensado en eso en primer lugar.

Aunque está en su plena libertad de elegir lo que ve y lo que hace.

Ella tiene un hermoso pelo negro castaño, y gracias a su atmósfera pacífica y madura, ni siquiera yo podía dejar de admirarla, aceptando el hecho de que ella encajaba perfectamente con Asamura-kun.

¿Será que a Asamura-kun le gusta el pelo largo y hermoso?

Quiero decir, mi pelo también es bastante largo.

… ¿En qué estoy pensando? Me siento como una idiota.

Comencé a sentir miedo de encontrarme a Asamura-kun, así que dije que quería ir a comprar algo después del trabajo y se fue a casa sin mí.

Después de que terminé mis compras y llegué a casa, vi a Asamura-kun de pie en la cocina. Me di cuenta de que me había ido sin siquiera preparar algo de cenar.

Desde mi perspectiva, él se veía un poco desanimado por alguna razón. Y, cuando se dio la vuelta, por alguna razón sostenía en su mano un poco arroz cocido congelando, mirándome con una expresión confundida.

No sé por qué, pero su aspecto me hizo reír.

Asamura-kun tiene tan poco conocimiento sobre comida que a veces es difícil de creer.

Probablemente se deba a su madre biológica.

Por lo que escuché de Asamura-kun, después de que su padre terminara soltero, él dejó de cocinar en casa por completo. Más que no recordar nada, o ser incapaz de cocinar, simplemente lo evadía todo. Después de todo, en estos tiempos uno puede vivir sin tener que cocinar.

Y, justo en ese momento, Asamura-kun estaba esforzándose por aprender. Hacer la cena juntos es divertido. Es divertido que Asamura-kun me ayude. Me hizo sentir que estábamos cocinando juntos.

Pero, una vez que se terminó la cena, él me preguntó de nuevo.

Tras dejar escapar un suspiro, me preguntó sobre la piscina.

¿A qué venía ese suspiro? Me sentía cada vez más agitada.

No pude contenerme más y tomé mi teléfono para buscar el número de Maaya.

Aunque ni siquiera lo había consultado con Maaya.

Pero entonces Asamura-kun me detuvo. Él dijo que realmente no tenía interés alguno en Maaya.

Lo único que él quería era que yo me divirtiera en la piscina.

Eso no tenía ningún sentido.

¿Por qué haría eso?

Eso es lo que le pregunté.

Él dijo que estaba preocupado por mí. Dijo que debería relajarme un poco y divertirme un poco más.

Pero tengo que estudiar. No puedo jugar.

Si no lo hago… terminaré siendo una inútil.

Ese día, incluso después de que pasaran la 1:00 a.m. y 2:00 a.m., no pude progresar con mis estudios. No dejaba de pensar en Asamura-kun y lo que él había dicho, incluso después de que me fui a acostar. Me preguntaba por qué Asamura-kun diría algo así.

Ya habían pasado dos meses desde que me había mudado aquí con Mamá. Recordé todo lo que había ocurrido, pensé en ello y recordé nuevamente lo que él había dicho.

Después de que apagué las luces de la habitación, todos mis pensamientos y sentimientos revolotearon por el aire como espejismos.

Cuando el cielo detrás de las cortinas se tornó blanco, finalmente me quedé dormida.

Aun con los ojos cerrados, pude ver algo… era Asamura-kun dejando escapar un suspiro.

Entonces el rostro de mi madre se sobrepuso al suyo.

Ah, conozco esa expresión. Una vez, cuando iba en secundaria, Mamá me invitó a la playa. Considerando la situación económica que atravesábamos en ese momento, no parecía que pudiéramos permitírnoslo, y no quería que ella desperdiciara su valioso día libre, así que decliné la invitación, diciendo que tenía que estudiar.

La expresión que puso en ese momento parecía llena de preocupación.

Intentaba reprimirme para no causarle problemas a Mamá, pero aun así se sentía como si la hubiera lastimado, a pesar de que no sabía a qué debía esa expresión.

Estaba lo suficientemente cansada como para casi desmayarme.

Mis ojos se abrieron, y desperté por completo.

Comencé a cambiarme de ropa estando todavía un poco aturdida y me di cuenta de que mis pensamientos se habían detenido por completo.

Espera, ¿en qué es lo que estaba pensando?

Ohh… bueno, no importa.

Sin pensar en nada en absoluto, terminé de cambiarme y, cuando entré a la sala de estar, vi a Asamura-kun despierto. Es raro verlo despierto tan temprano, pensé, pero, cuando revisé la hora, vi que ya era tarde.

Quise apresurarme y preparar el desayuno, pero Asamura-kun me detuvo, prohibiéndome preparar la comida.

No puedo dejar que él lo haga.

Este es mi error. No pude cumplir con mi parte de la promesa que hicimos porque me quedé dormida.

Sin embargo, Asamura-kun comenzó a discutir conmigo como si yo fuera una niña pequeña. Ya que aún estaba adormecida y bastante distraída, no pude responder buenos contrargumentos, así que me limité a obedecer, tomando asiento en una silla.

Él me dio pan tostado con mantequilla y un poco de jamón frito.

Cuando percibí el aroma del pan y la carne, mi estómago hizo un pequeño gruñido. Entré en pánico y me preocupé de que él lo hubiera escuchado. Sólo entonces me di cuenta de que realmente tenía hambre.

Mientras esperaba que Asamura-kun también tomara asiento, él me hizo una pregunta repentinamente.

Me preguntó si quería leche caliente. Qué pregunta tan extraña.

Él me preguntó, en medio de este caluroso verano, si quería beber leche caliente.

Él dijo que la leche caliente me ayudaría a conciliar el sueño con más rapidez. Ya veo.

Así que él calentó esta leche sólo para mí.

Mientras masticaba mi rebanada de pan tostado, mi cuerpo comenzó a despertarse lentamente.

Después de que terminamos de comer, observé la leche que Asamura-kun calentó para mí y tomé un sorbo.

Ah, qué reconfortante.

La sala estaba fría por el aire acondicionado, pero la leche me hizo sentir reconfortada por dentro.

Dejé escapar un suspiro, y sentí que todo se aligeraba. Tanto mi cuerpo como mi cabeza.

— He estado pensando…

Bueno, no importa.

— … no me importaría ir a la piscina.

Cuando expresé con palabras lo que estaba pensando, sentí como si se me cayera un peso de encima.

Sólo hay un problema.

El día de la visita a la piscina de la que Maaya hablaba coincidía con el día en que Asamura- kun y yo teníamos que trabajar.

Después de que dormí por unas dos horas, nos fuimos a trabajar. Asamura-kun quería negociar con el gerente con la esperanza de poder cambiar turnos y, por supuesto, yo quise unírmele. Siendo ese el caso, Asamura-kun sugirió que ambos camináramos juntos al trabajo, así que él caminó junto a mí mientras empujaba su bicicleta.

Ayudar a Mamá en casa es prácticamente toda la experiencia social que tengo, así que, obviamente, me preocupaba sobre si realmente podríamos cambiar turnos tan fácilmente.

Asamura-kun me dio algunos consejos y también me enseñó algunos trucos para negociar.

Quizá por eso todo salió tan bien. El gerente aceptó nuestra petición y, tanto Asamura-kun como yo, le dimos las gracias al gerente.

Una vez más, me doy cuenta de lo increíble que es Asamura-kun.

Yo jamás podría haber hecho eso.

Probablemente es mucho más hábil para mantener conversaciones de lo que él mismo piensa.

Cuando le dije eso, él pensó que lo estaba sobreestimando. Él argumentó que la gente suele esperar una actitud seria, lo cual le facilitaba las cosas. Es por eso que esta conversación era tan fácil de mantener.

Cuando él me dijo esto, todo tuvo sentido para mí.

Esta era, sin duda, otra manera de «ajustarse».

Cuando ese pensamiento vino a mi mente, me sentí aliviada. Negociar no es simplemente imponer tus propios deseos a otra persona. Más bien, hay que tener en cuenta las circunstancias de ambas personas y ajustarse a la otra persona.

Si quieres hacer algo para tu propia conveniencia, tienes que escuchar lo que los otros quieren. Es como ajustar los pesos en una balanza, intentando encontrar un balance.

Como tengo la costumbre de dar de más a las otras personas, nunca he tenido problemas con eso.

Siempre me decanto por el lado de dar en una relación de dar y recibir. Así es como siempre he pensado. Básicamente, no veo ningún problema en dar de más a la otra persona.

Si eso era todo lo necesario, también podría ser capaz de hacer las cosas como Asamura- kun.

Cuando nuestro cambio de turno fue aprobado, el gerente nos dijo que esperaba que trabajáramos mucho ese día.

Si eso es todo lo que él quería, entonces confiaba en que podría cumplir mi parte.

Justo después de recibir dicha aprobación, contacté a Maaya, diciéndole que Asamura-kun y yo también iríamos. No tomó mucho para que Maaya me respondiera con un «¡Sí!», con un lindo emoji de gato levantando el puño en alto. Sonreí irónicamente y luego llegó un largo mensaje.

El título era algo así:

«Creando un montón de recuerdos veraniegos».

¿Maaya diseñó algo como esto mientras estaba de viaje? Bueno, no importa.

A la mañana siguiente… o más precisamente, en la mañana de ayer.

Asamura-kun dijo que solo tenía el traje de baño de sus clases de gimnasia, así que claramente se preguntaba si sería apropiado ponérselo. Al final, dijo que iría a comprar uno después del trabajo.

¿Qué debería hacer? Yo ya tenía un traje de baño. Cuando estaba comprando uno para las clases que tendría en la Preparatoria Suisei, encontré uno muy bonito en rebaja, así que lo compré.

Cuando me inscribí a la preparatoria, nuestra situación económica se había estabilizado un poco (de lo contrario, probablemente no habría podido ni siquiera asistir a la Preparatoria Suisei), pero no quería gastar demasiado.

Como lo compré durante el verano de mi primer año, ya había pasado un año entero desde entonces.

Pero… no me lo había puesto ni una sola vez durante todo ese tiempo.

Me lo probé el día anterior, cuando recibí el mensaje de Maaya, pero me quedaba un poco apretado y realmente no se ajustaba a mi estilo actual.

Así que busqué trajes de baño en línea hasta que llegó la hora de ir a trabajar. Debido a que gano dinero trabajando, ya no tengo complicaciones para poder comprar un traje de baño.

Después de que nuestro turno terminó, le pregunté a Asamura-kun en dónde había planeado comprar su traje de baño.

Como la tienda departamental a la que él decidió ir ofrecía la marca que yo pensaba comprar, decidí acompañarlo.

Una vez que llegamos al lugar en cuestión, sentí una repentina curiosidad por saber el tipo de traje de baño que Asamura-kun compraría, pero rápidamente sacudí la cabeza, desterrando tales pensamientos de mi mente.

¿De qué serviría pensar en eso? No es como que fuera a acompañarlo mientras compra.

No hay manera en que pudiera hacerlo. Así que sugerí que nos separáramos. Aunque dudo que se haya dado cuenta de que estaba bastante nerviosa. Pensé que no era justo que yo estuviera tan nerviosa y él permaneciera tan tranquilo a pesar de todo.

Y, respecto al día de hoy.

¡Fue divertido! ¡Muy divertido! ¡Increíblemente divertido!

¡Hacía tanto tiempo que no iba a la piscina que casi se me había olvidado cómo era!

Había tantas atracciones para visitar, ¡y nadé un montón!

Incluso hablé un poco con las otras personas que fueron, y recordé los nombres de algunos de ellos, pero la verdad es que no soy la mejor para hacer amigos de esa manera.

Soy realmente mala leyendo el ambiente, y no me gusta esforzarme en hacerlo.

Pero todo marchó bien el día de hoy.

Creo que también se debe a que Asamura-kun estuvo conmigo.

Al igual que yo, a él no le agradan las bromas sin sentido que Maaya suele hacer, pero es mucho mejor que yo para tratar con otras personas. Si él quiere hacer algo, puede hacerlo.

Pero también deja muy en claro lo que no le gusta.

Esa es una parte de él que me atrae, sin duda.

Nos separamos en la estación de tren de Shinjuku.

Justo cuando estábamos a punto de irnos, Maaya le habló.

Ella quería que intercambiaran contactos en LINE y, por alguna razón, Asamura-kun volteó a verme.

Desvié la mirada inconscientemente.

¿Por qué me miraba? Él podía hacer lo que quisiera.

Después de todo, tiene libre albedrío.

Cuando volteé a verlos, ya habían terminado de intercambiar contactos, y Asamura-kun estaba dándole las gracias a Maaya.

Cuando lo escuché decir eso, me di cuenta lo bien que ella había planificado el día entero.

Narasaka Maaya realmente es una persona con un corazón enorme para las personas a su alrededor, aunque ella sea pequeña. Una vez más tuve que reconocer que a ella le gustan las personas.

Ella tiene un montón de amigos, y es querida por muchos.

Yo no soy lo suficientemente buena. Mis gustos y disgustos son muy estrictos. Si pienso «No quiero esto», simplemente activo un interruptor y corto cualquier forma de comunicación.

Además, cuando pienso en volver a jugar con esas personas, realmente me detesto por no sentir mucho interés. Para ser sincera, soy demasiado intolerante.

Por no mencionar que temo que la gente descubra que realmente no me gusta que me incluyan en sus planes o actividades.

No quiero arruinar el humor de los demás. Eso no sería nada justo. No es como que la otra persona haya hecho algo malo. Simplemente no puedo aceptarlo.

Es por eso que no puedo evitar admirar a Asamura-kun.

Cuando él jugo en los mini juegos que Maaya preparó, él se centró en que los demás se divirtieran en lugar de buscar destacar. Él comprende el duro trabajo que hacen los demás.

Él es tan genial.

Aunque nadie más parece haberse dado cuenta de eso.

¿Soy la única? Ahora me siento un poco orgullosa al respecto.

Pero me asusté.

De camino a casa, Asamura-kun y yo caminábamos el uno al lado del otro.

El sol ya había comenzado a ponerse, y era más complicado ver su expresión.

Estoy segura de que él tampoco está mirándome a la cara.

Ahora es el momento de decirlo, pensé.

Para mí, él se veía tan deslumbrante. Tan genial y digno de admiración.

Así que…

Nii-san.

Dije con la voz más clara que pude hacer.

Mi corazón no dejaba de latir cada vez más rápido.

Sólo espero que no se haya dado cuenta de cómo me temblaban las puntas de los dedos.

Es cierto, tengo que repetírmelo de nuevo. Somos hermanos. Sin embargo, si dejo algún tipo de distancia endeble entre ambos, él resultará herido. Él está intentando ser un hermano mayor confiable, así que esta la decisión que tomé para ayudar a mantener una distancia adecuada entre los dos.

Entramos al apartamento y fuimos a la sala de estar.

Mientras veía a Asamura-kun comer la cena que le había preparado, me di cuenta de por qué Mamá siempre disfrutaba haciéndome de comer.

¿Yo hice esa clase de expresión cuando él me preparó la leche caliente?

Pero ésta no es más que la felicidad de una hermanastra. Eso es lo que me dije. Elegí mis siguientes palabras con mucho cuidado para que no se diera cuenta de mi confusión interior.

— ¿Te gustaría probar otra porción de sopa de piso?

En respuesta a eso, Asamura-kun dijo:

— No, estoy bien. Estuvo delicioso… Gracias, Ayase-san.

Cuando él dijo esto, sentí una fuerte mirada proviniendo de él, lo que me hizo ponerme nerviosa por un instante, preguntándome si había hecho algo mal.

Él no se refería al sabor de la sopa de miso.

Puede que yo sea demasiado cohibida. O podría haber sido un deseo lo que me hizo pasar por esto.

Sin embargo, en la mirada de Asamura-kun, me pareció ver una emoción extraña, casi como si él no me estuviera viendo como a su hermana menor, sino como a cualquier otra chica.

… Lo siento, Asamura-kun. Esto seguramente no es más que una alucinación fabricada dentro de mi cabeza, y tú no eres realmente el tipo de persona que cometería un error como ese.

Sin embargo, ¿qué pasaría si sí?

Si yo realmente le gustara a Asamura-kun de esa manera, y él me confesara sus sentimientos, ¿qué es lo que haría?

¿Sería capaz de mantenerme firme y rechazarlo?

Tengo miedo.

Si esto se trata de algo que solo yo siento, entonces puedo tragarme estos tristes sentimientos y actuar como si no existieran durante el tiempo que tarden en desaparecer.

Sin embargo, si él diera el primer paso, probablemente no sería capaz de soportarlo.

Sin duda alguna, me desplomaría por la presión. Al día siguiente, la alarma de mi teléfono sonó junto a mi almohada.

Era momento de que me levantara.

Mamá y Papá ya estaban en la sala de estar.

Parece que ambos se tomaron el día libre para que pudiéramos pasar tiempo juntos en familia, o algo así.

Cuando vi a Mamá sonreír mientras decía eso, me di cuenta de que probablemente ella estaba lo más feliz que había estado en mucho tiempo.

Me alegro por ella. No quiero que ella vuelva a pasar por algo así. Quiero que ella experimente toda la felicidad que no pudo experimentar antes.

Es por eso que…

Reprimiré… mis propios sentimientos.

No quiero destruir la felicidad que tienen ahora. Tampoco quiero importunar a Asamura-kun.

Sólo puedo rezar para que estos sentimientos míos nunca salgan a la luz.

Debería cortar mi pelo.

Habiendo tomado dicha decisión, decidí actuar de inmediato.

El largo y hermoso pelo de Yomiuri-san es una parte importante de su femineidad, y estoy segura de que Asamura-kun debe sentirse atraído por él de alguna manera.

Sé muy bien que nada se resolverá sólo con esto. Pero si esto ayuda siquiera un poco a garantizar cierta seguridad en nuestra relación, tengo que hacer todo lo que esté a mis alcances para hacerlo.

Honestamente, es algo risible.

Toda esta femineidad que había rechazado; y, sin embargo, ahora me veía atrapada en ella por un estereotipo.

Me hice un nuevo corte de pelo y volví a casa.

Saqué mi diario de su cajón y lo releí completo.

Me di cuenta de que había escrito todo lo que sentía con excesiva honestidad.

Cada palabra, cada oración. Era muy fácil darse cuenta de que estaba atraída a él sólo con leer lo que había escrito.

Pero, todos esos recuerdos de la semana pasada no estaban escritos en ningún lugar.

Es correcto, este es un diario que sólo existe en mi mente.

¿Por qué? La razón es simple.

No puedo arriesgarme a que Asamura-kun lea cualquier cosa que haya sentido la semana pasada.

Me di cuenta del grave peligro que suponía escribir mis verdaderos sentimientos en un diario. Si dejaba alguna evidencia escrita, él podría encontrarla.

Tengo que deshacerme de este diario y asegurarme de nunca dejar escrita cualquier otra evidencia de mis sentimientos. Sólo rememoraré mis recuerdos dentro de mi cabeza.

Necesito ocultar los sentimientos de chica soltera que albergo hacia un chico soltero. Lo que debería ser, la vida que debería vivir, no es actuar con él como lo haría una chica, sino como una hermana menor. Tengo que interactuar con él como una hermanastra.

Estos Días como Hermanastra ya no necesitan un diario.

PALABRAS DEL AUTOR.

Muchas gracias por comprar el tercer volumen de la serie novelizada «Gimai Seikatsu». Soy Mikawa Ghost, el creador original de la versión de YouTube, así como el autor de esta novela.

Este volumen se tuvo como protagonistas a Asamura Yuuta y Ayase Saki, quienes se esfuerzan al máximo para mantener una distancia prudente entre ambos, mientras se producen cambios en sus respectivos interiores. Mi editor y el equipo de YouTube se han referido a esta obra como un «¡Volumen Divino!», y espero que ustedes tengan la misma opinión. No habría mayor alegría para mí que recibir un elogio tan grande de parte de mis lectores.

Ahora bien, quienes hayan leído este volumen hasta el final probablemente ya se hayan dado cuenta, pero hay otro significado detrás del título de esta novela: «Gimai Seikatsu». A partir de aquí, el tono de la historia cambiará sustancialmente. Por supuesto, conservaremos el estilo de narrativa día a día, pero la relación de los protagonistas no podrá seguir siendo la misma… Esto ha quedado muy claro en la última oración.

Los nuevos personajes que introduje tan despreocupadamente en este volumen estarán debidamente vinculados a futuros desarrollos, así que espero que quieran seguir leyendo esta obra. Estaré feliz de que sigan pendientes de estos dos y cómo evoluciona su relación.

Ahora, mis agradecimientos.

En primer lugar, a mi ilustrador Hiten-san. Muchas gracias por tus maravillosas ilustraciones. No tengo palabras suficientes para expresar la gratitud que siento al ver esas escenas tan importantes cobrar vida de esa manera. La ilustración para la portada de este volumen fue mi favorita. Verlos caminar por la calle en la noche me llenó de un extraño sentimiento de nostalgia. Por supuesto, tal escenario juvenil no existe en mis recuerdos personales, pero, después de ver esta única ilustración, mi cerebro terminó creando dichos recuerdos. Realmente resalta la importancia de las otras escenas de la novela, representándola perfectamente. Espero seguir contando con tu colaboración en el futuro.

Gracias a Nakashima Yuki-san, quien es la voz de Ayase Saki; a Asamaki Kouhei-san, quien es la voz de Asamura Yuuta; a Suzuki Ayu-san, quien es la voz de Narasaka Maaya-san; a Hamano Daiki-san, quien es la voz de Maru Tomokazu; y a Suzuki Minori-san, quien es la voz de Yomiuri Shiori. Muchas gracias por prestar sus voces para el proyecto de YouTube. Debido a que ustedes traen a la vida a todos estos personajes, puedo imaginármelos de forma mucho más realista y vibrante, lo cual me facilita mucho la escritura de estos volúmenes.

Por supuesto, también agradezco al director de video, Ochiai Yuusuke-san y a todos los demás miembros del equipo de YouTube, así como a todas personas que han estado involucradas en el proyecto. Muchas gracias por todo. Gracias a ustedes, nosotros podemos ofrecer más y más contenido a los lectores y espectadores de «Gimai Seikatsu». Todo esto ha sido posible gracias a su duro y dedicado trabajo. En serio, muchas gracias. Finalmente, no importa cómo lo retuerza o voltee, tengo que agradecerle a los lectores y espectadores. Muchas gracias por apoyarnos y otorgarnos esta oportunidad. Me esforzaré al máximo para ofrecerles el mejor contenido posible, así que espero que sigan apoyando a «Gimai Seikatsu».

Este ha sido Mikawa Ghost.

Mi hermanastra y mi senpai hacen un sándwich humano

conmigo en el trabajo.

*Puerta abriéndose*

— Con permiso. Asamura-kun está… durmiendo. Él está tomando una siesta durante su pequeño descanso. Debe haber estado cansado. Pensé que comería algo mientras charlaba con él, pero… je, je. Bueno, no hay problema. Me sentiría mal despertándolo sólo por eso. Necesito mejorar en mi trabajo para que Asamura-kun no termine tan exhausto como ahora. Aunque yo puedo hacerme cargo de un cliente y guiarlo por el lugar, Asamura-kun puede hacer lo mismo, pero con dos personas en la misma cantidad de tiempo, así que tiene sentido que esté tan cansado. Para ser honesta, no podría respetarlo más.

……

— No estás escuchando nada de lo que digo, ¿cierto? Bueno, como sea. Simplemente comeré algo.

 *Puerta abriéndose*

— Buen trabajo~ ¿Oh? Parece que ya tenemos algunos visitantes en este lugar. Te esforzaste al máximo durante el turno, así que tiene sentido.

— Buen trabajo.

— Oh, parece que Kouhai-kun está dormido, ¿eh? Sin duda tienes muchas agallas para dormir como un tronco junto a tu hermanita.

— Él ya estaba dormido cuando entré.

— Hmmm~ Bueno, él está profundamente dormido.

— … ¿Por qué te sientas de manera en que parece que estamos haciendo un sándwich con él?

— Pensé en darle una prueba de lo que significa tener una flor en cada mano durante sus sueños, observa~

— Estoy segura de que él estaría encantado.

— Hablas como si no tuviera nada que ver contigo~ Tú misma eres una flor, así que al menos deberías estar segura de que aparecerías en sus sueños.

— ¿Estás segura de que él no se despertará por el olor de la comida?

— Ja, ja., soñar que eres alimentando por ambas direcciones, ¿eh? Eso es lo que yo llamaría lujo.

…… — ¿Ya te acostumbraste al trabajo?

— Gracias a tu ayuda.

— Cierto, con el increíble trabajo que ya puedes hacer, básicamente vales por dos personas, Saki-chan.

— Si yo cuento por dos personas, entonces tú cuentas por cuatro, Yomiuri-san.

— No lo dupliques así nada más. Me estás dando demasiado crédito.

— Es la verdad.

— Incluso si lo fuera, no quiero que las personas tengan expectativas tan altas de mí. No puedo manejar toda esa presión. El primer paso para fracasar es sobreestimar tus propias habilidades, ¿recuerdas?

— Entonces… contaré por sólo una persona.

— Eso no funcionará~ Es la única verdad.

— Eh… Estás teniendo expectativas muy altas de mí. Aún no soy tan buena para responder preguntas sobre libros. Me toma bastante tiempo.

— Eso cambiará conforme adquieras experiencia. Si te volvieras tan buena de inmediato, entonces perdería mi posición de tu superior.

— Hmm… Aun así, necesito aprender trucos que me ayuden a ser más rápida.

— ¡100 puntos! Si mantienes esa mentalidad, pronto serás una profesional a tiempo parcial.

— Ja, ja, ja… Muchas gracias.

— Ah, despertaremos a Kouhai-kun si seguimos hablando tan alto. Tenemos que bajar un poco el volumen… Si le susurrara al oído, él podría experimentar algún tipo de reacción en su sueño.

— No creo que esa sea una muy buena idea.

— ¿No lo es?

— Se dice que no se le debería responder a las personas cuando hablan dormidas. Sin mencionar que, si Asamura-kun despertara en el proceso, estaríamos en un aprieto.

— Hmm… Esa es tu opinión, Saki-chan, pero me pregunto con qué voz estaría más deleitado Kouhai-kun.

— Umm…

— Esta sólo es una pequeña recompensa para mi trabajador Kouhai-kun, de parte de su querida senpai. Abre la boca. Aquí va, aaaahn.

— No creo que haya ninguna garantía de que realmente sueñe con comida. — Estoy intentando manipular su sueño al decirle algunas cosas.

— Puede que él ya esté teniendo un gran sueño justo ahora…

— Entonces… ¿Qué tal si lo hacemos incluso mejor? … Siento llamarte tan de repente, Kouhai-kun. No esperaba que me acompañaras a esta zona montañosa durante el fin de semana~ Tenemos electricidad, pero el viento es demasiado fuerte…

*ShioriSoplandoEnTuOído.mp3*

— ¿Q-Qué estás haciendo?

— Estaba pensando en hacerlo un poco más realista~ Si estás en lo profundo de una montaña, el viento puede ser bastante fuerte, ¿no?

— Ahh… Eso es cierto.

*ShioriSoplandoEnTuOído.mp3*

— Creo que el viento está demasiado fuerte.

— ¿Oh? Gracias por acompañarnos, Saki-chan.

— Se supone que estamos en lo profundo de una montaña, ¿cierto?

— Sin lugar a dudas, al igual que—bueno, ya no somos solamente dos—no importa. ¿Por qué viniste?

— Es demasiado peligroso para ustedes dos, así que pensé que sería mejor que hubiera más personas.

— Sí, es verdad. Tienes toda la razón. Con una flor en cada mano, por no hablar de que estamos en las profundidades de una montaña, parece que él se las arregló para acaparar sólo para él las flores más inalcanzables. Qué sujeto más suertudo.

— Creo que Asamura-kun estaría más feliz si no estuviéramos alrededor.

— No, no, no hay manera en que eso sea cierto. Pero, de todos modos… Lo conseguimos, Kouhai-kun~ Es hora de que vivas una experiencia que nunca olvidarás~

— ¿Qué es lo que planeas hacer?

— Algo muy especial. Necesitas mucho valor en la primera vez, pero, si saltas a lo desconocido, todo terminará en un instante.

— Aunque sea dentro de sus sueños, no creo que deberías decir cosas tan raras…

— Aunque estés consciente del peligro, a veces tienes que dar el primer paso y dejarte caer. Ahora que has llegado hasta aquí, ya no puedes volver a atrás. ¿Verdad, Kouhai-kun? Ahora, salta…… Y disfruta del salto en bungee.

— ¿Eh? — ¡Yo me estaba refiriendo a saltar en bungee! ¿Hmm? ¿En qué estabas pensando? ¿Pensaste que lo besaría o algo así~?

— ¿No es peligroso saltar en bungee en días ventosos?

— En la realidad, sí. Es por eso que lo estamos haciendo dentro de un sueño. Quién sabe, quizá él estaba saltando con una flor en cada mano~

— Oh.

— Ah, ups. Parece que me excedí un poco.

— Parecía que Asamura-kun iba a despertarse.

— Probablemente se molestará conmigo si descubre que le estado haciendo bromas mientras duerme, ja, ja, ja~ De todas formas, ¡me marcharé por ahora!

*Puerta abriéndose*

— Sin duda es muy buena para escapar…

*Puerta cerrándose*

— ¿Tiene tanto miedo…? No te preocupes. Regresa. Ah, ¿te calmaste un poco? Gracias por la comida. Supongo que también debería irme. Participé en la broma de Yomiuri-san y probablemente sería un poco incómodo si descubriera que lo vi durmiendo. Gracias por todo, Asamura-kun.

*Puerta abriéndose y cerrándose*


Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *