Gimai V4 pt2


26 de septiembre (sábado) – Ayase Saki

La Universidad Femenina Tsukinomiya está justo al lado de la Línea Yamanote. Desde la estación de trenes de Shibuya, se va hacia el norte de la Línea Yamanote (desde la perspectiva de la Línea Yamanote, probablemente esté afuera) y luego se desciende en la estación Ikebukuro. Dos paradas más en el ferrocarril privado, y un caminando un poco más, se llega a la puerta principal.

—Es inmensa…

Lo primero que captó mi atención fue el enorme tamaño del campus. ¿Cuántos edificios caben dentro de los muros interiores del recinto? Incluso aunque está dentro del centro de la ciudad, de alguna manera se las arreglaron para edificar un campus enorme. Es algo digno de esperar de parte de una universidad nacional con gran tradición. El sendero empedrado que conducía al interior de la puerta principal estaba decorado con grandes árboles en ambos lados, así como también edificios rectangulares que daban la impresión de que competían entre sí. Según el mapa en mi teléfono, muchos de estos edificios a los costados eran escuelas primarias y preparatorias adyacentes a la universidad. Un poco lejos, a la distancia, también podía verse una escuela secundaria.

Estaba anonadada, nunca habría imaginado que tendrían escuelas de todos los niveles educativos en el mismo lugar. Siendo arrastrada por la multitud de personas en la entrada, me adentré en la universidad. Hoy era sábado, así que no debería haber clases. En otras palabras, ¿toda esta multitud está aquí para visitar el campus abierto…?

Justo después de entrar por la puerta principal, una mujer madura que vestía una camiseta me entregó el cronograma del día. Parece que ella forma parte del staff. Bueno, no tendría sentido práctico si sólo vinieran estudiantes al evento de hoy. Cuando miré alrededor, entre todas las personas que caminaban conmigo, vi chicas mayores que yo, e incluso de último año. Deben ser estudiantes o profesores de esta escuela.

A la distancia, pude escuchar voces enérgicas, probablemente de los distintos clubes deportivos, y también vi sombras detrás de las ventanas del edificio principal. Supongo que realmente no existen los días libres en la universidad, ¿eh? ¿Todo el mundo asiste diligentemente a la universidad todos los días? Para ser honesta, no puedo imaginármelo.

Caminando por el sendero empedrado, me adentré todavía más en el campus. La facultad de humanidades en la que estoy interesada se encuentra muy al fondo, y tengo que rodear el enorme edificio que tengo enfrente. Mientras rodeaba dicho edificio, avisté un patio a mi derecha, un poco elevado respecto al sendero en el que transitaba.

El verde césped es todo un regalo para los ojos… Con la excepción de alguien que está durmiendo sobre él. Para mi sorpresa, una mujer que vestía una bata blanca de laboratorio estaba durmiendo muy plácidamente sobre el césped como si estuviera en su cama. Ey, ¿en serio? Ah, alguien se le acercó… Y ahora la están regañando. Quiero decir, ¿qué esperabas? Incluso si el sol se siente cálido en este momento, no puedes dormir en el césped. Supongo que a algunas personas les gusta aprovechar sus descansos a sus propias maneras, pero ella exageró un poco. Supongo que puedes encontrar toda clase de personas en la universidad.

Miré el cartel del edificio que tenía enfrente. Sí, debería ser aquí. Aunque tengo que decir que, en cuanto puse un pie dentro del edificio, por alguna razón me pareció que alguien gritaba mi nombre. Sin embargo, eso debería ser imposible. Yo no conozco a nadie en esta universidad.

—¡Saki-chaaaaan! ¡Quééééé! ¡¿Viniste a mi universidad?!

… ¿Qué?

—¿Yomiuri-san?

Ese alguien resultó ser mi senpai en el trabajo… Yomiuri Shiori-san. Sin mencionar que ella estaba sentada en el escritorio de la recepción. Espera, ¿esto significa que…?

—¿Eres estudiante de esta universidad?

—Síp. ¡Esa podría ser una buena forma de resumirlo!

¿«Podría»? ¿No estás segura? Cuando miré alrededor, la recepción de cada facultad resultó ser diferente y, por coincidencia, ella estaba sentada en la recepción de humanidades.

—Si me hubieras dicho que ibas a venir, te habría preparado algunos refrigerios.

—Fue una decisión de última hora.

Además, ni siquiera sabía que ella asistía a esta universidad. Tampoco tengo manera de contactarla.

—Ya veo~ ¿Así que viniste por la cátedra abierta?

—… Sí, podría ser el caso.

Hice un poco de espacio para no estorbarle a las personas a mi alrededor y respondí brevemente. En realidad, sólo había planeado echar un vistazo en cualquier cátedra que sonara lo suficientemente interesante, pero no creo que sea algo necesario de decir. Sin mencionar que no tengo ninguna razón para no ver la cátedra de la facultad en la cual la sabia Yomiuri-san estudia.

—Muy bien. Aún queda un poco de tiempo, así que déjame mostrarte los alrededores.

—¿Estás segura?

Volví a observar el escritorio de la recepción. Había otra chica sentada junto a Yomiuri-san, repartiendo folletos a las personas que llegaban. Vio que yo todavía no había recibido uno y me dio uno inmediatamente. Parecía mostrar los detalles de la cátedra del día.

—Shiori~ Si no vas a hacer tu trabajo, al menos de estorbar. Vayan, vayan.

—¡Sí! Tienes toda mi gratitud. Vamos, déjame mostrarte el lugar.

—Pero…

—Oh, Yomiuri-kun, ¿ella es amiga tuya? Volteé hacia donde provenía esa nueva voz y me encontré a una mujer que, evidentemente, no era una estudiante promedio de esta universidad. Debe ser una profesora. Ella parecía estar en sus casi treintas, o quizá un poco más que eso. Si ella es profesora en este lugar, entonces probablemente es un poco mayor, pero es sólo una estimación a partir de su apariencia. Ella vestía un traje color lila, que emitía una apariencia madura; Pero, gracias a la falta de sueño o algo por el estilo, ella tenía grandes bolsas bajo los ojos, lo que perjudicaba su belleza innata…

Espera, la he visto antes en algún lugar. La imaginé vistiendo una bata blanca encima de ese traje.

—Ah.

Ella es la persona que estaba durmiendo sobre el césped hace unos minutos.

—¿Hm?

—Oh, Saki-chan, ¿la conoces?

—Bu-bueno, hace un rato, sobre el césped…

No pude terminar mi frase. Sin embargo, Yomiuri-san pareció haber adivinado a lo que me refería.

—Llevaba una bata sobre mi traje.

—Ese no es el problema.

—Eso depende en la definición que cada persona tiene sobre el concepto. Durante nuestras breves vidas, sería un desperdicio darle un trato especial a la ropa cara por sobre la ropa común y corriente. Más importante, Yomiuri-kun, cuéntame más sobre esta individua tan guapa de aquí.

Yomiuri-san parecía tener un par de quejas más, pero finalmente puso cara de resignación y me presentó.

—… Ella es Ayase Saki-chan, una kouhai en mi trabajo a tiempo parcial.

—Mi nombre es Ayase. Em, encantada de conocerla — Hice una cortés reverencia y la mujer que vestía un traje murmuró un inquietante «Hm, qué momento tan ideal».

Disculpa, ¿a qué se estará refiriendo ella?

—Encantada de conocerte, Saki-chan. Soy Kudou Eiha. Soy una profesora adjunta en esta universidad, e investigo ética y filosofía de la moral. Si me permites preguntar, eres estudiante de preparatoria, ¿correcto?

—Sí… Estoy en mi segundo año de preparatoria.

—Muy bien. Sin duda es maravilloso. Qué gran golpe de suerte. Hay algo muy importante de lo que me gustaría hablar contigo, así que escucha con atención — Ella siguió hablando sin siquiera detenerse a respirar.

Sólo con eso, comprendí que ella es inteligente. Como se esperaría de una profesora universitaria.

—Sí, ¿y qué es?

—¿Con cuántas personas lo has hecho hasta ahora?

—¿Qué?

Por un instante, no pude comprender su pregunta. ¿Qué cosa he hecho… Y con quiénes? Eh, espera, ¿esa clase de cosas?

—Em, lo lamento, no puedo comprender…

***

Entendí totalmente a lo que se refería, aunque realmente no quería hacerlo.

—¡Profesora! ¡¿Qué le está preguntando a una menor al recién conocerla?! — Como si intentara protegerme, Yomiuri-san se interpuso entre Kudou-sensei y yo, y comenzó a regañarla. —Esto no es algo que deberías preguntar en público.

—¿Hmmm? Quiero decir, estoy muy consciente de ello. Es por eso que estaba siendo considerada y utilicé un vocabulario bastante vago. Hmm. Aunque tal vez no sea un gran secreto en primer lugar. Es algo completamente común para toda la humanidad. Aunque supongo que mencionarlo tan abruptamente podría resultar… Tú sabes, el hecho de esconder algo a veces da una impresión mucho más fuerte y enfatizada que abordar el tema tan abiertamente… Así que, en otras palabras, ¿con cuántos hombres, aunque, por supuesto, también cuentan mujeres. ¿Has tenido relaciones sexuales?

—Profesora.

—¿Hm? ¿Por qué pones una expresión tan aterradora? A diferencia de mí, Yomiuri-kun, no se te trata como a una vampira con privación del sueño, así que deberías preservar tu gran belleza. Escucha con atención, muy raramente vez tengo la oportunidad de hablar con una estudiante activa de preparatoria, así que todos estos son datos muy útiles para mi investigación.

—Usted necesita su consentimiento antes de tratarla como sujeto de pruebas. No debería tener que recordarle eso a una profesora de esta facultad, ¿cierto?

Por un momento, los ojos de Kudou-sensei se abrieron de par de en par, y esbozó una sonrisa.

—Vaya, hoy estás especialmente asertiva, Yomiuri-kun. Excelente argumento.

—De nada.

—Sin lugar a dudas, estás en lo correcto. Así que, Saki-chan… ¿O debería llamarte Ayase- kun?

—Ah, no tengo ninguna preferencia en particular…

—Entonces serás Saki-chan. Eso suena mucho más lindo.

Dijo eso con una expresión seria. Qué persona tan extraña. ¿Todos los profesores de universidad serán como ella?

—Verás, me centro especialmente en las relaciones familiares entre hombres y mujeres, haciendo investigaciones sobre ética y moral.

—¿Relaciones familiares…?

—Efectivamente. Según la definición del diccionario, la ética es orden y disciplina entre la moral y la vida humana… En otras palabras, es una norma social. Estoy investigando eso.

—¿Puedes investigar algo como eso?

—Por supuesto. Escucha con atención. La sociedad misma está compuesta por la ética. Lo que preferirías hacer, lo que no tienes permitido hacer… Incluso los tabúes. Pero esto podría ser algo que perdure eternamente. Si tuviera que darte un ejemplo… Considera la idea de que, a los parientes cercanos, como los hermanos, no tienen permitido amarse entre sí. Sabía que no debería reaccionar sólo porque dicho tema aplica conmigo, pero podía sentir muy claramente cómo mi expresión se tensaba.

—La ética y la moral no son ciencia. Cuando menos, no fueron creadas para serlo.

—Similar a la razón por la cual se creó, pero toda investigación requiere algún tipo de ciencia.

—Bueno, esto no es parte de la conversación principal, así que podremos discutir todo lo que queramos al respecto en otra ocasión, Yomiuri-kun. Lo importante ahora mismo es que la ética y la moral sin importantes para los seres vivos, lo que los hace sujetos a cambios perpetuos a medida que avanza el tiempo. Sin embargo, el cambio que nuestra sociedad necesita y el cambio de consciencia de nuestra parte siempre están desincronizados y, como resultado, nuestra sociedad…

Kudou-sensei hizo una pausa y miró a su alrededor por un momento, dándose cuenta de que se había apasionado en exceso.

—Hm. Dime… Saki-chan, si tienes algo de tiempo después de esto, ¿me acompañarías a mi oficina?

—Ahí va de nuevo, intentando ligar con las demás — Yomiuri-san suspiró con incredulidad.

Kudou-sensei ignoró muy hábilmente ese comentario y prosiguió.

—Saki-chan… Hay algo que te está preocupando, ¿no?

Mi cuerpo se congeló.

—Puede que yo pueda darte la respuesta a eso, ¿lo sabías?

—¿Qué? Umm…

Sinceramente, sentí una pequeña curiosidad ante su respuesta. Si se trata de alguien tan inteligente como ella, una profesora adjunta en una universidad de renombre, ella podría ser capaz de orientarme en la dirección correcta.

—No estaría mal ir un rato.

—Entonces está decidido. Acompáñame.

—¡Kudou-sensei está intentando hacerte cosas malas! — dijo Yomiuri-san, intentando seguirnos.

—Oye, oye, estamos en un campus abierto. No puedes simplemente abandonar tu lugar.

—Discúlpeme, pero fui yo quien se ofreció a mostrarle los alrededores a Saki-chan, y tengo permiso de cada…

—La fecha de entrega de tu reporte es en tres días, ¿no?

—Urk.

—Me imagino que aún no lo has terminado. —Está bien. La devolveré a tiempo. Pero, hasta entonces, la tomaré prestada. Por aquí, Saki- chan, sígueme. Apuesto a que tienes curiosidad de cómo se ve una oficina de investigación en una universidad — Con estas palabras, la profesora adjunta de ética, Kudou Eiha comenzó a caminar, y yo comencé a seguirla.

***

—¿Café o té negro? ¿Cuál prefieres?

—Ah, té, por favor— Respondí y miré alrededor de la habitación a la que me habían llevado.

Aunque tenía un área de unos 13m2, se sentía como si fuera de 7.5m2. Esta sensación se debía a la gran cantidad de libros que había apilados por doquier. No era sólo la estantería de acero contra la pared. Todos y cada uno de los escritorios estaban cubiertos de libros y había varias pilas de libros por todas partes, por lo cual había que navegar a través de todos ellos para poder llegar al escritorio del fondo. Sólo había un pequeño espacio libre alrededor de dicho escritorio.

Frente al escritorio había una mesa baja, con dos sofás uno frente al otro. Este debe ser un espacio destinado a recibir visitas. Kudou-sensei me instó a tomar asiento mientras encendía el hervidor eléctrico, sacando una tetera y dos tasas. Luego abrió la lata de té.

—¿Te parece bien el té Nilgiri?

—Ah, sí, cualquier cosa está… Espere, ¿está segura? Es té Nilgiri.

—Ohhh, ¿así que lo conoces?

—… He escuchado de él.

—Dime lo que sabes.

Se hizo evidente que en realidad era una profesora. Pero, al mismo tiempo, me di cuenta de que su forma de hablar no era la de un profesor promedio. La mayoría de los que conozco hacen preguntas a las que pueden responder con «Correcto». Pero eso no era lo que ella me estaba preguntando. En cambio, quería ver si yo podía transmitir mis conocimientos con mis propias palabras.

—Es un término general para las hojas de té cosechadas en el sur de la India. El término común es «Té Negro de las Montañas Azules».

—Ohh, qué bien informada estás.

—Es algo fácil de encontrar en línea.

—¿Alguna vez lo has probado?

—Nunca.

Al igual que el Café de las Montañas Azules, el Té Negro de las Montañas Azules es bastante caro. Cuando vivíamos juntas sólo mamá y yo, teníamos que vivir con cajas de bolsas de té simple con 50 bolsitas, las cuales costaban 500 yenes (lo que significa que una tasa nos costaba 10 yenes), y yo estaba conforme con ello, así que sólo poseía conocimiento al respecto, pero ninguna experiencia al probarlo. —Entonces está será tu primera vez.

Parece ser adicta a pronunciar este vocabulario tan especializado. Con un chasquido, el hervidor eléctrico se apagó. Dejó que el agua hirviera por un momento y luego vertió un poco dentro de la tetera, calentándola. Luego volvió a pulsar el interruptor, hirviendo el agua. Se acercó a la tetera, vertió el agua en una tasa hasta que se vació, y luego añadió rápidamente las hojas de té a la tetera, vertió el agua caliente dentro y la tapó. Después de que terminó, dio la vuelta a un reloj de arena.

—Algunos libros probablemente dirían que no hay que dejar que se enfríe el agua hirviendo, por lo que no se debería alejar el calentador eléctrico del fuego del quemador, o verter el agua en la tetera. Lamentablemente, esta habitación no tiene algo como un quemador de gas. La temperatura podría resultar inferior a la que estás acostumbrada, pero, por favor, aguántate.

—Estoy bien.

En cualquier caso, si tuvieras un quemador de gas, ¿habrías traído contigo un calentador eléctrico tan anticuado?

—Verás, una amiga mía que fue a la India me envió este té.

—¿De viaje?

—Trabajo de campo.

—¿Por su empleo?

—No, para investigar. Ella es una investigadora.

—No entiendo bien la diferencia. Si ser investigadora es tener una profesión, entonces ¿no es su trabajo hacer investigación?

—Ahh, ya veo. Ante los ojos del mundo, se podría reducir a eso, sí. Para mí es lo mismo, pero mi percepción consciente de que esto sea un trabajo es bastante débil.

—¿En serio? Entonces, bueno, ¿a qué se dedica?

—A vivir.

—¿Discúlpeme?

—Cuando menos, lo único a lo que me dedico es a vivir. Una investigadora es sólo un ser vivo.

—No comprendo la diferencia.

—Es lógico. No hay muchas personas que lo hagas, lo cual hace que explicarlo resulte bastante difícil— Terminó de remojar el té, vació las tasas y vertió el té dentro de ellas.

El blanco vapor transportaba una esencia distinta en el aire, cosquilleando mi nariz.

—Lamentablemente, no puedo ofrecerte ningún tentempié el día de hoy. Normalmente tendría algo, pero se me acabaron, así que…

—No, está bien. Muchas gracias. —Bueno, no tenemos mucho tiempo antes de la cátedra abierta.

Nos sentamos en los sofás, una frente a la otra, y bebimos de nuestros tés. Cuando sujeté la tasa con ambas manos y dejé que el líquido rojo corriera por mi garganta, éste calentó mi cuerpo desde el interior mientras el frío aire del aire acondicionado soplaba contra mí. Al sentir calidez, especialmente alrededor de mi estómago, dejé escapar un suspiro de comodidad.

—En realidad, ya había escuchado de ti por Yomiuri-kun.

—¿Sobre mí?

—O, para ser más precisa, sobre ustedes dos. Tu… ¿Cuál era su nombre?

—¿Se refiere a Asamura-kun?

—Ya veo, así que se llama Asamura-kun.

—… Usted no lo sabía, ¿verdad?

—Buena suposición— Dijo sin ningún tipo de vergüenza.

Así que todo esto no fue más que pretender haber olvidado su nombre para que yo se lo dijera. Y yo caí por completo.

—No sabía su nombre. Sólo escuché sobre un interesante compañero de trabajo de Yomiuri- kun. Creo que fue durante el verano pasado. Desde ese entonces, ella comenzó a hablar sobre ustedes dos, pero ella jamás mencionó sus nombres. Puede que no lo parezca, pero Yomiuri-kun puede llegar a ser muy seria en cuanto a temas de confidencialidad.

—Puede que no lo parezca… En mi opinión, Yomiuri-senpai parece ser alguien con buena moral.

—Ohh, la llamas senpai, ya veo. Qué personalidad tan fuerte. Ya estás actuando como si hubieras sido aceptada en esta universidad.

—… Yomiuri-san— Corregí mi frase anterior de inmediato.

Ella debe saber que Yomiuri-san es mi senpai en el trabajo, pero aún así se está burlando de mí.

—Jaja, no hay necesidad de que te fuerces a ti misma. Sólo sentí ganas de bromear un poco. Aunque tengo que reconocer que ustedes dos son mucho más intrigantes de lo que había pensado.

—¿Se ha encontrado con Asamura-kun con anterioridad?

—Mi respuesta es no. Sin embargo, Yomiuri-kun parece divertirse con ustedes dos cerca y, debido a que tú eres una individua muy intrigante, estoy segura de que él debe ser igual de interesante. Me encantaría hablar con Asamura-kun.

La forma de mi boca se tornó en una へ, mostrando claro desinterés. Descubrí que no quería que Asamura-kun conociera a esta persona.

—Entonces, vayamos al tema principal. —¿Tema principal…?

Kudou-sensei hizo una exagerada expresión de sorpresa.

—¿Qué dices? Te dije que yo podría ser capaz de ayudarte con tus problemas.

—Ah, cierto.

Ahora que lo mencionó, me di cuenta de que se me había olvidado.

—Déjame ir directo al grano. Lo más probable es que estás enamorada de Asamura-kun, ¿no? Sin embargo, en relación con la ética y moral común, él definitivamente es alguien de quien no deberías estar enamorada.

—¿Por qué piensa eso?

—A juzgar por tu manera de expresarte, parece que estoy en el camino correcto.

—… Realmente no la soporto.

—Jajaja, me gustan las personas honestas como tú. Kudou-sensei sonrió y prosiguió— Verás, a juzgar por la información que conseguí de tu trabajo a tiempo parcial, mis fantasías se han vuelto locas. Es más que claro que están interesados el uno en el otro, pero aun así intentan mantener cierto nivel de distancia entre ambos. ¿Por qué lo hacen? Se debe a que tienen un conflicto con cierto tabú. Por ejemplo, son hermanastros.

No pudo ser más franca. Soy terrible para responder a bolas rectas a alta velocidad como esta.

—Incluso concluyó que somos hermanastros.

—Si estuvieran relacionados por sangre, entonces no lo habría algo considerado algo digno de estudiar… Entonces, te gusta Asamura-kun, ¿no?

—Bueno, yo creo que él es un gran hermano mayor.

—No me refería a «gustar» en ese sentido. Te pregunto si tienes sentimientos románticos por él.

—… Él es mi hermano mayor, ¿lo sabía?

—Pero no están emparentados.

—Incluso si no somos hermanos de sangre, él sigue siendo mi hermano.

—En lo que se convirtió hace tres meses.

Ella conoce hasta el más mínimo detalle. La manera en que conecta perfectamente los pequeños puntos de información para obtener una visión más amplia realmente la convierte en alguien muy problemática con quien lidiar.

—Pero él es familia. No hay manera en que me sienta así. Mamá está feliz de que él confíe en ella. Ella debe atesorarlo como el hijo de mi padrastro, a quien ama mucho. —Las circunstancias de las personas a tu alrededor no importan, Saki-chan. ¿Cómo te sientes tú?

—Yo…

Titubeé. ¿Realmente debería decirle a una profesora tan sospechosa? Por no mencionar que ella también es la profesora de Yomiuri-san. Si revelara algo descuidadamente, Yomiuri-san podría enterarse… Y, aunque me sentía de esta manera, al final…

—Realmente no lo entiendo, pero siempre estoy pensando en él…

Antes de siquiera darme cuenta, comencé a explicarle los cambios que había experimentado durante los últimos tres meses. Después de que terminé de decirle todo, tomé un sorbo de mi té. El frío té sabía aún más amargo que antes.

—No estoy segura de si estos son verdaderos sentimientos románticos… —Dije.

—Hmm, entiendo— Kudou-sensei se reclinó contra el sofá, alzando la barbilla, y cerró los ojos.

Cruzó sus brazos delante de su pecho y comenzó a pensar. Sólo su índice derecho de movía rítmicamente hacia arriba y hacia abajo.

—Hmm. Ella abrió sus ojos y miró por la ventana. Parece ser una idea equivocada— murmuró.

… ¿Eh?

—¿A qué se refiere con eso?

—¿Y si realmente no son sentimientos románticos?

—Eso…

Eso debería ser imposible. ¿Podrían ser un error estos sentimientos que me oprimen el pecho?

—Bueno, no hay necesidad de apresurar las cosas. Deberías pensar en ello a tu propio ritmo— Kudou-sensei relajó sus brazos y levantó su índice derecho.

Y, entonces, comenzó a perfilarme.

***

La primera cosa que Kudou-sensei señaló fue mi apariencia física y la razón por la que actuaba de esa manera.

—¿Por qué llevas puesto tu uniforme?

—La escuela me dijo que lo hiciera.

Suisei puede ser bastante permisiva con sus regulaciones, pero cuando se trata de visitar un campus abierto de una universidad de alto nivel enfocada en la empleabilidad, debería mantener mi código de vestimenta en regla. En otras palabras, me exhortaron a que viniera vistiendo mi uniforme o un traje y, debido a que no tengo ningún traje, vine con mi uniforme. —Yomiuri-kun me contó sobre tu apariencia habitual. Cómo digo esto, son prendas que proyectan mucha fuerza, ¿no?

—Yo diría que sí.

¿Así que mi concepto de moda tan agresivo es algo que ella entiende? En ocasiones, hasta Maaya tiene problemas para entender mi argumento. Bueno, ella es la clase de personas que disfruta vistiendo a sus hermanos menores.

—Aunque no entiendo si eso funciona como un ataque de dos fases o como un ataque de área.

—¿Es esa alguna clase de broma popular?

Siento que Asamura-kun mencionó algo similar.

—Bueno, no hay necesidad de fijarse en eso. Ante los ojos de la gran mayoría de personas, parece que sólo estás jugando con la moda.

El argumento de Kudou-sensei me hizo recordar lo que Satou-sensei dijo ayer. Ella dijo que yo estaba preocupada por mi ropa tan vistosa. Bueno, sé que muchas personas a mi alrededor suelen pensar que siempre estoy jugando en algún lugar de Shibuya. Es un gran problema discutir sobre ello en cada ocasión, así que trato de evitarlo.

—Sin embargo, ese estilo es sólo una fachada, ¿cierto?

—¿Una fachada?

—En el sentido de que lo más probable es que intentes mostrarle a los demás tu propio estilo de la moda.

—Ahhhh…

Ella podría tener razón sobre ello. Al menos, no tenía intención de ocultarlo. Buena en los estudios, pero sin estilo en absoluto. Linda, pero vacía en el interior— No quería escuchar ninguna de esas afirmaciones. No quería perder en ningún frente. Creo que se lo mencioné alguna vez a Asamura-kun. Respeto a mi madre por haberme criado de la manera en que lo hizo; Pero, teniendo en cuenta su apariencia y su historial académico, la mayoría de la gente suele verla como alguien que no merece ser respetada. Simplemente quería cerrarles la boca a todas esas personas.

—Así que tu apariencia física ha sido cuidadosamente elaborada para ser así.

—Eso es cierto.

—En cuanto a cómo actúas en el fondo… Aún estás en tu segundo año de preparatoria, pero aun así viniste al campus abierto de una universidad nacional, lo que sugiere que eres alguien diligente.

—Sí, me recomendaron hacerlo en una reunión entre padres y maestros a la que fui recientemente.

—No, no, no. No me refería a eso. Tu personaje que siempre hace gala de su apariencia externa no vendría aquí incluso si un profesor se lo hubiera recomendado. ¿En serio? Siento que… Algo es diferente ahí.

—Ese no es el caso.

Cuando protesté, Kudou-sensei tragó saliva y mostró una expresión que sugería que se estaba divirtiendo.

—Entonces, por favor, refútame.

—No quiero actuar como la «Chica que juega por ahí». No quiero hacer resaltar el hecho de que me gusta jugar por ahí. Simplemente quiero mostrarles a las personas a mi alrededor que, con mi apariencia física, es posible conseguir ser «Linda» o «Hermosa».

Tal y como mamá lo hace.

—¿Oh? ¿Y entonces?

—La razón por la que vine no es porque soy alguien diligente, sino para demostrar que soy inteligente. Es parte de eso.

—¿Te refieres a anunciarles a todos los demás la razón por la cual viniste al campus abierto?

—No exactamente. Yo no haría eso. Sin embargo, pensé que podría mejorar mi propia vida al venir aquí. Quería probarme eso más que cualquier otra cosa. Incluso si me descuidara haciendo algo, no habría garantía de que alguien pudiera atestiguarlo, pero yo siempre estoy vigilando mis propias acciones.

Kudou-sensei inspeccionó mi expresión muy de cerca, escuchando en silencio mi afirmación. Sentía que perdería de alguna manera si apartaba la mirada, así que mantuve mi mirada fija en ella. Después de que pasó un rato, ambas terminamos desviando la mirada. Kudou-sensei bebió el resto de su té y se levantó.

—Ya veo, así que esta contradicción entre tu apariencia física y tus funcionamientos internos también ha sido moldeada a tu gusto. Pero también podrías plantearlo de otra manera.

—¿Cómo cuál?

—Tú eres la clase de persona que no quiere demostrarle sus debilidades a los demás, ¿no?

Mis ojos se abrieron de par de par.

—Escúchame. Acabas de decir algo crucial. Tanto tus acciones en el exterior como tus acciones en el interior siguen el mismo principio. El punto clave, en este caso, es que no quieres perder.

Permanecí callada, simplemente escuchando lo que ella tenía que decir.

—Básicamente, estás luchando las veinticuatro horas del día. Sin mencionar que estás sola. Cuando estás fuera, e incluso dentro de tu supuesto oasis al que llamas hogar, nunca muestras ninguna debilidad para no perder. Sin embargo, estos tipos de personas suelen estar desesperados por afecto y reconocimiento, e inmediatamente se apegan cuando se les demuestra el más mínimo apoyo. Dentro de mi cabeza, me imaginé a un perro moviendo la cola mientras corre hacia su dueño… ¿Qué soy? ¿Alguna clase de cachorro? Además, voy a ignorar el hecho de que el dueño en mi visión era Asamura-kun.

—Al realizar una investigación, uno se encuentra a menudo con casos como estos.

—¿Qué clase de casos?

—Hermanastros, o padrastros con hijastros. Básicamente, son extraños que de repente se ven obligados a vivir juntos. Cuando las personas están desesperadas por el reconocimiento del sexo opuesto de repente comienzan a vivir con personas así, y tienen más oportunidades de interactuar con ellas, se vuelve mucho más sencillo que se desarrollen sentimientos románticos.

… ¿Así que soy uno de esos casos? Por un instante, mi mente comenzó a enloquecer, pero respiré profundamente para calmarme.

—Objeción.

—Adelante.

—Siguiendo esa lógica, el reconocimiento del sexo opuesto debería ser considerado esencial para el crecimiento personal y, cuando eso falta, más que cualquier otro deseo natural, inmediatamente desarrollas sentimientos especiales por alguien del sexo opuesto por cualquier pequeñez… ¿Eso es lo que está intentando decir?

—¿Hay algún error en ello? — Ella me pidió proseguir.

—¿Es siquiera correcto esa clase de prejuicio? Si no lo es, esta lógica es impropia de nuestra época. Negaría por completo la existencia del matrimonio entre personas del mismo sexo o de madres y padres solteros. Mirándolo desde una perspectiva histórica, no hay garantía de que un chico o una chica se críen en un lugar en donde haya cerca miembros del sexo opuesto.

—¿Por ejemplo?

—Existe el dicho que dice que «después de los 7 años, los niños y las niñas deben estar separados», ¿no?

—Sí, lo conozco. Aunque es bastante anticuado.

—Sin embargo, así es como funcionaban las cosas tiempo atrás. Es por eso que ciertos lugares como una preparatoria para mujeres con dormitorios exclusivos para ellas, o una universidad para mujeres, todavía existen.

—Ajá.

Creo que asesté un buen golpe.

—Según la lógica que está siguiendo, las personas criadas en esta clase de ambientes desarrollarían inmediatamente sentimientos románticos por el sexo opuesto simplemente por la más pequeña de las interacciones, ¿no?

—Sí, sí. ¿Y? Sin duda, parece que se está divirtiendo.

—Ya lo mencionó con anterioridad, pero me gustaría ver los resultados de su investigación y, evidentemente, quiénes son los sujetos de prueba. Si no se puede, simplemente pensar en ello resulta inútil. Y eso también negaría el entorno en el que yo crecí.

El que digan que me convertí en una mujer fácil simplemente porque mi madre hizo lo mejor que pudo para criarme ella sola es algo que no aceptaré en silencio.

—¿Y si tus instintos como ser vivo limitaran tu capacidad de razonamiento?

—En cualquier caso, creo que nuestra capacidad para razonar existe para ajustar nuestros instintos a los estándares de la sociedad.

—Ya veo. Esa clase de puntos de vista definitivamente es plausible. ¿Y?

—Sin los fundamentos de la idea de que los sentimientos románticos de uno pueden volverse inestables simplemente por la falta de contacto con el sexo opuesto durante el desarrollo, esta se convertiría en una afirmación bastante singular. Al mismo tiempo, eso simplemente cambiaría dicha afirmación por el anticuado estándar social de que los niños necesitan a ambos padres. No puedo estar de acuerdo con eso.

—¿Estás diciendo que los estándares sociales modernos son diferentes?

—Me gustaría creer que ese es el caso.

—La simple creencia no resuelve nada.

—Sin embargo, incluso si cada ser vivo tuviera algún tipo de entorno ideal, creo que depender de él para controlar los propios instintos anularía los propósitos del razonamiento y la inteligencia. Si esto se llevara a cabo, los estándares de nuestra sociedad tendrían que cambiar, y la obediencia ciega de las convencionalidades morales —Permitiendo que alguien te grite quejas sin fundamento como «Tu hija necesita un padre», no tendría valor alguno. Creo. Dije en un tono desafiante y Kudou-sensei, quien estaba de pie detrás del sofá con los brazos cruzados, asintió.

—Pensar en esta clase de argumentos es lo que hacemos… En ética y filosofía de la moral.

¡…! Sentí que se desvanecía toda la fuerza de mi cuerpo. Entonces así es como es esto.

—Puedes seguir mostrando evidencias y probando los fundamentos de tu argumento tanto como quieras. Por ejemplo, los trabajos de tesis de biología o psicología tienen que hacer miles de investigaciones para apoyar la hipótesis; Sin embargo, esto no es más que una tendencia o una moda y, ciertamente, no te lleva a una respuesta que te ayude a formar una conclusión. El problema que tienes en tu corazón es algo que solamente tú puedes resolver.

—Parece que todo este tiempo me has estado manipulando.

Me hundí de nuevo en el sofá, sintiéndome con una medusa en tierra firme. Sólo podía mirar al techo y suspirar.

—Así que Yomiuri-senpai pasa por esta clase de cosas todos los días… Kudou-sensei regresó al sofá, tomando asiento… Lo suficientemente lejos para crear arrugas en su nuevo traje… Pero ella respondió «No exactamente».

—Quizá dos o tres veces por semana.

—… Eso sigue siendo muy a menudo.

Me siento exhausta. Muy, muy exhausta. Hasta el punto en que preferiría no hacer esto de nuevo.

—¿Usted no está exhausta, Sensei?

—Eso me pregunto. Con honestidad, no lo sé. Soy mala para no pensar en las cosas. Pienso en estas cosas todo el tiempo, a menos que esté durmiendo… Pero a veces lo hago incluso en mis sueños.

—¿No debería tomar un descanso?

—No puedo tomar un descanso. Lo he intentado varias veces, pero no he podido. La única ocasión en que mis pensamientos se detendrá será cuando muera definitivamente.

Ella es como un pez que morirá si no puede nadar. Ya veo. Así que eso es a lo que se refería cuando dijo que simplemente vivía como una investigadora. Todo finalmente tiene sentido.

—Bueno, antes de adentrarnos en otra disputa, este no es más que un consejo bien intencionado.

—¿Sí?

—Tú piensas que te gusta este chico Asamura, pero, ¿cuándo has compartido siquiera una relación cercana con otro hombre además de él?

—Urk… Bueno.

El único hombre, además de Asamura-kun, que conozco era mi padre cuando yo era niña, aunque apenas y tengo recuerdo de él. También está lo poco que he aprendido sobre mi padrastro durante estos tres meses.

—Por coincidencia, él resultó ser el único miembro del sexo opuesto en tu entorno inmediato, así que terminaste enamorándote de él. ¿Puedes asegurarme con certeza que esto no es cierto? Bueno, me disculpo por la forma tan dura de formular esa pregunta— Dijo Kudou- sensei.

Teniendo en cuenta nuestra disputa anterior, me sorprendió escucharla disculparse justo al final.

—Aunque me diga eso… No puedo asegurarlo.

—Si ese es el caso, entonces lo mejor para ti sería interactuar con muchas más personas. Teniendo en cuenta lo joven que eres, hay una gran posibilidad de que encuentres otro chico encantador en el que te termines interesando, y te olvides de todas tus preocupaciones.

—Con otras personas… —No tienes que conseguirte un amante ni nada por el estilo. Utilicé la palabra «Interactuar». Una perspectiva estrecha es enemiga de tu inteligencia y tu habilidad para razonar.

—Eso es cierto… Concuerdo.

—También podrías simplemente ignorar todo lo que dije. No tratarlas como las palabras de una profesora de filosofía de la moral, sino como las de una persona mayor y con más experiencia en la vida, continuó— Sin embargo, en el caso de que interactúes con otro chico interesante y tus sentimientos no cambien incluso a pesar de eso, entonces asegúrate de atesorar cualquier sentimiento con el que termines. Ella me dijo estas palabras finales, se levantó del sofá y me ofreció su mano.

Cuando vi el reloj en la pared, vi que ya casi era hora de la cátedra. Acepté su mano con gratitud.

—Es cierto. Es importante ser honesta en ocasiones, Saki-chan.

—… De hecho, preferiría que me llamara Ayase.

Después de escuchar lo que dije, ella puso una extraña expresión de decepción. Lo más probable es que Yomiuri-senpai haya visto mi cansancio reflejado en mi cara, porque lucía preocupada cuando vino a buscarme, pero aun así me trató muy amablemente, aunque con un poco de burla, como de costumbre. La cátedra en el campus abierto también fue muy interesante.

El tema fue el amor entre un hermano y una hermana, usando como premisa la idea de que la moral y la ética cambian a través del tiempo. El hecho de que el amor entre hermanastros no es moralmente aceptable se debe simplemente a que la moral de nuestra sociedad actual lo ve así en su conjunto, pero los valores personales no tienen, ni deberían tener, relación alguna con eso. La moral de las sociedades siempre está en cambio, especialmente cada vez que el libre albedrío de una persona choca con esta moral de una manera u otra. Para ser honesta, fue un tema interesante.

Por supuesto, fue Kudou-sensei quien impartió la cátedra. Mientras caminaba de un lado al otro por el aula, ella llenó el pizarrón con palabras clave, hablando tan apasionadamente que prácticamente echaba espuma por la boca. Se suponía que los últimos diez minutos eran para preguntas y respuestas, pero ni una sola persona levantó su mano. Pareciendo un poco decepcionada, Kudou-sensei salió del aula.

Si me quedaran más energía y resistencia, podría haberle preguntado unas cuantas cosas; Pero, en ese preciso momento, estaba exhausta. Algún día… En el futuro cercano, me gustaría preguntarle. Sentí que podía preguntarle.

Por ahora, debería buscar a otras personas además de Asamura-kun con las que pueda pasar tiempo. Una perspectiva estrecha es enemiga de tu inteligencia y tu habilidad para razonar… Mientras reflexionaba las palabras de Kudou-sensei, comencé a dirigirme a casa. Mientras me dirigía hacia la estación de tren, una suave brisa recorrió mi espalda. Era una brisa otoñal que me recordó que la temporada de frío se acercaba.

26 de septiembre (sábado)–Asamura Yuuta.

Después de comer el desayuno, salí inmediatamente de casa y pedaleé mi bicicleta por la calle Omotesando. Aunque todavía no eran ni las nueve de la mañana, había mucha gente transitando por la calle, la suficiente como para que chocaran sus hombros entre sí. Sí, transitar por la calle Omotesando en un fin de semana como este es una tortura. Sé que este pensamiento, en sí mismo, me hace sonar como el típico solitario, pero no podía evitar sentirme así mientras pedaleaba.

No sentí la presencia del verano en el viento que soplaba contra mí. El aroma del asfalto abrasándose ni siquiera llegaba a mi nariz, y la sensación de mi piel quemándose era débil y apenas existente. No había duda, pronto llegaría el otoño. Aparqué mi bicicleta en el aparcabicicletas y miré al edificio en el que se ubicaba mi escuela de preparación. Hace aproximadamente un mes que comencé a venir únicamente los sábados. Mis calificaciones habían mejorado notoriamente después de las clases extras durante el verano, como bien se demostró en las pruebas y exámenes, así que les dije a mis padres que quería asistir oficialmente a la escuela de preparación y los convencí de que me dejaran hacerlo.

Por supuesto, yo no mentía. Sin embargo, la razón principal era que quería estar en cualquier lugar que no fuera mi casa, para así poder superar estos sentimientos que tengo por Ayase- san. Las cuotas de estudio acaparaban una gran parte de mis ingresos, pero se trataba de un mal necesario. No estaba intentando escapar de la realidad. Otro resultado de mi decisión fue que mis calificaciones aumentaron y también se incrementó mi abanico de posibles universidades. Eso incluso me lo dijeron directamente en la reunión entre padres y maestros.

Inmediatamente después de entras al edificio, me detuve por un instante. Generalmente, me dirigiría directamente a clases, pero cambié de opinión. Miré el mapa que mostraba los planos de la escuela de preparación y me dirigí a una ubicación distinta a mi habitual aula de clases.

—La sala de autoestudio.

Leí la placa que colgaba sobre la puerta. Nunca noté que había una habitación como esta. Abrí la puerta silenciosamente. Vi varios escritorios alineados en una fila con un pequeño espacio entre cada uno, lo que facilitaba la concentración. Bueno, no es como que este lugar estuviera lleno de personas. Como bien podría esperarse. Una escuela de preparación es un lugar que, generalmente, se visita para asistir a clases y escuchar a los maestros, y si quieres estudiar por tu cuenta, siempre puedes hacerlo en la biblioteca, o incluso en una cafetería. Apuesto a que hay un montón de estudiantes que simplemente no saben que esta habitación está aquí.

Al mirar a la fila de estudiantes, divisé una cara muy familiar al final de la misma. Era Fujinami Veravela-san, también conocida como Kaho-san. Afortunadamente, había un espacio libre junto a ella. Debido a que está sentada en la fila del fondo, no hay nadie detrás de ella, así que supongo que eso le permite concentrarse más, ¿no? En lo que, supongo, fue una coincidencia, Fujinami-san alzó la mirada y me vio. Entonces asintió gentilmente y llevó un dedo a sus labios, indicándome que guardara silencio, como si quisiera enfatizar que no se permitían las conversaciones privadas en la sala de autoestudio. Bueno, no tenía ninguna intención de hablarle en primer lugar. Me senté en la última fila y saqué mis herramientas de estudio. Debido a que (obviamente) no tenía nada de qué hablar con Fujinami-san, simplemente me concentré en estudiar. Después de que pasó un rato y yo conseguí progresar en mis estudios, comprendí lo agradable que era el ambiente dentro de esta habitación. El aire acondicionado nos proporcionaba aire fresco de manera regular y, gracias a los muros a cada lado de mi mesa, todo lo que podía ver era mi propio escritorio, lo que me permitía enfocarme todavía más.

Asimismo, debido a que a mi alrededor sólo había estudiantes con la misma intención de estudiar, pude sentirme mucho más motivado que de costumbre. Esto es mucho mejor que una biblioteca o una cafetería, en la que las personas entran y salen con regularidad. Gracias a mi mayor concentración, seguí estudiando sin parar hasta que llegó la hora del almuerzo. Mi estómago gruñó en silencio. El número de personas en la habitación también había disminuido. Probablemente habían ido a almorzar. Guardé mis cosas y me puse de pie, pensando en que también podría ir a la tienda a comprar algo que comer.

Fujinami-san hizo lo mismo, caminando hacia mí. Me quedé confundido por un momento; Pero, debido a que no quería importunar a las personas a nuestro alrededor, me limité a acompañarla en silencio hasta la puerta. Una vez que salimos al pasillo, le hablé.

—¿También vas a salir a comer, Fujinami-san?

—Sí. Además…

—¿Hm?

—Debido a que te sentaste conmigo hasta el fondo, me estuve preguntando si necesitabas algo de mí.

—Ah, bueno…

No es que no tuviera sentimientos como esos. Sentía ganas de hablar más con ella desde que me la encontré en el local de simulación de golf, pero…

—La verdad es que no tenía ningún asunto importante que tratar ni nada de eso…

—Ah, ya veo.

—… Bueno, si vas a ir a almorzar, tal vez lo mejor sea que te des prisa.

—Tenía planeado comer algo de la tienda de conveniencia.

—Yo igual.

—Entonces vayamos primero a comprar algo. Siempre podremos comer en el vestíbulo.

—Ahora que lo mencionas, nunca he estado ahí. De acuerdo, suena bien.

—Sí, vamos.

Según lo que Fujinami-san me dijo, el vestíbulo es como un área de descanso que todos pueden utilizar a su antojo. Incluso se puede comer y beber allí (aunque prohíben el ramen, los fideos udón y cualquier otro platillo que desprenda un fuerte aroma). Bueno, probablemente sea el equivalente a la sala de descanso en mi trabajo. Compramos algunas cosas para almorzar en la tienda de conveniencia que estaba junto a la escuela de preparación. Yo compré un pan relleno y una botella de té, mientras que Fujinami- san optó primero por el onigiri, pero luego se decidió por un emparedado de frutas y un jugo de vegetales. Llevamos todo al vestíbulo, nos las arreglamos para encontrar una mesa disponible y comimos nuestros almuerzos mientras conversábamos. Aunque no es que tuviera a mi disposición muchos temas de los que hablar, así que nos quedamos sin tema de conversación bastante rápido.

—Ya veo, realmente no tenías nada sobre lo que hablar conmigo.

Cuando Fujinami-san dijo eso, me sentí genuinamente deprimido. Bueno, ella tenía razón. Yo mismo me preguntaba qué es lo que estaba haciendo.

—Bueno, eso creo.

—Verás, estaba pensando en rechazarte. Pensaba decir algo como «Vine aquí a estudiar, así que esto es demasiado».

En otras palabras, ella pensó que me le acerqué porque quería flirtear con ella.

—Esa no era mi intención. Aunque debo reconocer que tenía interés en hablar contigo.

—¿No es esa una frase cliché que se utiliza cuando se intenta flirtear con alguien? Decir que simplemente no estás interesando en esa persona.

—¿Lo es?

—Lo es.

—Correcto, te ofrezco una disculpa. No quería dar esa impresión. Lo lamento. — Bajé la cabeza mientras me disculpaba.

—Está bien. A mí tampoco me lo pareció. Aunque estoy harta de que me vean como esa clase de mujer.

—Esa clase de mujer… Espera.

—El tipo de chica con la que es fácil flirtear. Debido a que no voy a la escuela, al parecer doy la impresión de ser una chica que sólo anda jugando por ahí. Bueno, el hecho de que eso no es totalmente falso me hace querer llorar, pero tú me entiendes.

—¿No vas a la escuela? Ah, lo siento, no quiero entrometerme en tus asuntos personales.

—Está bien. Para ser más precisa, no voy a la escuela por las tardes.

—Por las tardes… Ah, ¿así que vas a alguna clase de escuela a tiempo parcial?

—Debido a que es distinta a una escuela de tiempo completo, muchas personas piensan que no me tomo en serio la escuela. Dime, Asamura-kun, ¿en qué piensas cuando escuchas las palabras «escuela a tiempo parcial», «chica» y «va a un centro recreativo a altas horas de la noche»?

Esas palabras me sonaron extrañamente familiares. —Pensaría que es una chica que asiste a una escuela a tiempo parcial y que se relaja en un centro recreativo por las noches, eso es todo.

Ella entrecerró los ojos.

—¿Lo dices en serio? ¿No pensarías que soy una chica con un montón de problemas? ¿No me verías como a una chica fácil?

Ya veo. Así que por eso pensó que estaba intentando flirtear con ella.

—Lo siento, no conozco a nadie que asista a una escuela con esa clase de sistema, así que esa sería mi impresión. Te ofrezco una disculpa si te ofendí de alguna manera, pero no tenía esa clase de intención contigo.

—Hmmm. Bueno… si eso es verdad, entonces se trata de una muy apreciable forma de verlo. Y también es bastante agradable.

—Supongo que sí. Si hay algo por lo que tuviera curiosidad, entonces sería…

Y este no es más que mi prejuicio personal.

—Tengo curiosidad en porqué parece gustarte mucho el golf, Fujinami-san.

Sus ojos se abrieron de par en par.

—¿Eso?

—Quiero decir, es algo bastante inesperado para mí, pero no puedo evitar sentir curiosidad. Fue inesperado para mí ver a una chica yendo a un local de simulación de golf a tan altas horas de la noche.

—Básicamente, fui a esa hora en específico porque así lo quise. Fui a la escuela después del trabajo, así que esa era la única hora en la que realmente tenía un poco de libertad para ir.

—Sí, me supuse eso cuando me dijiste que asistes a una escuela a tiempo parcial.

El sistema de educación a tiempo parcial existe para que las personas tengan la oportunidad de recibir educación sin tener que dejar de trabajar. Así que, una vez que terminaba de trabajar, se iba a la escuela, la cual se extendía hasta ya entrada la noche, lo cual sólo le dejaba un pequeño periodo de tiempo para ir a jugar golf. Aunque no tengo muy claras las razones sus razones para ir a ese lugar.

—El asunto es que a mi familia le gusta mucho el golf, así que me imaginé que estarían contentos si pudiera jugar con ellos.

—Oh, vaya.

—Mi familia no es precisamente adinerada. Sin embargo, esas personas se conocieron en el club de golf de la universidad, y todavía les gusta jugar juntos. Ellos dijeron que, si yo mejoraba, podríamos ir todos juntos a un campo de golf.

—Ya veo. Eso suena bien — comenté, pero sentí una sensación de incomodidad cuando llamó «esas personas» a su familia. Por supuesto que no quería invadir su privacidad al preguntarle al respecto. Aunque tengo que decir que, cuando ella está sentada frente a mí de esta manera, su estatura resalta mucho. Ella mide, al menos, 180cm de altura. Debido a que ella vestía prendas normales incluso durante un fin de semana, proyectaba una personalidad sencilla. Ella es muy cuidadosa para elegir sus palabras, y dijo que las personas a su alrededor la veían como una chica fácil; Pero, si me lo preguntas, ella parecía una estudiante de honor de Suisei. Sólo hablando con ella puedo saber lo inteligente que es. Pero también vi dos agujeros en sus orejas, probablemente para usar aretes.

—Bueno, el hecho de que no todo está completamente mal me provoca ganas de llorar.

Debido a que no traía puestos ninguna clase de aretes, sentí otra pequeña incomodidad. Quizá tiene circunstancias especiales.

—Asamura-kun, mantienes una visión objetiva de las cosas, ¿eh?

—Eso mismo me pregunto. Me gustaría pensar que es así como manejo las cosas, pero…

La razón por la cual no tengo una visión tan rebuscada de las cosas, y la razón por la cual no doy la impresión de ser muy arrogante o narcisista, probablemente sea que leo un montón de libros.

—Gracias. Me alegro de que pienses así— Respondí, y Fujinami-san me mostró una pequeña sonrisa.

—Siempre pensé en que no tenía sentido hablar con otros estudiantes en este lugar, pero es divertido conversar contigo de esta manera, Asamura-kun.

—Quizá.

—¿También vendrás mañana a la sala de autoestudio?

—Tengo clases por la tarde los sábados y domingos, pero no debería haber problemas si vengo por las mañanas… Creo.

—Entonces mañana comamos juntos de nuevo— Su tono de voz y su forma de hablar sonaron un poco más abiertos y amigables que antes.

—Entendido.

Ella juntó toda su basura y se puso de pie. Yo la seguí y luego hablé.

—Por cierto, hay algo que me da curiosidad.

—Eh… ¿qué cosa?

—Cuando estábamos en la tienda de conveniencia, vi que agarraste un onigiri, pero luego cambiaste de parecer. ¿Podría ser que no te gustó qué relleno traía? Cuando le hice esta pregunta, para mi sorpresa, ella mostró una expresión de sorpresa.

—¿Viste eso?

—Bueno, me di cuenta por casualidad.

—Ya veo. Consideré comprar onigiri, pero terminé cambiando de parecer. Después de todo, es onigiri.

¿A qué se refiere con eso?

—Las algas podrían terminar pegándose a mis dientes. Por eso no lo compré.

—Ohhh.

—De todos modos, ¡hasta mañana!

Casi como si estuviera intentando escapar, se encaminó rápidamente hacia la sala de autoestudio. Mientras la veía marcharse, reflexioné sobre algo. Hacer autoestudio por las mañanas y tomar clases por la tarde es algo bastante eficiente, ¿no?

***

Llegó el atardecer y el mundo perdió gran parte de su calor. Pedaleé mi bicicleta nuevamente, aunque ahora desde la escuela de preparación hacia la librería, pues tenía un turno programado. Me puse mi uniforme, entré a la tienda e inmediatamente comencé a recibir órdenes del gerente. Él me dijo que fuera con él a la caja registradora. Qué cosa más rara.

—Ni Yomiuri-kun ni Ayase-san tienen turnos el día de hoy, así que parece que hoy te tocará trabajar con este viejo. Lo lamento.

—No, no, por favor no diga eso. Así que ninguna de ellas tiene turno el día de hoy, ¿eh?

Sabía que Ayase-san tendría el día libre, pero no sabía que Yomiuri-senpai tampoco vendría.

—Sí, Yomiuri-kun tenía que ayudar en su universidad.

—¿Sabe por qué?

—Dijo que hoy habría un campus abierto.

—Oh, ya veo.

—Al principio, ella tenía planeado venir después de que todo terminara. No me lo dijo directamente, pero dijo algo como «Hay una profesora que realmente me agota~ ¡No podré reunir la fuerza suficiente para ir después de eso!» si mi memoria no me falla.

Gerente, usted no tenía que imitar su voz… Conque hay una profesora que agota a Yomiuri- senpai, ¿eh? Debe ser esa persona con quien la vi el mes pasado en la tienda de panqueques. Eso me recuerda que Ayase-san también dijo que iría a un campus abierto, pero no sabía que ambas irían el mismo día. Supongo que coincidencias como esta pueden llegar a ocurrir. Por otra parte, si quieres evitar hacer un evento durante los descansos largos, los mejores días para llevarlo a cabo son los sábados, domingos y demás días festivos, así que me imagino que la mayoría de las universidades realizan sus eventos casi al mismo tiempo.

Según el gerente, ante la ausencia de dos talentosas empleadas, la eficiencia general disminuiría. Cuando la caja registradora está llena, no hay tiempo para pensar en nada más. Por lo tanto, me vi obligado a vivir un infierno con él a mi lado. Después de regresar a casa, entré a la sala de estar, y noté que alguien había llegado antes que yo. Sin embargo, había pensado que se trataba de mi viejo y no de…

—Bienvenido a casa, Nii-san.

—… He vuelto. ¿Eh? ¿Y la cena?

—Todavía no he cenado. Y tú tampoco, ¿cierto? Me preguntó mientras servía un poco de sopa de miso en un pequeño tazón.

Abrí el refrigerador, saqué un poco de ensalada y la puse sobre la mesa junto con un poco de aderezo. Debido a las instrucciones que Ayase-san me escribía en una pequeña nota, mi cuerpo ya había comenzado a recordar cada pequeño detalle. Natto, y luego…

—Terminé de asar las caballas.

—Entonces yo rayaré los rábanos.

Debido a que me tomaría mucho tiempo hacerlo a mano, decidí utilizar un rayador de —¿Qué tanto arroz quieres?

—Un pequeño tazón, por favor.

—¿Qué quieres beber? Le pregunté a Ayase-san mientras tomaba un par de platos y preparaba dos pares de palillos.

—Tomaré un poco de té caliente. Últimamente ha hecho mucho frío.

—Entendido.

Puse unas hojas de té dentro de una pequeña tetera, vertiendo agua caliente dentro de ella. Preparé dos tazas mientras las hojas se remojaban.

—Gracias.

—Tú te encargaste de la comida, e incluso asististe a ese campus abierto el día de hoy, así que yo puedo hacerme cargo del resto. Debes estar agotada, ¿no?

—No tanto como tú después de salir de trabajar.

Después de que terminamos con todos los preparativos, nos sentamos juntos a la mesa y disfrutamos nuestros alimentos. Después de un breve momento de silencio, ambos comenzamos a contarnos sobre nuestros respectivos días. Yo le conté sobre la escuela de preparación, sobre la sala de autoestudio que no conocía, y de lo mucho que me ayudó para mejorar en mis estudios.

—Eh, ¿así que esa escuela de preparación tiene un lugar como ese?

—¿Alguna vez la has visitado?

—Nunca. Es demasiado cara.

Entonces, Ayase-san me describió su experiencia en el campus abierto.

—Espera, ¡¿entonces realmente te terminaste encontrando a Yomiuri-senpai?!

Ayase-san asintió.

—¿Por qué suenas tan sorprendido?

—El gerente me dijo que Yomiuri-senpai estaría ocupada ayudando en un campus abierto, por lo cual tenía se había tomado el día libre. Fue ahí cuando descubrí que ambas se habían ausentado por la misma razón.

—Ahhhh, así que es por eso…

—Entonces, ¿cómo te fue en la universidad?

—Estoy exhausta.

—¿Qué?

—Ah, espera, no. El campus abierto fue muy interesante por sí mismo. Me hizo darme cuenta de que puedes estudiar toda clase de cosas en la universidad… Aunque llamarlo «estudiar» podría no ser totalmente apropiado. —Pensé que una escuela o universidad era un lugar para estudiar.

—Sí, respecto a eso… ¿Cómo explicarlo? Me di cuenta de que es más un lugar para pensar. Y no en el sentido de que alguien te diga que pienses, sino estructurar tu propio criterio, y expresarlo con tus propias palabras.

No podría afirmar con seguridad que comprendí inmediatamente a lo que se refería. El lugar que al que yo llamaba «escuela» y el lugar al que Ayase-san llamaba «universidad» parecían distintos.

—Y había una profesora muy rara.

—¿Rara en qué sentido?

—Eso es todo lo que puedo decir… Pero terminé discutiendo con ella.

Espera… ¿Ella tuvo una discusión con una persona durante su primer encuentro? Estaba genuinamente sorprendido. Ayase-san es alguien que se revela perpetuamente contra las injusticias del mundo y sus habitantes, pero no pensé que fuera la clase de persona que realmente se enfrenta a alguien en una discusión verbal.

—La discusión se intensificó y terminé exhausta cuanto todo terminó.

—… Pero, fue divertido, ¿no? Le pregunté, y los ojos de Ayase-san se abrieron de par en par en respuesta a mi pregunta.

—¿Eh? Ah, sí… Eso… Creo. ¿Lo notaste?

—Tenías una expresión muy alegre mientras decías lo muy exhausta que estabas, así que supuse que te resultó divertido.

—… Ya veo, así que viste a través de mí — Ayase-san apartó la mirada, murmurando para sí misma.

—¿Estás interesada en Tsukinomiya después de todo eso?

—No sé si podré ser aceptada, pero… Creo que al menos daré mi mejor esfuerzo.

Ya veo. Estoy feliz de escuchar eso. Ayase-san intentó algo nuevo y encontró a alguien que captó su interés. Se las arregló para conocer a alguien nuevo. Bueno, no puedo decir que no me molesta que esto ocurriera mientras yo no estaba presente, y con alguien a quien yo no conocía.

—Entonces, A… Nii-san, ¿visitarás esa sala de autoestudio con regularidad?

—Bueno… Supongo que lo haré. Hice la promesa de ir mañana también.

—¿Promesa?

—¿Hm? Sí, la persona que me dijo sobre ella. Esa persona también estará allí mañana, así que prometimos que comeríamos juntos de nuevo.

—Oh, ya veo. Me alegro por ti, Nii-san. Es cierto, esto es algo bueno… Para los dos. Así como Ayase-san había tenido un encuentro con alguien que aumentó su motivación para ir a una universidad, yo también había tenido un encuentro en mi escuela de preparación, así que ambos hicimos nuevos conocidos. Así es como se supone que sean las cosas… Así deberían ser.

—No podré preparar la cena de mañana— Dijo Ayase-san. Me contó sobre la sesión de estudio que tenía prevista con algunos de sus compañeros.

—Entendido. Yo también estaré ocupado mañana, así que… Supongo que podemos comprar comida preparada.

Mañana tengo que ir a la escuela de preparación, y después a mi trabajo. Ambos tenemos nuestras propias actividades el día de mañana, y nuestros horarios no van a coincidir ni siquiera un poco. Siento que nos estamos convirtiendo lentamente en una típica pareja de hermanos de 17 años.

27 de septiembre (domingo)–Asamura Yuuta.

Se sentía como el último gran esfuerzo del verano. Debido a que el sol resplandecía directamente sobre la tierra, las temperaturas aumentaron drásticamente y, para cuando llegué a la escuela de preparación, la temperatura era de, al menos, 30°C. Con el fin de escapar inmediatamente de dicho calor, entré rápidamente en el edificio en cuestión. Después de que la puerta automática se cerró detrás de mí, separándome del calor en el exterior, finalmente me sentí capaz de respirar. Tras respirar profundamente el aire fresco que había en el interior, comencé a caminar.

Abrí la puerta que tenía sobre ella una placa que decía «Sala de autoestudio». A pesar de que había llegado casi a la misma hora que ayer, la habitación estaba mucho más llena. Miré los alrededores de la sala y avisté a Fujinami-san sentada en el mismo lugar que ayer. Afortunadamente, el asiento contiguo a ella estaba disponible, así que aproveché la oportunidad para tomarlo. A juzgar por lo concentrada que ella estaba, había estado trabajando en sus libros de texto y apuntes por un rato.

Naturalmente, no le dirigí la palabra. Simplemente saqué mi material de estudio, enfocándome en mi libro de física, asignatura que me había costado unos puntos en mis exámenes de fin de periodo, por lo que mi calificación fue de solo 70 puntos. Sin embargo, eso no implica que no haya entendido lo que se nos enseñó en clase, creo. Partiendo de la premisa de que todas las preguntas eran justas, obtener un 70% era un logro, por demás, aceptable.

Para ser preciso, mi principal problema es encontrar la fórmula correcta para calcular estas cosas. Los fenómenos físicos que nos enseñan en la preparatoria son, en su mayoría, cosas que se pueden imaginar mientras se lee un libro, y hago todo lo posible para recordarlos antes de que llegue la clase en cuestión. Simplemente me quedo detrás cuando se trata de realizar los cálculos.

Ahora, bien… Hmm, calcule la velocidad de aceleración que experimenta un objeto en una pendiente suave, ¿eh? Generalmente, y no sólo en física, el consejo más recomendable, cuando se trata de una pregunta de examen, es primero leer la pregunta cuidadosamente. Por ejemplo, la frase «pendiente suave» me llama especialmente la atención. En otras palabras, se trata de una pendiente en la cual no se tiene que tener en cuenta la fricción.

La razón por la cual una caja de cartón común y corriente, al ser colocada en la cima de una pendiente, no se desliza cuesta abajo como un bloque de hielo se debe a la fricción entre la caja y el suelo. Sin embargo, las preguntas de física que te hacen en preparatoria no suelen seguir un enfoque tan pragmático. Por capricho, comencé a pensar en cómo sería esto en una universidad. Las palabras que Ayase-san me dijo ayer vinieron a mi mente.

«Y no en el sentido de que alguien te diga que pienses, sino estructurar tu propio criterio, y expresarlo con tus propias palabras».

En otras palabras, al asistir a la universidad, uno tiene que crear su propio problema y luego tiene que resolverlo. Por ejemplo, ¿Y si la pendiente tuviera coeficiente de fricción? ¿Y si la pendiente ni siquiera se ubicara en el planeta Tierra? Para ser honesto, eso suena muy divertido. Oh, sí, había algo como eso en una novela de ciencia ficción que leí. Si algo como esto ocurriese sobre la superficie de la luna, entonces apenas y habría que considerar la gravedad, e incluso una gota de agua se deslizaría por tu piel mucho más lento que como lo haría en este planeta. Oh, hombre, ni siquiera puedo imaginarme cómo serían las escenas de duchas si fueran animadas… Aceleración, sí. Volviendo a la aceleración, umm…

Escuché los sonidos de varios lápices siendo deslizados sobre hojas de papel, seguidos por el sonido de las hojas de papel siendo volteadas. Cada vez que terminaba una pregunta y volteaba la hoja, casi como si fuera una señal de mi éxito, alguien más también volteaba su respectiva hoja. Era como una especie de competición. Me invadió una extraña sensación de solidaridad, la cual me hizo sonreír.

Sin embargo, seguí resolviendo mis problemas en silencio, con Fujinami-san a mi lado. De pronto, escuché un sonido de deslizamiento y, cuando alcé la mirada, vi que Fujinami-san se había levantado de su asiento y estaba observándome. Sin pronunciar palabra alguna, tomó su bolso y señaló hacia la puerta.

… ¿Eh? ¿Ya es hora? Me asusté un poco y revisé la hora en mi teléfono, el cual señalaba que ya eran más de las 12. Estaba tan concentrado que ni siquiera me acordaba de la hora del almuerzo. Después de salir al pasillo, Fujinami-san habló.

—Almorcemos hoy en un restaurante familiar.

—¿Un restaurante familiar?

—Conozco un lugar que no es tan caro. ¿Qué te parece?

—Ya veo.

Comer fuera de vez en cuando no debería ser un problema.

—Entonces hagamos eso.

Mientras salíamos del edificio, el calor del exterior nos embistió con toda su intensidad.

—Sí que es un día cálido.

—Bueno, el otoño llegará pronto, así que este agobiante calor sólo durará un poco más.

Mientras charlábamos sobre el clima, llegamos al restaurante familiar en cuestión. Tal y como Fujinami-san había dicho, era un lugar que otros estudiantes frecuentaban a menudo porque era bastante barato y asequible. Era alguna clase de cadena de comida italiana.

***

Después de abrirnos pasos a través del fresco interior del restaurante, Fujinami-san y yo nos sentamos en una pequeña área cuadrada, cerca de la ventana, uno frente al otro. Debido a que no podíamos perder tanto tiempo, ambos elegimos rápidamente lo que comeríamos. Yo elegí una simple carbonara, mientras que Fujinami-san se decantó por el peroroncino.

—Me gusta comer cosas picantes con un montón de aceite de oliva.

—Generalmente disfruto la comida picante, pero… Hoy estudié mucho, así que tengo hambre.

—Después de todo, ni siquiera te diste cuenta. —¿Cuenta de qué?

—Antes, Asamura-kun, te observé durante un rato… Y esperé a que te dieras cuenta.

¿Así fue? Pensé que el sonido de su silla moviéndose había sido lo que me devolvió a la realidad, pero ¿podría ser que lo que sentí fue su mirada observándome?

—Pudiste haber dicho algo.

—No quería importunar a los demás estudiantes.

—Oh, sí, ¿por qué decidiste venir hoy a este restaurante familiar?

—Sentí la necesidad de hacerlo al verte. Quería hablar contigo, pero habría habido demasiados ojos sobre nosotros en el vestíbulo. Ah, traeré agua para los dos. En este lugar uno mismo se sirve sus bebidas.

—Entonces te acompaño.

—No, tú puedes quedarte aquí.

—Al menos déjame cargar mi propio vaso.

Lo discutimos durante un momento, pero terminamos yendo juntos. Volvimos a la mesa acompañados de vasos de agua y toallas húmedas. Un poco después, también recibimos nuestros alimentos. Fujinami-san tomó la iniciativa y puso un montón de acierte de oliva, que el restaurante pone sobre la mesa como condimento, sobre su comida. Hizo lo mismo con la pimienta negra. Con ayuda de un tenedor, tomó un poco de pasta y comenzó a comer. Parece estar acostumbrada a esta clase de alimentos. ¿Frecuentará este lugar?

Aun así, me pregunto qué es lo que le provocó tanta curiosidad como para mirarme en la sala de autoestudio. ¿Habré hecho algo extraño? Oh, cierto, yo también tengo que hacer todo lo posible para que esta relación crezca.

—Dime, Fujinami-san, ¿lees libros?

—¿Leer libros? Bueno, no me desagradan.

Qué respuesta tan peculiar.

—Así que eso significa que… ¿Tampoco es que te gusten?

—Ah. Bueno, no exactamente. Me gusta leer libros, pero cuando se trata de mi propio entretenimiento, generalmente me fijo en la relación costo-beneficio. Creo que ya lo mencioné con anterioridad, pero no tengo tanto dinero para gastar, así que me resulta realmente difícil enfocarme en un pasatiempo como ese.

—Ya veo…

—Por ejemplo, aquel lugar de golf. En una noche entre semana, puedo practicar tanto como quiera por el costo de dos libros de bolsillo, así que me parece que vale mucho más la pena.

Por no mencionar que ella hará feliz a su familia si mejora en ello.

—¿Qué clase de libros lees, Asamura-kun? —Umm… Bueno, cualquiera que despierte mi interés. Mis gustos van desde literatura popular hasta libros extranjeros, e incluso novelas ligeras o de ciencia ficción.

—¿Novelas ligeras? Eso no es exactamente un género, ¿me equivoco?

Sonreí. Por supuesto que ella lo sabría.

—Bueno, no estás en un error. Hay novelas ligeras de ciencia ficción, de misterio, de acción, de recuentos de la vida e incluso a veces algunas sobre deportes… No son un género por sí mismas, supongo. Las llamaban «novelas juveniles» antes de que nosotros naciéramos.

—¿Es así?

—En este contexto, «juvenil» significa «Orientada a chicos y chicas jóvenes», creo.

En otras palabras, cualquier cosa dirigida a públicos de nuestra edad puede considerarse «juvenil». Las novelas ligeras, en este contexto, son novelas fáciles de leer que están dirigidas al público joven… O eso he escuchado.

—Si te gusta la ciencia ficción, ¿entonces eso significa que eres bueno con la física?

—Yo no diría eso. Para ser honesto, a veces tengo problemas con ella.

—¿En serio? Pero la asignatura en la que estabas trabajando esta mañana era física, ¿no? Al tener en cuenta lo rápido que respondías las preguntas, me imaginé que eras realmente bueno en ella.

Me sorprendió escuchar eso. Ella parecía haber estado observándome con atención.

—Bueno, al menos me gusta el género.

—¿Has leído alguna buena novela recientemente?

Después de pensarlo un poco, le conté sobre una novela de ciencia ficción que había leído recientemente. Es una novela traducida ambientada en un futuro distante en donde los viajes en el espacio son algo común. Al parecer, hasta el presidente de los Estados Unidos ha leído esta novela.

Bueno, no es que mi percepción de ella vaya a cambiar porque alguien más la haya leído, pero es genial ver cómo reaccionan otros países y culturas ante ella.

—La vi una vez en una librería, pero era una edición de tapa dura, así que no podía costearla.

—Sí, eso tiene sentido.

De hecho, es una novela que Yomiuri-san me recomendó. Si no hubiera sido por eso, tampoco habría gastado mi salario para comprar una edición de tapa dura bastante cara.

—¿Hay algo que sea más fácil de comprender?

—Tal vez una fue adaptada en una película recientemente. Es un libro de bolsillo, y trata sobre un gato que busca el verano. —Ah, sí, la estoy leyendo. Es una novela clásica de ciencia ficción escrita en el extranjero, ¿no? Hasta yo la conozco. El gato era realmente lindo. Vi los tráilers de la película y el gato también se veía muy lindo en ellos.

Ella dijo «lindo» dos veces. Supongo que le gustan los gatos.

—Hablando de gatos, también hay historias de gatos que fallecen.

—Sí…

A partir de ese momento, comenzamos a hablar sobre libros de gatos. Oh, sí, a Yomiuri- senpai realmente le gusta esa novela de misterio con el gato detective. Le conté a Fujinami- san sobre ello. Ella me preguntó si era interesante y, aunque sólo había leído la sinopsis, le dije que parecía prometedora. Se trataba de un gato, mucho más inteligente que cualquier otro ser humano, que ayudaba a las personas a resolver crímenes; así que, por supuesto, era muy interesante. Pareció estar muy interesada al respecto cuando se lo mencioné.

Nuestros intereses en libros se alineaban bastante bien, y nuestros puntos de vista sobre muchas cosas también eran extrañamente similares. Me sentía muy cómodo al hablar con ella, como si estuviera hablando con Ayase-san. Pensando en que conocer nuevas personas no era tan malo como lo había pensado, miré casualmente por la ventana.

… Avisté a Ayase-san. Ella estaba de pie frente a una tienda de conveniencia, intentando evitar la luz del sol, hablando alegremente con un chico. ¿Por qué está aquí? ¿Y quién es ese chico que está con ella? Aparté inmediatamente la mirada de la ventana. Aunque era realmente difícil reconocerlo a la distancia, el rostro del chico lucía extrañamente familiar. Creo que Ayase-san mencionó que tenía una sesión de estudio con algunas personas. ¿Qué estarán haciendo allí? ¿Por qué están solos? ¿Dónde están sus demás compañeros?

—… Ahhhh.

Escuché un suspiro y alcé la mirada.

—Ah… Lo lamento, ¿sobre qué hablábamos?

—Em, no estábamos hablando sobre nada.

Argh… Qué incómodo. No puedo decirle que me distraje al ver a Ayase-san al otro lado de la ventana.

—Ya veo, bueno… Em…

—No tienes que obligarte a encontrar un tema del cuál hablar. Bueno, en realidad estaba curiosa al respecto. Quiero decir, mencioné la sala de autoestudio en el lugar del golf; Pero, ayer, cuando entraste a la sala, me disté la impresión de… —Ella titubeó por un instante, haciendo una expresión de incertidumbre— Que estabas huyendo de algo.

… ¿Huyendo? Cuando ella dijo eso, se me apretó el pecho.

—¿Te di esa impresión?

—Sí— Dijo Fujinami-san, y pareció que la mirada en sus ojos cambió. Sus ojos cafés oscuro parecían mirar directamente dentro de mi alma. Se sentía como si me estuvieran haciendo una resonancia magnética.

—Tu expresión en ese momento me pareció bastante familiar, así que no pude evitar sentir curiosidad. Debido a que realmente estabas estudiando en esa habitación, me di cuenta de que eras una persona diligente. Así que, si no estabas intentando ligar conmigo, me imaginé que estabas intentando huir de algo, o de alguien.

—Quizá…

Personalmente, no tenía la intención de hacerlo; pero, después de que ella dijo todo eso, me vi incapaz de negarlo. Estaba dando un paso adelante, buscando crear nuevas relaciones y vínculos… o al menos eso es lo que me decía a mí mismo, pero quizá sólo estaba dándole la espalda a la realidad y huyendo de ella. Si era el caso, entonces debo haber sido excepcionalmente grosero. Después de todo, utilicé a Fujinami-san como un medio para huir.

—No hay necesidad de disculparse. Ni siquiera has hecho algo malo. Por no mencionar que entiendo cómo te sientes.

Me pregunto a qué se refiere con eso.

—Tengo experiencia en buscar a otras personas en un intento de huir de la realidad… Ah, lo lamento, ¿puedo ordenar algo de pudín? El pudín de este lugar es muy delicioso— Dijo mientras levantaba la tableta para hacer un pedido.

—Esto es lo único que me hace seguir adelante. El pequeño lujo que puedo permitirme con mi pequeño salario. Hasta el punto en donde estaría dispuesta a comerme un bentō a diario. Sin embargo, teniendo en cuenta el agotamiento por el trabajo, dormir lo suficiente también es importante. Si digo que comeré fuera, entonces será una carga menos.

Una carga menos… ¿Para quién? Estaba a punto de preguntarle, pero recordé algo. Justo ayer, cuando le pregunté si le gustaba practicar golf, ella dijo que quería ir a un campo de golf con su familia. Sin embargo, los llamó «esas personas». Lo recordé muy claramente porque me pareció inquietante.

Esa forma de expresarse sonaba terriblemente fría, probablemente indicando que no es muy cercana a sus padres, pero tampoco le desagradan del todo. Es más como si… Ella se sintiera reservada al respecto. Cuando consideré eso, me di cuenta de que podría ser similar a como me sentía yo respecto a Akiko-san. Quizá «esas personas» se obligarían a preparar un bentō para ella, tal y como Akiko-san quería obligarse a asistir a las reuniones entre padres y maestros de Ayase-san y yo. Así que ella no quiere que sus padres lo hagan, pero tampoco puede permitirse preparar un bentō para ella.

Es por eso que ella les dice que comerá fuera, y es por eso que ella es cliente frecuente de cadenas de restaurantes como esta. De inmediato, tomó un poco del pudín que había pedido y lo llevó a su boca mientras entrecerraba los ojos como un gato feliz. En ese momento, la alta Fujinami-san pareció un gatito.

—Mmm, el sabor de la felicidad~ Todo por la mitad de una moneda de 500 yenes.

Al saber lo importante que la relación costo-beneficio era para ella, estas palabras parecían muy propias de ella. Después de que terminó de comer el pudín, arregló su postura abruptamente.

—Entonces, regresando a nuestro tema anterior… Aquello de lo que estabas huyendo, ¿es posible que estuviera relacionado al amor? Ella me preguntó con la mirada fija, no podía andar con rodeos.

—¿Cómo lo su…?

—¿Cómo lo supe? Simplemente lo supuse debido a que optaste por una chica como medio de escape. Sucede muy a menudo, ¿no? Debido a que tu amor no funcionó, buscabas desesperadamente uno nuevo para distraerte.

—¿No es básicamente eso lo mismo que flirtear? —Lo es si lo haces a propósito; sin embargo, no hay muchas personas conscientes de que están intentando huir de algo. Sólo son conscientes de que están evadiendo a algo o a alguien, lo cual sólo les causa más angustia. Bueno, si sigues pensando de esta manera, sin duda terminarás siendo consciente de ello, estoy segura— Ella sonrió, lo cual me impactó mucho más fuerte que si ella simplemente me hubiera culpado.

—Después de todo, no soy esa clase de persona.

Siempre pensé que Ayase-san era terriblemente seca con los demás, pero Fujinami-san la superaba con creces. Siempre me sentí identificado con lo fría que Ayase-san podía llegar a ser. No es que ella no tenga ninguna expectative en la otra persona, sino que, más bien, mantiene una actitud en donde no tiene expectativa alguna en el sexo opuesto. Le disgusta dar explicaciones y también que se las den, y jamás ha intentado llegar a un común acuerdo con nadie. Durante nuestra primera reunión, Ayase-san dijo estas cosas para que yo revelara mi verdadera personalidad, y yo las refuté. Cuando vi que simplemente sonreía en lugar de enfadarse, supe de inmediato que ella era alguien igual a mí. Pero la sonrisa que Fujinami-san está haciendo en este momento es diferente. Me está condenando.

—… Sabes, me enamoré de la única persona por la cual no debería desarrollar sentimientos.

—Es algo común.

—Y eso me apuñaló justo donde duele.

—Parecías querer que te apuñalara, así que eso hice.

Me toqué las mejillas inconscientemente… ¿En serio? Ah, eso parece. Después de todo, Fujinami-san está condenándome. Su expresión asemeja a la de un doctor listo para clavar su escalpelo en el paciente. «Aquí está el problema, voy a removerlo» … O algo así. Quiero decir, sólo he visto el rostro de un doctor durante una cirugía en dramas de televisión y demás programas; Pero, si se tratase de un doctor profesional que no comete errores, entonces tendría una expresión fría y racional como esta, estoy seguro.

—Si priorizara mis egoístas sentimientos por sobre lo demás, entonces heriría a mi familia. En serio tengo que olvidarme de estos sentimientos, pero eso no parece estar funcionando, sin importar lo que haga.

—Ya veo, sin duda es algo serio.

Sólo pude esbozar una sonrisa irónica. Supongo que sí es algo muy serio. Fujinami-san se cruzó de brazos, inspeccionándome de cerca mientras decía «Hmmm».

—¿Tienes tiempo libre después de tus clases de hoy?

—Tengo que ir a trabajar.

—Entonces reunámonos después de eso.

—No me desagrada la idea, pero… ¿Puedo preguntar el motivo?

—Sólo nos divertiremos un poco, ¿okay? No te arrepentirás. Con toda honestidad, debido a que había salido recientemente con Yomiuri-senpai… De hecho, no me disgustaba la idea. Dudé, pensando en rechazar la invitación, pero entonces recordé la imagen de Ayase-san y su compañero mientras hablaban. Tristes y confusos sentimientos ascendieron desde el fondo de mi pecho hasta mi garganta, dejándome incapaz de responder.

—Si necesitas una excusa, entonces simplemente puedes utilizarme como un medio para huir de la realidad. ¿Qué te parece?

—… Ahora no tengo motivo alguno por el cual negarme.

—Perfecto. Entonces está decidido.

Intercambiamos contactos en LINE y regresamos a la escuela de preparación.

***

Para cuando mi turno terminó, ya eran las 9:00 p.m. Aun así, las calles de Shibuya estaban tan abarrotadas como de costumbre. Las sombras de los transeúntes bailaban en la noche, iluminadas por las luces en las calles. Fujinami-san y yo prometimos encontrarnos… No en la famosa estatura de Hachiko, sino justo en frente de la librería en la que yo trabajaba, justo después de la intersección que está cerca de la estatua.

—Lamento la demora— Dije.

Aunque, debido a que ya habíamos acordado la ubicación y la hora, no creo haberla hecho esperar demasiado.

—Acabo de llegar — Respondió Fujinami-san.

—Entonces, ¿a dónde vamos?

—No hay necesidad de apresurarse. La noche aún es joven.

—No planeo pasar aquí toda la noche, ¿okay? Dije con un tono serio.

Fujinami-san dejó escapar una pequeña risa, lo que me decía que ella sólo estaba bromeando.

—¿Entonces trabajar aquí a tiempo parcial, Asamura-kun?

—Ah, sí. Tú vienes regularmente a este lugar, ¿no?

—Sí. Pudiste haberlo mencionado.

No era mi intención ocultarlo, pero no éramos lo suficientemente cercanos como para decírselo.

—Suelo venir antes del trabajo, justo después de que abren la tienda.

—Ahh, es por eso que jamás te he visto a pesar de que eres una clienta frecuente.

Eso tiene total sentido. Después de todo, ella siempre venía cuando yo me encontraba en la —Entonces, ¿qué tal si caminamos un poco? No te llevaré a ningún lugar peligroso, así que no tienes que ser tan precavido.

—Te lo agradezco. No confío tanto en mi fortaleza física.

—Aprecio tu honestidad— Dijo Fujinami-san y comenzó a caminar frente a mí.

Partiendo desde el centro de la ciudad, llegamos a la estación de tren. Y, entonces, comenzó el recorrido nocturno de Fujinami Maho por Shibuya.

—Para un chico de preparatoria tan sano e íntegro como Asamura-kun, algo como el karaoke es probablemente algo bastante común, ¿no?

¿Así que ir al karaoke se puede considerar algo íntegro? Si es el caso, ¿entonces a dónde van todos esos delincuentes de preparatoria durante sus tiempos libres?

—Mmm, no soy realmente asiduo a los karaokes.

Generalmente voy con Maru una vez cada tres meses. El motivo detrás de ello es porque Maru quiere practicar todas las canciones de los animes que se emiten cada trimestre. Él memoriza las letras en sus tiempos libres y luego me hacía escucharlo para calificar qué tan bien suena. De hecho, Maru es bastante bueno al cantar. Por no mencionar que tiene el volumen para respaldarlo. Supongo que está acostumbrado a gritar de vez en cuando durante sus partidos de béisbol.

—Eres todo un estudiante de honor. Entonces, ¿qué te parece aquel lugar? ¿Has ido alguna vez?

Miré al otro lado de la calle, justo hacia un edificio negro que estaba iluminado con luces brillantes.

—¿Un boliche?

—No solo eso. Es un centro de atracciones, supongo. Boliche, billar, karaoke, tenis de mesa, e incluso un centro de juegos.

Nos dirigimos hacia allá, y resultó ser un edificio por el que había pasado muchas veces, pero al que nunca había entrado.

—Es enorme.

—Y perfectamente seguro. Por seguro, hace mucho tiempo, el boliche y el billar eran considerados placeres para adultos. La época dorada del boliche fue durante los setenta, mientras que la de los billares fue durante los ochenta.

—Espera un momento.

Me vi forzado a reorganizar mis pensamientos.

—Ambas cosas ocurrieron hace casi medio siglo. Las personas que jugaban durante esas épocas son incluso mayores que mi viejo.

—Es muy probable. Yo nací en el siglo XXI, así que estas personas son de la generación de mis abuelos; sin embargo, este lugar es nuevo y, debido a que está cerca de la estación, es fácil de recordar. Incluso está abierto hasta que sale el primer tren de la mañana siguiente, así que puedes pasar aquí la noche si pierdes el último tren.

¿Eso significa que ella ha tenido que recurrir a eso?

—Lo tendré en cuenta.

Aunque eso realmente no importa en mi caso, pues puedo llegar a mi casa tanto a pie como en bicicleta. Después de eso, regresamos a la estación de tren, dirigiéndonos al Shibuya Hikarie. Eran las 9:27 p.m. Los restaurantes con tren de sushi y las tiendas de curry estaban ganando tanto dinero como de costumbre, pues estaban llenos de clientes. Una vez cené en este lugar de camino a casa antes de que mi viejo se volviera a casar y la familia Ayase se mudara con nosotros.

En ese contexto, puede que parezca que estoy familiarizado con el lugar, pero Fujinami-san me contó sobre toda clase de establecimientos que nunca antes había visitado.

—Asamura-kun, eres un estudiante de preparatoria, así que lo más que puedo hacer es mostrarte el exterior de los bares y los clubes…

—¿No tenemos la misma edad, Fujinami-san?

—Puede que sí, pero la experiencia que hemos acumulado es completamente distinta, Asamura-kun.

Ella sonaba como la protagonista de una historia que había pasado por muchas vidas. Nunca habría imaginado que escucharía esa frase en la vida real.

—Algo así.

Mientras caminábamos alrededor de la estación de tren (básicamente yendo de la puerta Este a la puerta Sur), Fujinami-san no caminó por la calle Tamagawa, sino que se metió a un callejón.

—Cuando uno vive en Shibuya, suele olvidar el silencio que la noche trae consigo. En las zonas rurales, hasta los distritos de entretenimiento se quedan a oscuras una vez que llegan las 7:00 p.m.

—¿Alguna vez has ido a esos lugares?

—De vez en cuando me gusta visitar lugares en donde nadie me conoce, me entiendes, ¿no?

No entiendo a qué se refiere. Si me preguntaras si alguna vez he hecho algo como eso, lo más cercano a eso que alguna vez haya hecho es patear latas vacías en un parque público por la noche. Sin embargo, sentí culpa y terminé botando las latas en un pequeño contenedor junto a la máquina expendedora.

—Tú no estabas haciendo nada malo, así que pienso que deberías tener más confianza en ti mismo.

—Tal vez simplemente no tengo agallas.

—Incluso si tuvieras las agallas para hacer algo inmoral o cometer un crimen, esa clase de agallas no te servirían en la vida. Ah, justo ahí. Debido a que te gustan los libros, lo mejor sería que recuerdes este lugar— Dijo Fujinami-san, de pie frente a un edificio promedio de tres pisos.

—¿Qué es este lugar?

—Una biblioteca.

—¿Eh?

—O así lo llaman, pero este es un lugar en donde también puedes beber alcohol. Es un lugar que te permite leer libros mientras disfrutas de algunas bebidas, así que es popular tanto entre los lectores como entre los bebedores. Te recomiendo que visites este lugar una vez que te gradúes y te conviertas en un adulto.

—… Odio tener que preguntarlo de nuevo, pero eres menor de edad, ¿cierto, Fujinami-san?

—Por supuesto. Sólo sé sobre el lugar, eso es todo.

Aun así, ella conoce demasiados lugares como este a pesar de ser menor de edad; Sin embargo, sin importar qué lugar que mostrara, nunca intentó entrar. Por supuesto, esto fue un alivio para mí (porque parecían terriblemente caros y no creía ser capaz de poder costearlos con mi salario). Simplemente caminamos por las calles del distrito de entretenimiento mientras ella dibujaba un mapa mental para mí.

Seguimos paseando por Shibuya durante la noche. Debido a que ella dijo que nos divertiríamos, me imaginé que ella tenía un lugar concreto en mente, pero nos limitamos a observar toda clase de establecimientos, sin detenernos ni una sola vez. Sin embargo, el mero hecho de pasear por Shibuya, mirando a las distintas personas con las que uno se cruzaba, era bastante divertido. Y me di cuenta de que la ciudad tenía para ofrecer mucho más de lo que yo había pensado. Durante este tiempo, se sintió como si fuéramos peces nadando por el vasto océano.

***

Los distritos de entretenimiento con fenómenos comunes en ciudades grades, pero eso no los convierte en zonas especialmente seguras. Sólo caminar por la calle me ponía nervioso de vez en cuando. Fujinami-san siguió caminando descuidadamente hacia adelante, a pesar de la posibilidad de que ocurriera algo cada vez que nos adentrábamos en un pequeño callejón. Esto también ocurría en la calle principal.

Junto a una esquina, avisté a una chica de mi edad colgada del brazo de un hombre que bien podría ser mi viejo. Me imagino que era menor de edad, pero su rostro estaba rojo por el alcohol, y ella pedía más con una voz temblorosa. Otro asalariado con la corbata aflojada yacía en el suelo como un árbol caído, profundamente dormido, y había otra mujer vomitando bajo una lámpara.

—Todos están perdidos por la noche, ¿cierto? Y, sin embargo, andan por el día usando una máscara de seriedad— Comentó.

—Bueno, supongo que es cierto. Hasta mi viejo venía borracho a casa de vez en cuando. Ahora que ella lo menciona, la razón por la cual mi viejo conoció a Akiko-san en primer lugar fue debido a que su jefe lo arrastró al bar en donde ella trabaja, terminando borracho en el proceso.

—Cuando uno camina por los callejones de Shibuya, Fujinami-san continuó— El mundo parece estar repleto de personas malas y perdidas; Sin embargo, a veces pienso en lo que se considera bueno o malo.

—Bueno, tener un sugar daddy es un algo cuestionable.

Por supuesto, eso tampoco significa que acepte tener una sugar mommy.

—Tienes que entender que hay personas que sólo pueden vivir de esta manera. Incluso yo, cuando estaba en secundaria… Ella miró hacia una chica que estaba entrando a un callejón oscuro.

—Yo estaba en medio de todas estas malas personas. Sin embargo, ahora me estoy tomando las cosas en serio, trabajando por las mañanas y asistiendo a una escuela a tiempo parcial durante las tardes.

—… Em. No pude evitar ladear mi cabeza en confusión.

Así que, básicamente, lo que ella quería mostrarme no eran los atractivos nocturnos de Shibuya, ¿sino las personas que viven bajo las coloridas luces en las calles?

—Ellos están conscientes de que no son normales, de que no son aceptables ante los ojos de la sociedad. Sin embargo, todas las personas, sin importar desde qué perspectiva las mires, están moldeadas por el entorno en el que han sido arrojadas, así que no hay un bien o mal absoluto…

Finalmente entendí lo que ella estaba intentando decirme. Sin embargo, la parte que todavía me tenía confundido era…

—¿Por qué estás contándome esto?

—Verte me hace sentir como si estuviera viendo a mi yo del pasado, y eso me molesta.

—¿Me veo como tu yo del pasado?

—Esa clase de personas— Dijo mientras señalaba a un cierto grupo de personas.

Un grupo de hombres borrachos se tambaleaba por la calle con las caras enrojecidas. Un joven que vestía un happi estaba intentando promocionar el establecimiento detrás de él y, más al fondo, había una mujer con escote abierto que estaba repartiendo folletos.

—Tú… Fuiste criado de tal manera en que no tienes expectativa alguna en las mujeres, ¿cierto?

Tragué saliva.

—Mantienes una apariencia seria y sobria. Este podría ser tu punto fuerte, pero, teniendo en cuenta la razón por la que fuiste criado así, también es una debilidad. —Te lo pregunté antes, ¿no? ¿Qué pensarías sobre una chica que asiste a una escuela de tiempo parcial durante el día y luego va a un centro recreativo por las noches?

—Sí, lo recuerdo.

—En aquel entonces, simplemente lo aceptaste sin juzgarme. Eso es algo muy admirable, pues demuestra que puedes tener un punto de vista muy objetivo; Sin embargo, si tuviera que adivinar la razón por la cual adquiriste esta clase de perspectiva… Fujinami-san dejó escapar un suspiro e hizo una pausa como si estuviera intentando buscar las palabras correctas.

Ella miró hacia la calle, sin darme la mirada, mientras continuaba hablando.

—Es porque creciste sin ninguna expectativa en las mujeres.

Estas personas me hicieron recordar algunos momentos de cuando era un niño. El sonido de un álbum que había dejado de escuchar, y el rostro de mi madre, quien nunca sonreía. Fujinami-san me explicó que la razón por la cual había adquirido esta personalidad tan seria es porque había sido forzado a ver a una persona inútil. En este caso, una mujer. Y también dijo que ella entendía cómo me sentía debido a que ella antes había pasado por lo mismo.

—Aunque, en mi caso, no era un problema específico con hombres o mujeres, sino con los humanos en general.

Después de eso, comenzó a contarme sobre su pasado sin siquiera detenerse a pensarlo. Sucedió cuando ella estaba en secundaria. Ella perdió a sus padres al mismo tiempo debido a un accidente. Aunque ella merecía el apoyo y la empatía de las personas a su alrededor, ellas no le mostraron más que palabras y miradas frías. Aparentemente, el matrimonio de sus padres fue en contra de los deseos de todos sus familiares; así que, cuando ocurrió el funeral, todo lo que Fujinami-san escuchó no fue tristeza o dolor, sino el menosprecio de todas esas personas, quienes decían que sus padres se merecían el final que tuvieron.

Y, todavía peor, la tía que la acogió nunca le demostró ni un poco de amor. Ella siempre habló duramente sobre los padres de Fujinami-san. Por supuesto, no directamente, pero al parecer sí mediante indirectas.

—Qué cruel…

—Bueno, si tú experimentaras eso, terminarías yendo por el mal camino, ¿no?

No pude hacer más que permanecer callado y asentir.

—Bueno, es obvio que sí; Sin embargo, lo que yo sentía hacia mi tía no era ira, sino resignación, pues sabía que esa situación era algo que yo no podía evitar.

Aparentemente, ese fue el momento en que dejó de tener cualquier expectativa en los demás. A partir de ese entonces, ella comenzó a huir de casa, o a llegar de madrugada, como forma de protesta y rebeldía contra su tía, viviendo una vida desolada. Debido a estas razones mentales, su condición física nunca mejoró y ella terminó faltando mucho a la escuela.

Yo entendía su punto. No es que mi pasado fuera tan trágico como el de ella, pero yo nunca recibí nada de mi madre biológica. Así que, mientras caminaba junto a Fujinami-san, le conté sobre mi pasado. Aunque mis palabras fueron claramente eclipsadas por su monólogo anterior.

Mientras conversábamos, terminamos dándole la vuelta completa a Shibuya, llegando a Dōgenzaka. No debía faltar mucho para que la fecha cambiara. Con ambas manos en sus bolsillos, Fujinami-san alzó la mirada al cielo. Debido a que ella era más alta que yo, muchas personas que pasaban por ahí volteaban a verla, mostrando miradas de admiración y sorpresa. Algunas personas incluso me miraban con desconfianza. Discúlpenme. Yo no soy quien la ha traído aquí, simplemente estoy siguiéndola.

—Ahh, es tan frustrante.

—¿Qué cosa?

—Se supone que hoy habría una luna de cosecha.

También alcé la mirada al cielo, viendo la resplandeciente luna entre las delgadas nubes. Ya veo. Hay luna llena esta noche. También había una brillante luna como esta aquel día en que caminé de regreso a casa desde Shibuya en compañía de Ayase-san.

—De ahora en adelante, la luna saldrá aún más alta.

—¿En serio?

—Durante el verano, el sol sale por lo alto, mientras que la luna tiene una órbita baja. Es decir, la luna llena. Durante el invierno, ocurre lo contrario y la luna sale por lo alto. Durante estas fechas, luna todavía sale por lo bajo, pero gradualmente empieza a ascender.

—No podía esperar menos de alguien a quien le gusta la física.

—En todo caso, preferiría decir que sé sobre astronomía. Me gusta.

Fujinami-san dejó de mirar al cielo y bajó la mirada directo hacia mí. Realmente no sé por qué se preocupa tanto por mí.

—Dices que no tienes ninguna expectativa en las mujeres, pero es probable que sea una mentira.

—Ese no es…

—¿El caso? Yo solía pensar lo mismo — Fujinami-san adivinó lo que yo iba a decir y continuó — Si no fuera porque mi abuela me lo señaló, nunca me he habría dado cuenta de que estaba intentando mentirme a mí misma. Que me estaba engañando a mí misma.

—Abuela….

—Mi familia actual. Alguien distinta a mi tía. Fui adoptada.

Mientras ella andaba por ahí a altas horas de la noche, la gerenta de un burdel ilegal la encontró. Esa persona era hábil para cuidar a los demás y, al parecer, protegió a la chica que había caído en la desgracia de verse envuelta en cualquier acto criminal. Ella fue incapaz de dejar sola a Fujinami-san después de escuchar sobre su complicado entorno familiar. Después de discutir las cosas con la familia de Fujinami-san, incluida su tía, así como con un especialista, Fujinami-san fue adoptada por esa persona. Así que, el primer día en que comenzaron a vivir juntas, esa mujer le dijo a Fujinami-san las siguientes palabras.

—«Sabes, probablemente deberías llegar a un común entendimiento de tu propio corazón» — dijo.

—¿Común entendimiento?

—Compromiso, o ajuste. Básicamente, no ignorar mis sentimientos. Que no tengo ninguna expectativa en mi madre, que no estoy furiosa, que esto realmente no se podía evitar… ¿Realmente estaba bien así? Eso es lo que me preguntó — ¿La razón por la cual se apoyó contra la lámpara de la calle mientras decía esto es porque ella no puede estar de pie sin ningún apoyo?

Quizá simplemente estaba pensándolo demasiado.

—«¿Y si realmente querías tener expectativas en alguien, pero tus expectativas ya habían sido traicionadas con anterioridad? Tienes que estar molesta, ¿cierto?» Eso es lo que ella me dijo, pero yo no estuve de acuerdo, diciéndole que ese no era el caso.

—Y… ¿Entonces?

—Ella me preguntó por qué estaba comportándome como una delincuente. Ese fue mi punto de quiebre. Comencé a llorar. Lloré toda la noche.

En ese momento exacto, las luces se apagaron. Debieron haberse quedado sin energía. Sin embargo, en ese mismo momento, las nubes sobre nuestras cabezas de disiparon, revelando la resplandeciente luna directamente sobre nosotros. Se trataba de una hermosa luna de cosecha.

—¿Estás intentando enterrar tus sentimientos, esperando a que algún día desaparezcan, Asamura-kun?

Mi voz no salía. Las brillantes luces artificiales de Shibuya iluminaban la zona; Su sonrisa, muy seguramente, era iluminada por el escaparate que estaba frente a ella, pero aun así se sentía como si la resplandeciente luna sobre nosotros fuera quien creaba la luz.

—Quiero decir… No puedo revelar mis sentimientos… Sin importar qué.

—Sería genial que los sentimientos desaparecieran después de reprimirlos el tiempo suficiente. Mis padres fallecieron… Hace ya cinco años. Esa tarde, por primera vez, me di cuenta de que estos sentimientos, que deberían haber desaparecido hace tiempo, todavía me atormentaban.

—¿Cinco años?

—Los sentimientos no desaparecen. Ese fue el detonante y, esa persona que me adoptó me liberó de mi tía. Mi inestable condición física despareció como si nunca hubiera existido. Me di cuenta de que nunca había perdonado a mi tía y a mis familiares, y de que seguía obsesionada con eso. Las nubes volvieron a cubrir la nube, y sólo las luces de los edificios a nuestro alrededor iluminaban el rostro de Fujinami-san.

—Todavía creo que tu habilidad para ver a los demás con total objetividad es tu punto fuerte, y que es algo poco común en las personas; Sin embargo, mirar a una persona sin matices es distinto a no tener expectativas en ella. Después de todo, somos humanos. No podemos evitar ilusionarnos.

No importa cuánto supliques, las cicatrices no desaparecerán si no puedes recibir lo que realmente deseas en el fondo de tu corazón. Después de todo, somos humanos, ¿eh? Recordé la conversación que tuve con Ayase-san el día en que nos conocimos. Algo que me dijo cuando estábamos solos.

«No tendré grandes expectativas de ti, así que quiero que hagas lo mismo conmigo».

Recordé la frase de Ayase-san. Ella me dijo esto debido a que comenzaríamos a vivir juntos a partir de ese entonces, y me sentí aliviado de oírlo. Fue porque yo pensé que ambos éramos iguales. Si se le mira con objetividad, estas palabras eran tan agresivas que casi nadie se atrevería a decirlas en el primer encuentro. Eran palabras que incluso podrían provocar ira, pero, aun así, ella me mostró sus verdaderas intenciones. Ella buscaba una confrontación directa… Quizá no lo noté.

¿Ella realmente no tenía ninguna expectativa? Yo podía hacerme la misma pregunta. Yo sólo veía esto como que mi viejo se casaría de nuevo. O tal vez intenté verlo de esa manera, pero ¿realmente no esperaba nada en absoluto?

—Escucha, Asamura-kun. Si realmente actuaras de manera seria y sobria, no estarías repitiéndote una y otra vez «No tengo ninguna expectativa en las mujeres». En el momento en que comienzas a hacerlo, dejas de actuar de manera sobria. Te vuelves consciente de ello, y eso te afecta más.

No pude decir nada. No se me ocurría nada para refutar lo que Fujinami-san me estaba diciendo.

—Me disculpo por hablar de algo tan sombrío. Simplemente me sentí así mientras te observaba. Que renunciaste a tus propios sentimientos, que dejaste de priorizarte a ti mismo, y que simplemente esperabas lo mejor de los demás. Esa es la clase de persona que eres, ¿cierto? La clase de persona que tropieza inmediatamente cuando el sentido común y la ética están involucrados.

—Me parece cuestionable que un ser humano no tenga sentido común.

—Eso es exactamente a lo que me refiero. No tienes remedio — Fujinami-san suspiró.

Y luego siguió explicando. No tener expectativa alguna en los demás. Incluso si te repites que esta es la regla, y sigues engañándote, todavía seguirás esperando algunas cosas y te enojarás si esas expectativas no se cumplen, recibiendo daño constantemente debido a eso sin siquiera estar consciente.

—Básicamente, es más como «Tú tienes la culpa por haberme ilusionado», ¿cierto? —Pero enojarse con alguien porque no cumple con las expectativas que tú impones sobre esa persona es algo muy egoísta.

—Es egoísta, pero también lo son los sentimientos de las personas. Es por eso que no creo que deberías mentirte. Una mentira no puede continuar para siempre— Después de decir estas palabras, se despidió de mí con un gesto y se marchó.

La vi alejándose a la distancia bajo la difusa luz de las lámparas. No pude refutarla. Respondí con mi silencio. Aunque ya había pasado la media noche, el ruido y los sonidos de Shibuya no habían desaparecido. Eran interminables… Imperturbables, mientras que yo sólo podía estar de pie en ese momento. Aunque se sentía como si la luna en el cielo estuviera sonriéndome.

27 de septiembre (domingo)–Ayase Saki.

—¡Sakiii! ¡Por aquí~!

Caminé a través de la taquilla con dirección hacia Maaya mientras ella me saludaba con su mano. Ella estaba rodeada por unos cuantos compañeros nuestros. Puede que haya sido la última en llegar, así que me apresuré un poco. Mientras caminaba hacia allá, conté el número de personas. Dos chicos y tres chicas, contando a Maaya. Si me cuentas a mí, somos seis personas en total. Supongo que realmente soy la última.

—Lo lamento, ¿los hice esperar demasiado?

—¡En absoluto! ¡Aún falta un poco de tiempo para que llegue la hora que acordamos! Dijo Maaya con una sonrisa, pero no estaba segura de poder creerle por completo.

La sesión de estudio de hoy será en casa de Maaya. Al parecer, vive en un departamento cerca de aquí, pero rara vez recibe gente en su casa. Sus hermanos menores siempre están cerca y ella tiene que cuidarlos. Incluso si invitara a un amigo, ella aún estaría obligada a cuidar de ellos. Dicho eso, sus padres se han llevado a sus hermanos el día de hoy, así que ella puede usar la sala de estar a su gusto, por lo cual la ofreció para llevar a cabo la sesión de estudio. Después de alejarnos de la estación de tren y caminar un poco, llegamos rápidamente el edificio en donde estaba el departamento en el que Maaya vivía.

—¡Vaya, es enorme!

—¡Qué lugar tan grande!

—¡Hice lo mejor que pude con él!

—No es que hayas tenido ninguna influencia en eso, Maaya.

—¡Oye, Saki! ¡No saquemos eso a relucir! El tono de Maaya hizo que todos rieran.

Supongo que no tengo esta clase de habilidad. Pero recordé lo que Kudou-sensei dijo durante la cátedra de ayer. Hay seis personas aquí el día de hoy, dos de ellas son chicos, y uno de ellos es Shinjou-kun, quien organizó esta sesión de estudio en primer lugar. Por ahora, comencé a planear conocerlos.

Después de pasar por la entrada, nos dirigimos hacia el elevador. A pesar de que el edificio era tan enorme, los elevadores parecían ser extrañamente angostos, por lo que parecía que apenas y cabríamos los seis ahí dentro. Debido a esto, los dos chicos terminaron tomando el elevador después de nosotras. Después de que el elevador se detuvo, la puerta automática se abrió y salimos de él. Debajo de la placa con el número de departamento, había una placa de madera que tenía escrita la palabra «BIENVENIDO» con una fuente muy linda. Probablemente se debía a un exceso de precaución, pero no pude ver el apellido de la familia escrito por ningún lado. Maaya abrió la puerta y todos entramos. La sala de estar media unos 16m2 y todos se emocionaron al verla.

—¡Es taaaaaan grande!

—Sí, tenemos espacio más que suficiente para nuestra sesión de estudio. —Qué linda~

—Siéntanse libres de sentarse donde quieran~ Nos instó Maaya, así que todos tomaron asiento alrededor de la mesa.

En cuanto a Maaya, ella se dirigió hacia la cocina. Me di cuenta de lo que planeaba hacer, así que solté mi bolso y la seguí.

—¿Eh? Saki, el baño no está por aquí, ¿sabes?

—Tonta. Vamos, dame un poco de eso.

Robé tres botellas de litro con té que Maaya había intentado cargar sola y me dirigí hacia la sala de estar.

—¡Todos, vayan y tomen una! Saki-chan, mil gracias~ Quien alzó la voz fue una chica a quien Maaya siempre llamaba «Yumicchi».

Shinjou-kun también se levantó de inmediato para ayudar. Los vasos y posavasos ya habían sido colocados con anterioridad.

—¡Quienes estén preocupados por las gotas que se escurran de los vasos pueden usar servilletas~!

—Maaya, está bien, siéntate. Nos harás sentir ansiosos si sigues actuando así.

—Saki es tan linda~ Toma, aquí hay algunos bocadillos que no te ensuciarán las manos.

—… Estamos aquí para estudiar, ¿cierto?

—Por supuesto… Pero los dulces son esenciales.

—Parece que mi concepción de una sesión de estudio es distinta a la de Maaya…

Todos rieron. Aunque tengo que decir que esto no es algo para reírse. Yo la conozco, y ella lo dice en serio. A este ritmo, esto terminará convirtiéndose en una fiesta del té. Bueno, teniendo en cuenta la meta que tengo en mente, eso tampoco debería ser un gran problema… Espera, no.

—Entonces, ¿cómo llevaremos a cabo esta sesión de estudio? Preguntó Maaya.

—¿Hay alguna asignatura en la que quisieras enfocarte? Pregunté.

—Cualquiera me viene bien~

—Como era de esperar de Narasaka-san. Tiene las mejores calificaciones en todas las asignaturas.

—Los estudiantes de honor son realmente diferentes~

—Jejeje, pueden adularme un poco más~ Fuera de bromas, ¿qué tal si trabajamos en las asignaturas en las que peor nos va?

—¿La asignatura en la que peor nos va?

—En el caso de Yumicchi, entonces sería japonés, ¿cierto? Yumicchi se veía linda mientras hacía pucheros.

—Es simple~ Con estos números, seguro hay alguien bueno en cada asignatura. De esa manera, podemos enseñarnos mutuamente si uno de nosotros es malo en algo.

Ahh, ya veo. Eso tiene sentido. Si nos enfocamos en la diferencia entre las asignaturas entre las que nos va bien y nos va mal, el tema cambia de «No sé si esto está bien o mal» a «No sé si esta es la forma correcta de encontrar la solución». Aunque no sepas la respuesta, si se trata de una asignatura en la que eres bueno, o bien sabes qué buscar, o tienes una idea de cómo hacerlo.

Sin embargo, si se trata de una asignatura en la que te va mal, no puedes consultar el diccionario, no puedes utilizar libros de ejercicios como referencia, y tampoco puedes buscarlo en línea. Si este fuera el caso, ¿qué deberías hacer? Si alguien me hubiera hecho esta pregunta hace unos meses, probablemente no habría sido capaz de responder; Sin embargo, ahora lo tengo muy claro. Tienes que confiar en los demás. Si te apoyas en los hombros de alguien más, puedes llegar a ver incluso más lejos. Enseñarle a los demás para mejorar en las asignaturas en las que te va mal es una idea completamente nueva para mí.

En cuanto a Asamura-kun… quiero decir, Nii-san, él me enseñaba de vez en cuando. Yo mostraba mis debilidades y pedía la respuesta. Al mismo tiempo, si aprendo sobre las debilidades de alguien más, entonces puedo intentar enseñarles. Es un clásico «Dar y Recibir». Debería tener lógica para mí, pero nunca antes pude hacer esta clase de cosas.

Pero ahora lo entiendo. Confiar en los demás es una habilidad. La práctica hace al maestro. Yo odiaba confiar en los demás, así como que confiaran en mí. Después de todo, si las personas esperaran algo de mí, entonces no sabría qué hacer para hacerlas felices. Mientras no pueda echar el menor vistazo dentro de la mente de alguien más y no pueda escuchar directamente lo que quieren de mí, no tengo manera de saber de qué se trata. Ser capaz de adivinar lo que las personas quieren sería una habilidad muy útil… Eso es lo que siempre he pensado.

Si quieres algo, pídelo. Si hay algo que no quieres que las personas hagan, diles. Si intercambias tus sentimientos con alguien más, y se ajustan el uno al otro, entonces todos pueden ser felices. Esta forma de pensar está profundamente gravada en mi mente, y no creo que sea errada. Pero eso significa ir en contra de mi propia política. Después de todo, la única persona a la que tendría que revelar mis sentimientos, la única persona con la que tendría que ajustarme, es la única persona a la que nunca podré decirle mis sentimientos.

Recordé el caso de mamá y mi padre biológico. A pesar de que mamá trabajaba para mantenerlo después de que su empresa fracasara, él comenzó a sentir rencor contra ella después de que se volvió exitosa. Era tan poco razonable. No es que haya perdonado de pronto a mi padre biológico, pero tengo la habilidad para entenderlo un poco. Él no podía mostrarle sus debilidades a mamá. Él no podía confiar en ella. Él no pudo crear una relación de dar y recibir con mamá. Él no tenía la habilidad para confiar en su esposa.

¿No me pasa lo mismo? No tenía problemas para contarle sobre mi problema con japonés moderno. Pero aun así no puedo expresar este sentimiento dentro de mi pecho. Mi razonamiento es que sería malo si adivinara lo que es, pero, ¿eso era realmente todo? —… ki. ¡Saaaakiiii!

—¿Eh? Alcé la mirada y me encontré a Maaya moviendo su mano frente a mi cara.

—¿No tienes hambre?

Cuando ella me preguntó eso, me di cuenta de que mi estómago estaba comenzando a gruñir. Cuando revisé la hora en mi teléfono, vi que eran las 11:57 a.m.

—Eh, ¿ya es hora del almuerzo?

—Síp. Entonces, ¿qué deberíamos hacer? ¿Ordenamos algo? ¿Tal vez algo sencillo? Preguntó Maaya. Aunque no hay manera en que podamos preparar comida para seis.

Ordenar comida también será caro.

—Iré a la tienda de conveniencia más cercana y compraré algo.

—Mm, ¿deberíamos ir todos juntos?

—Eso sólo abarrotaría la tienda. Si me dicen lo que necesitan, lo compraré.

—Cuidas hasta el más mínimo detalle… Muy bien, ¡entonces prepararé unos pequeños platillos!

Comencé a anotar los pedidos de todos y pronto me di cuenta de que resultaron ser bastantes. Especialmente en cuanto a bebidas. Por otra parte, suelo ir a comprar muchas cosas al mismo tiempo, así que suena factible.

—Te resultará difícil cargar todo eso por tu cuenta, ¿cierto? Déjame ayudarte a cargar las cosas.

—Ah… Sí, por favor.

Shinjou-kun se ofreció a ayudar, así que ambos nos fuimos a la tienda de conveniencia. Maaya y los demás de quedaron en el departamento, preparando algunos platillos sencillos.

***

La tienda de conveniencia estaba bastante cerca del apartamento de Maaya. Si mirabas en la calle principal, en la esquina diagonalmente opuesta había un restaurante de una cadena italiana que era muy popular entre los estudiantes. Eso me recuerda que vi el cartel de una escuela de preparación que está por aquí, y resultó ser la misma a la que Asamura-kun asiste. Por otra parte, sólo hay un puñado de escuelas de ese tipo que son populares, así que no es una gran coincidencia.

… Espera, esto no está bien. Comencé a pensar de nuevo en Asamura-kun. No puedo hacer eso. Me he decidido a crear nuevas relaciones. Encontramos rápidamente la tienda de conveniencia, la cual resaltaba gracias a su anuncio rojo y verde, y compramos pan, onigiri, algunos emparededados y otros bocadillos. También compramos tres botellas grandes de té sólo para asegurarnos. Mientras pagaba por todo en la caja registradora, Shinjou-kun tomó la pesada bolsa de plástico que contenía las botellas y la cargó el mismo.

—Yo puedo ayudarte a cargar. —Entonces, por favor, hazlo.

Dije y metí la bolsa de papas fritas en mi respectiva bolsa de plástico. No es justo. Básicamente, él está cargando todo.

—Ya veo.

—¿Hm?

Al ver la sonrisa de Shinjou-kun, recordé a algunas de mis compañeras de clase hablando sobre lo popular que es. Finalmente tuvo sentido para mí. Realmente parece un caballero.

—Sólo… Gracias por cargar todo eso.

—Tú también estás cargando algunas cosas, ¿no?

—Es cierto, pero no es lo mismo.

Bueno, soy un poco rara en ese aspecto, pues me siento mucho más cómoda cargando las cosas en lugar de que las carguen por mí, así que no creo que él necesite ser tan considerado. Todo lo que quiero es cargar mis propias pertenencias. Por otra parte, casi me tropiezo al salir de la tienda de conveniencia, así que sólo me siento aún más avergonzada. Afortunadamente, Shinjou-kun me tendió una mano, así que logré salir de la tienda sin caerme.

—Gra-Gracias.

—No es la gran cosa.

O eso es lo que dice, pero tiene dos pesadas bolsas en sus brazos, y aún así está apoyando a una chica de esta manera.

—Puedes confiar más en mí— Murmuró, pero yo realmente preferiría no hacerlo.

De lo contrario, ni siquiera sería capaz de vivir con confianza por mi cuenta, pero, debido a que me ayudó de esta manera, ya empezaba a tener dudas sobre si realmente yo ya tenía problemas actuando por mi cuenta.

—Dime, Ayase.

Estaba perdida en mis pensamientos, pero regresé a la realidad cuando lo escuché hablándome.

—Escuché que Asamura y tú son hermanos.

Esas palabras se atoraron en mi garganta.

—Eso… Algunas personas ya lo saben.

—No lo sabía. De hecho, lo escuché del propio Asamura.

—¿Eh…?

—Durante las reuniones entre padres y maestros, por casualidad vi a su madre entrando a la misma aula que tú, así que le pregunté al respecto. —Ahh… Ya veo.

Me sentí aliviada. Nunca esperé que Asamura-kun fuera la clase de persona que le dice a los demás que somos hermanos; Pero, dadas las circunstancias, entiendo que no podía evitarse. Shinjou-kun debió haberse dado cuenta de que, evidentemente, yo no sabía cómo continuar la conversación, así que cambió de tema.

—Ayase, realmente eres muy disciplinada y tienes los pies en la tierra. Pensé que debías tener un hermano menor.

—En realidad, no. Es normal.

Realmente no soy alguien que siempre puede permanecer racional.

—Así lo pareces.

—Tienes una imagen exagerada de mí. En todo caso, eres tú quien tiene todo bajo control. Te sientes como un hermano mayor.

—De hecho, tengo una hermana menor.

—Ya veo… ¿Son cercanos?

—¿Un poco? Tanto como cualquier par de hermanos.

—¿Entonces la ayudas a cargar cosas pesadas como esta?

—Urk, bueno, eso es normal.

—¿Tomas su mano para que no se caiga?

—Lo hacía cuando éramos más jóvenes.

La razón por la cual quería burlarme un poco era porque podía apostar a que su hermana presumía tener un hermano mayor como él.

—Realmente te preocupas por tu hermana. Ya veo. Eso es increíble.

—Es lo que un hermano mayor cualquiera haría.

Después de escuchar eso, terminé estando nuevamente de acuerdo con él. Eso es algo normal que todo hermano mayor haría. Todas las cosas que Asamura-kun hizo por mí. — Buscarme un trabajo a tiempo parcial, ayudarme con mis estudios, encontrar una manera de ayudarme a estudiar— ¿Las hizo porque es mi hermano mayor? Una vez más, estaba pensando en él. Para cuando levanté la mirada para mirar alrededor, vi que ya habíamos llegado al edificio.

***

La sesión de estudio terminó alrededor de las 6:00 p.m. A fines de septiembre, el sol comenzaba a ponerse bastante temprano, alrededor de las 5:30 p.m. Y, aunque aún había un poco de luz en el cielo, oscurecería muy pronto, por lo cual esta era la hora perfecta de terminar.

Maaya también nos informó que su familia, junto a sus hermanos menores, regresarían un poco después de las 6:00 p.m. Nos desviamos de los estudios de vez en cuando, pero creo que hicimos un buen progreso. Por lo menos, sentía que yo había mejorado.

Al salir del edificio, noté que el cielo del este ya estaba oscurecido, mientras que el oeste aún tenía toques de rojo y naranja. Maaya se ofreció a acompañarnos a la estación de tren, pero insistimos en que lo mejor sería que se quedara en casa y esperara a sus hermanos. Es por eso que ahora sólo somos cinco. La última vez que caminamos de esta manera fue durante nuestra visita a la piscina, en donde, para mi sorpresa, me terminé divirtiendo mucho.

—Ayase.

Una voz me llamó, haciendo que me detuviera.

—¿Shinjou-kun?

—¿Tienes un momento?

Al escuchar esta extraña manera de hablar, supe que ocurría algo. Los demás iban caminando por delante de nosotros, pero deberíamos ser capaces de alcanzarlos pronto.

—Ellos nos dejarán detrás, ¿sabes?

—Hay algo de lo que quiero hablar contigo.

—¿Sí?

—Mm… Bueno, ¿cómo puedo decirlo? Shinjou-kun se alineó junto a mí y comenzó a caminar.

Él parece estar consciente de las personas que están delante de nosotros, como si no quisiera acercarse demasiado.

—¿Necesitas algo?

—Bueno, estaba pensando en realmente hace calor.

—Sí, el calor del verano no ha cedido. Al menos las cigarras han dejado de trinar, pero se siente como una tarde de verano.

Aun así, las estaciones están cambiando lentamente. Hace unas cuantas semanas, toda la isla estuvo coloreada de rojo durante una advertencia de insolación que salió en televisión, pero ahora está en un tono amarillento. Los girasoles que crecieron en las esquinas de las calles habían comenzando a marchitarse y las nubes en el cielo había dejado de tornarse rojas por las tardes. En lugar de eso, eran de un tranquilo color otoñal.

Las luces de las lámparas no irradiaban una luz cálida y opresiva, sino una que te tranquilizaba, creando una caminata relajante de camino a casa durante el atardecer. Nuestras sombras se hacían cada vez más grandes hasta que Shinjou-kun redujo su ritmo hasta detenerse por completo. Al ver ninguna otra opción, yo también me detuve. Me di cuenta de que Shinjou-kun estaba mirándome de frente. La manera en que me miraba me hizo sentir ansiosa. —Me gustas.

Dijo y, justo cuando estaba a punto de decirle algo, me contuve. Él debió haberse sentido ansioso porque permanecí en silencio, pero se armó de valor y repitió sus palabras.

—Me gustas, Ayase.

—Oh, ¿en serio?

Espera un momento. Esa no es una respuesta adecuada. Ambos guardamos silencio y un silencio incómodo llegó inmediatamente después.

—… Em, gracias. Estoy feliz de que te sientas así, pero… Busqué las palabras apropiadas.

Esta es una confesión, ¿cierto? ¿Qué debería hacer? Nunca habría esperado que Shinjou- kun se sintiera de esta manera respecto a mí. ¿Cómo debería rechazarlo…? Pero, justo cuando pensé eso, yo también me sorprendí. ¿Por qué estoy pensando inmediatamente en cómo rechazarlo? Sé lo encantador que Shinjou-kun es. Después de verlo todo el día, me di cuenta de que no es una mala persona en absoluto. Sé que varias de mis compañeras lo miran con ojos de interés y afecto. Pensándolo racionalmente, él es la clase de persona con quien cualquiera estaría totalmente bien. Él es amable y considerado. Si yo fuera su hermana menor, sin duda me sentiría bendecida.

Cuando él me habló hace un momento, me sentí un poco ansiosa. Probablemente había adivinado que sucedería algo como esto, pero decidí ignorarlo.

—… Lo lamento— Volteé hacia Shinjou-kun, haciendo una gran reverencia con mi cabeza mientras me disculpaba. —No te veo de esa manera…

—Pero no estás saliendo con nadie, ¿cierto?

—Eh, eso es… Cierto…

—Si es el caso, entonces me gustaría que salieras conmigo. Eventualmente podrías comenzar a verme de esa manera, ¿no?

Eso es… No lo sé.

—¿O es que hay alguien que te gusta a quien aún no te le has confesado?

—No… No lo hay.

—Incluso así, ¿no saldrás conmigo?

—Incluso así, no saldré contigo.

Me preguntaba el porqué. Simplemente no podía imaginarme un futuro en el que él me terminara gustando. Sé que él es una buena persona, y estoy segura de que es un maravilloso hermano mayor, pero…

—Así que tú quizá realmente… De Asamura…

—¿Eh? —No, no es nada… Entiendo. Me rendiré. No quiero arruinar mi relación con una compañera de clase con la que me llevo bien.

—… Shinjou-kun.

—Sí, supongo que debería juntarme más con Asamura.

Sus palabras me hicieron estremecerme de sorpresa.

—¿Por qué?

¿Por qué mencionó a Asamura-kun?

—Te gusta tu hermano mayor, ¿cierto?

—Eso es… No pude negarlo inmediatamente.

No quería afirmarlo.

—Jajaja, así que no lo niegas. A pesar de que me rechazaste sin siquiera pensarlo un momento.

—Como hermano mayor.

—¿Hmm? Bueno, dejémoslo así. Si puedo comprender qué clase de chico es él y por qué te gusta tanto, quizá pueda tener una oportunidad— Dijo como si estuviera bromeado, pero no pude comprender su lógica.

Incluso si actúas como el hermano mayor de la persona a la que te confesaste, sólo terminarás agradándole como figura de hermano mayor, ¿no? Esa lógica me parecía extraña, pero él no es una mala persona, así que estaría feliz de que él y Asamura-kun se hicieran amigos. Justo en ese momento, oí voces que nos llamaban a Shinjou-kun y a mí. Eran las voces de nuestros compañeros, quienes estaban esperando a que los alcanzáramos.

La noche comenzaba a desplazar al atardecer. El telón había comenzado a bajar, poniéndole fin a este día, acercando un poco más la siguiente estación. Para cuando llegamos a la estación, el mundo ya se había oscurecido, y la noche nos dio la bienvenida.

***

Estaba a punto de llamar al elevador cuando me di cuenta de que tenía un mensaje en LINE de Asamura-kun, el cual decía que iba a desviarse de camino a casa, y que llegaría tarde. Cuando pienso en él estando junto a Yomiuri-senpai, mi pecho se aprieta, con sombríos sentimientos llenando el vacío. Ese maldito delincuente, lo maldije, pero también me sentí aliviada por alguna razón. Mi cabeza se siente caliente. Creo que debería abstenerme de ver su rostro esta noche.

«Sin embargo, en el caso de que interactúes con otro chico interesante y tus sentimientos no cambien incluso a pesar de eso, entonces asegúrate de atesorar cualquier sentimiento con el que termines».

Cuando recordé lo que Kudou-sensei dijo, sus palabras me sonaron como si ella supiera toda la verdad, lo que les daba un extraño encanto, y se sentían como si me empujaran hacia adelante, incluso si el desenlace me exigiera ir en contra de la ética moderna y la moral. Necesito calmarme. Debería mantener mi distancia con él por al menos un día, asegurándome de no cruzarme con él. Pero si llega mañana, me he calmado, y mi conclusión aún no ha cambiado, entonces…

—¿Em…?

—¿Eh? Ah, lo lamento. Por favor, ¡adelante!

Otro residente del edificio me llamó, y me di cuenta de que había estado de pie frente al elevador todo este tiempo, simplemente despistada. Vi a la persona entrar al elevador, le sonreí e hice un gesto con mi mano hasta que la puerta del elevador se cerró.

—Estoy totalmente confundida.

28 de septiembre (lunes)–Asamura Yuuta.

El estruendoso sonido del aire acondicionado era mucho más silencioso que ayer. Probablemente se deba a que la temperatura desciende día tras día; Pero, para cuando me doy cuenta de que las estaciones están cambiando, siempre parece ocurrir en un solo día. Ese lunes, mi viejo salió de casa mucho más temprano de lo habitual. Todavía tenía una montaña de trabajo pendiente esperándolo en su oficina, así que se fue tan temprano que ni siquiera alcanzó a desayunar. Por su parte, Akiko-san todavía no había llegado del trabajo, lo que significaba que Ayase-san y yo estábamos solos. Con grandes expectativas, abrí la arrocera esa mañana y dejé escapar una pequeña frase de admiración.

—Vaya, luce delicioso.

Un agradablemente dulce aroma ascendió y vi pequeñas perlas amarillas nadando en el mar de arroz blanco. ¿Podría ser que estos pequeños fragmentos amarillos son…?

—Hoy comeremos arroz con castañas— Ayase-san dio la vuelta mientras calentaba la sopa de miso.

—Castañas… Ya veo, así que ya estamos en esa temporada.

Este era otro pequeño, pero significativo cambio. Esta clase de cambios se acumulan, influenciando tu percepción hasta que finalmente te das cuenta de que la estación ha cambiado.

—Estaba pensando en que hoy desayunáramos juntos. ¿Te parece bien?

—Me encantaría.

Debido a que últimamente Ayase-san había estado evitándome mucho, no pude evitar sorprenderme al escuchar esa respuesta; Sin embargo, yo me sentía igual que ella, así que estaba más que feliz de hacerlo. Por no mencionar que había algo de lo que quería hablar con ella. Así que preparamos todo para nuestro primer desayuno juntos después de un largo tiempo y dimos las gracias por los alimentos.

—Eso me recuerda que también compré nueces de ginkgo y hongos shiitake.

—¿Nueces de ginkgo y hongos shiitake? ¿Vas a preparar chawanmushi?

—Correcto. Estaré ocupada por la mañana, así que no tendré tiempo para hervirlos, pero pensé en por lo menos prepararlos para la cena.

—Eso suena genial.

Comenzamos con esta despreocupada y disfrutable conversación, y comenzamos a hablar acerca de todo lo que había ocurrido recientemente, casi como intentáramos compensar toda la insuficiencia de diálogo que tuvimos en el último mes.

—Oh, sí, mencionaste que ayer saliste a comer con alguien a algún lugar, ¿cierto? —Sí, fuimos a un restaurante italiano. Era barato y asequible, tal y como todo el mundo dice— Respondí, y procedí a hacerle una pregunta. Eso me recuerda que me pareció verte ayer, Ayase-san. Creo que estabas comprando en una tienda de conveniencia.

—¿Eh? Los ojos de Ayase-san se abrieron de par en par. Ah, ahora que lo mencionas, vi un restaurante familiar italiano al otro lado de la calle. Estabas comiendo ahí, ¿eh?

—Así que sí se trataba de ti, Ayase-san. Pensé que estaba imaginando cosas. Creo que estabas con uno de tus compañeros de clase.

—Probablemente nos viste mientras estábamos comprando. Era Shinjou-kun. Él es uno de los miembros de nuestro grupo de estudio. También fue con nosotros a la piscina el verano pasado.

Al escuchar su nombre, recordé algo. Ese era el chico que me llamó después de que terminó mi reunión entre padres y maestros, el que traía consigo una raqueta de tenis. Una pequeña sensación de malestar llenó mi corazón. Aunque no tenía derecho a sentirme de esa forma, no podía evitarlo.

—No teníamos nada que comer durante el almuerzo, ni tampoco bocadillos. Tampoco podíamos preparar algo en casa debido a nuestros números.

—Ahh, entonces fue por eso.

—Síp. De hecho, tenía planeado ir sola; Pero, al final, Shinjou-kun me ayudó mucho estando a mi lado.

Ya veo. Eso explica mucho.

—¿Puedo preguntar algo yo también?

—Claro, adelante.

Anoche llegaste bastante tarde a casa, ¿cierto? Me avisaste de antemano que lo harías. ¿A dónde fuiste?

Me pareció tan extraño como sorprendente que Ayase-san me preguntara eso.

—Después de que mi jornada terminó, di un paseo por Shibuya.

—¿Simplemente caminaste por ahí? ¿Con Yomiuri-san?

—No, no. Ambos almorzamos juntos, y luego ella me invitó a salir por la tarde…

—Espera.

Cerré la boca.

—Esa persona… ¿Es una chica?

—¿Eh…?

¿Es eso en lo que te fijas? —Hmm… Ya veo. ¿Y entonces?

Por alguna razón, Ayase-san sonaba un poco agitada. De nuevo, podría ser que yo simplemente estaba interpretando su reacción de la forma que era más conveniente para mí. Cuando pensé en eso, mi mente me llevó nuevamente a un pensamiento en particular.

«No tendré grandes expectativas de ti, así que quiero que hagas lo mismo conmigo».

El significado detrás de la agresiva frase que Ayase-san me dijo en ese entonces… ¿Realmente ella no esperaba nada de mí? Y esa pregunta también aplica en sentido contrario, porque, en realidad… Yo sí esperaba algo de ella. Esperaba que ella mostrara una clase especial de emoción dirigida exclusivamente a mí.

—Así que he estado pensando en algunas cosas.

En esta ocasión, recordé lo que Fujinami-san había dicho.

«Es por eso que no creo que deberías mentirte. Una mentira no puede continuar para siempre».

Esta emoción que crece dentro de mi pecho no desaparece. Si es el caso…

—Me gustaría que nos ajustáramos el uno al otro— Dije con gran determinación.

—¿Con respecto a qué?

—Verás, yo… Parece que albergo… Esta emoción tan especial en mi corazón hacia ti, Ayase- san.

En el momento en que estas palabras salieron de mi boca, sentí un intenso arrepentimiento en mi pecho; Sin embargo, una vez que he dicho estas palabras, no puedo retractarme. Puede que yo esté decidido, pero el arrepentimiento siempre seguirá a cualquier decisión que yo tome. Aun así, la expresión de Ayase-san cambió en el momento en que escuchó mis palabras.

—Qué… ¿Eh? Em… Espera… Estás mintiendo.

—No estoy mintiendo.

—… ¿Es esta alguna clase de broma?

—Yo no bromearía con algo como esto.

—Cierto… Tienes razón, Tú no eres la clase de persona que diría esta clase de cosas, Asamura-kun.

Ah.

—Espera, ¿acabas de…?

—¿Eh? Ah… — Ayase-san cerró su boca.

—No, olvídalo, eso no es lo que importa en este momento— Dije.

—Tienes… Razón. Entonces, esta… Emoción— Ella me instó a continuar. —Creo que… Me gustas.

Los ojos de Ayase-san se abrieron de par en par. Sus labios estuvieron a punto de formar una sonrisa, pero ella los apretó rápidamente.

—¿Es esta la clase de emoción que un hombre siente hacia una mujer? ¿O quizá lo que uno siente como hermano mayor hacia su hermana menor?

No pensé que ella respondería a mi confesión con una pregunta.

—¿Qué?

—Querer tocar a esa persona, querer abrazarla, sentir celos al verla con alguien más, ¿es esa clase de emoción?

Asentí. Después de todo, eso describía perfectamente mi sentir. Me di cuenta durante el verano pasado y pensé «Ah, ella me gusta». No quería creer que podía albergar un sentimiento como ese hacia mi hermana menor. Y, ayer, al verla con otro chico, me vi invadido por esta grotesca y desagradable emoción. Si no eran celos, ¿de qué otra manera podrías llamarla? Es por eso que estoy seguro de que estos sentimientos que tengo no están dirigidos hacia ella como mi hermana menor, sino como mujer. Eso es lo que le dije.

—Pero no hay manera en que esta clase de emoción nazca entre un par de hermanos, ¿cierto?

En esta ocasión, no pude responderle nada. Pero, al mismo tiempo, recordé algo. Recordé a Akiko-san, la madre de Ayase-san, en la reunión entre padres y maestros. Ella se sintió tan abrumada al escuchar lo que le dije que me abrazó apasionadamente. ¿Es algo normal en la familia Ayase?

—No, no, no. Espera un segundo, Ayase-san.

—Justo el otro día, alguien me dijo algo sobre esto… Cuando dos personas del sexo opuesto de repente viven juntas, y ninguno de los dos tiene mucha experiencia con el sexo opuesto, en el momento en que comienzan a interactuar más entre sí, se vuelve más sencillo desarrollar algo que asemeja ser sentimientos románticos, tú sabes.

Comencé a reflexionar. Básicamente, debido a que nunca estuve satisfecho mientras vivía con mi madre biológica, ¿desarrollé algo similar a sentimientos románticos en el instante en que comencé a vivir con una mujer?

—No, pero es algo que puede ocurrir, ¿cierto?

—No es imposible.

—Eso es cierto, pero…

—¿Qué hay de la posibilidad de que tu afecto por tu hermana menor se haya fortalecido?

No, no hay manera de que eso… Sea posible, ¿cierto? Sin embargo… Al escuchar a Ayase- san decir eso con tanta confianza, toda la determinación y valentía que había tenido hasta entonces comenzaron a desvanecerse.

—Si es el caso… Entonces yo tampoco puedo decirlo con certeza. Personalmente, estaba seguro de que no estaba muy familiarizado con esta clase de emociones. Para ser honesto, decir que estoy seguro de no estar seguro suena patético. Eventualmente, la expresión de Ayase-san cambió y ella volteó la mirada. Después de eso, dejamos de hablar y simplemente seguimos comienzo en un incómodo silencio.

***

Durante todo este mes, he estado tratando de ignorar esta emoción, pues soy… Su hermano mayor. Intenté hablar con otras personas, otras chicas, viendo sus lados buenos, pero, al final… Esta emoción que albergo hacia Ayase-san es algo diferente, algo… Especial. Aunque ella dice que esta emoción podría ser simplemente algo que siento al ser su hermano mayor.

Después de que terminamos de desayunar, Ayase-san lavó rápidamente sus platos y se preparó para marcharse a la escuela, como de costumbre. Yo la seguí. A este paso, se repetirá el mismo patrón que he experimentado durante todo este mes. Me apresuré hacia Ayase-san, quien se estaba poniendo sus zapatos de exterior en la entrada del departamento. Una vez que ella terminó, se puso de pie y dejó de moverse por completo.

—Ayase-san.

—Sabes, Dijo Ayase-san, todavía dándome la espalda. No la odio.

¿Eh? ¿A qué te refieres…? Quería preguntarle eso, pero antes de siquiera poder abrir la boca, Ayase-san dio la vuelta hacia mí. Se quitó rápidamente los zapatos que recién se había puesto y tomó mi mano, jalándome detrás de ella con una fuerza que no esperaba propia de sus delgados brazos. Abrumado por su repentina e inesperada iniciativa, no pude hacer más que simplemente seguirla mientras me arrastraba a su habitación. Ella cerró la puerta, puso el seguro y revisó que todas las cortinas estuvieran cerradas, y luego volteó nuevamente hacia mí…

—¿Eh?

El tiempo… Se detuvo. Me tomó un par de segundos terminar de comprender lo que acababa de ocurrir, lo que ella me había hecho. La primera palabra que vino a mi cabeza fue: Calidez. Y, luego, aunque ni siquiera sé cómo describirlo, la siguiente palabra que vino a mi mente casi me hizo estallar en una sonrisa… Sentí felicidad.

La sensación de nuestros cuerpos tocándose, uno junto al otro, compartiendo y fundiendo el calor del uno en el otro. Sus brazos me apretador con fuerza mientras envolvían mi espalda. Aunque esa acción simbolizaba restricción, lo cual ambos odiábamos, ahora me hacía sentir feliz al saber que ella me necesitaba, y estaba a punto de envolver mis brazos alrededor de su espalda, correspondiendo a sus emociones; Sin embargo, en ese punto ella ya se había separado de mí.

—¿Eh?

—Gracias por ser tan valiente, Asamura-kun. Si tuviera que pensar en todo eso por mi cuenta, ni siquiera sabría lo doloroso que habría sido… Pero tú cargaste con algo tan pesado.

—Bueno… Eso es cierto, supongo.

—Pero no te preocupes, creo que puedo compartir esa carga contigo.

En realidad, antes de sentir cualquier clase de felicidad, simplemente me sentí aliviado. Mi confesión bien pudo haber llevado a que nuestra relación se rompiera por completo. No es que tenga ningún rasgo encantador en particular, y ni de lejos soy tan popular como ese chico Shinjou. Además, también estamos restringidos por nuestra situación familiar. En definitiva, había una posibilidad de que lo perdiera todo con esa confesión. Es por eso que este abrazo de Ayase-san se sentía como una justificación, o un sello de aprobación.

—Esta emoción que mencionaste, incluso si es desde la perspectiva de un hermano mayor, o cualquier cosa más allá de eso, no la odio, en absoluto. De hecho, estoy feliz.

—Ayase-san, ¿yo te…?

—No lo sé. No sé si me siento de esta manera porque somos hermanos o no.

—Ayase-san…

—Pero mi deseo de reconfortarte con este abrazo fue real. Porque yo estaría feliz de que alguien me abrazara si estuviera experimentando un momento complicado. Sin ponerles ninguna etiqueta en especial, simplemente declarando mis sentimientos, esto sería todo.

—… Sí.

Probablemente yo estaba igual.

—Ajustémonos tal y como siempre lo hemos hecho. No quiero causarles problemas a nuestros padres. Tú piensas lo mismo, ¿cierto, Asamura-kun?

—Sí. Quiero que sean felices porque se lo merecen.

—Siguiendo esa forma de pensar, si estás muy cerca de otras chicas, me sentiré celosa y triste. ¿Qué piensas?

—Me sucede lo mismo. No quiero restringirte, pero realmente no me gusta la idea de ese grupo de estudio.

—Entendido. A mí tampoco. No me gusta la idea de que camines por Shibuya con esa chica que mencionaste.

—Lo lamento.

—No hay necesidad de que te disculpes. Ambos tenemos nuestras respectivas relaciones que debemos atender… Así que, tú sabes. Estos celos, creo que es muy posible que existan entre un hermano y una hermana. —… Quizás.

Poco a poco comencé a ver a dónde quería llegar.

—Si repentinamente dijéramos que queremos ser una pareja, estoy segura de que sorprenderíamos a nuestros padres. Es por eso que te llamaré «Asamura-kun» en privado y «Nii-san» cuando esté frente a ellos… Así que sólo somos hermanos… No, no del todo— Ayase-san sacudió su cabeza. Un par de hermanastros que tienen una relación especialmente cercana y que gradualmente comienzan a apegarse más… ¿Qué te parece?

—¿Entonces se lo ocultaremos a nuestros padres?

—… No es algo que deberíamos hacer. Estoy consciente de ello.

Albergar los que podrían ser sentimientos románticos y abrazarnos mutuamente… En el momento en que hicimos algo como esto, que no podíamos mostrarles a nuestros padres, ambos nos desviamos del camino correcto; Sin embargo, si quería seguir siendo justo y correcto, entonces sería incapaz de ser honesto con mis verdaderos sentimientos. La única manera de romper este dilema era aceptar el hecho de que estábamos equivocados, y seguir impulsando nuestros propios deseos.

—Sin importar la forma, el simple hecho de saber que me has aceptado de esta manera me hace más feliz de lo que podía imaginar.

—… Lo mismo digo.

Una vez más, estos días con mi hermanastra cambiaron de forma, y se llenaron de secretismo bajo la pretensión de prologar nuestra relación como hermanos. Con toda sinceridad, no puedo garantizar que podremos seguir con esto durante mucho tiempo. Ahora mismo, estoy satisfecho con este abrazo; Pero, una vez que estas emociones crezcan, no sé hasta dónde llegarán y qué tan bueno seré para reprimirlas.

Mientras salíamos del edificio, una fresca brisa de otoño sopló inmediatamente contra nosotros, indicando el comienzo de una nueva estación; Sin embargo, no tenía la necesidad de vestir prendas cálidas para protegerme del frío, pues mi corazón y cada parte de mi cuerpo estaban repletos de un agradable calor. PALABRAS DEL AUTOR.

Muchas gracias por comprar el cuarto volumen de la serie novelizada «Gimai Seikatsu». Soy Mikawa Ghost, el creador original de la serie de YouTube, así como el autor de esta novela. Debido a que tuvimos un montón de acontecimientos dolorosos durante el curso del volumen 3, decidí añadir un escenas un poco más dulces y reconfortantes en el volumen 4. Personalmente, yo creo que las personas que disfrutan de la vida feliz de estos dos juntos estarán satisfechas. En cuanto a cómo progresará su relación, que es difícil definir como «amantes», a partir de ahora y cómo cambiarán sus vidas mientras se adaptan a esto, estaré encantado de que permanezcan atentos.

Después de todo esto, tengo un pequeño anuncio para variar. Gimai Seikatsu ha conseguido obtener el tercer lugar en la categoría de debutantes en la edición 2022 del «Kono Light Novel ga Sugoi!». Esto, por supuesto, es todo gracias a que nuestros fanáticos votaron con gran pasión, así que les estoy eternamente agradecido. Haré todo lo que me sea humanamente posible para continuar ofreciéndoles una serie digna de tal posición, así que espero que sigan apoyándonos.

En cuanto a los agradecimientos. Le agradezco a mi ilustrador, Hiten-san; A Nakashima Yuki- san, quien es la voz de Ayase Sak; A Amasaki Kouhei-san, quien es la voz de Asamura Yuuta; A Suzuki Ayu-san, quien es la voz de Narasaka Maaya; A Hamano Daiki-san, quien es la voz de Maru Tomokazu; A Suzuki Minori-san, quien es la voz de Yomiuri Shiori; A mi director de vídeo, Ochiai Yusuke y a todos los demás involucrados en la producción de videos para YouTube, así como también a todos aquellos que ayudan con la publicación y distribución, y por supuesto a todos mis queridos lectores. Muchas gracias.

Puede que no tenga suficiente espacio para plasmar completamente toda mi gratitud, pero realmente significa el mundo para mí.

Este ha sido Mikawa Ghost. Historia Corta.

Es una época inestable, en la que la temporada de lluvias podría terminar pronto, o extenderse todavía más. Ya ha pasado cerca de un mes desde que Ayase-san y Akiko-san se mudaron al departamento en el que mi viejo y yo solíamos vivir solos. Después de regresar de mi trabajo a tiempo parcial, disfruté de la cena que Ayase-san había preparado y dejado para mí. Esa noche, ella preparó pescado cocido dulce y picante (creo que era platija) con espinaca en salsa de soya, así como un pequeño tazón de natto. Naturalmente, no podía faltar la muy característica sopa de miso que prepara Ayase-san.

—Sí, esto es realmente delicioso…

Me hizo estremecer. Creo que nunca había llegado a disfrutar el verdadero sabor de la sopa de miso. O al menos eso pensaba mientras comía. La puerta de la sala de estar se abrió y Ayase-san, vistiendo su ropa casual de casa, entró.

—Bienvenido.

—S-Sí, he vuelto.

La razón por la cual hablábamos en voz baja era porque no queríamos despertar a mi viejo. Al ser un asalariado promedio, él solía ir a dormir a las 11:00 p.m. Ayase-san encendió la cafetera, sacando de un cajón una taza y café instantáneo.

—¿Estabas estudiando?

—Después de todo, los exámenes de fin de curso están muy cerca.

—Aún falta una semana.

—Sí, sólo una.

Nuestras miradas se cruzaron, y dejamos escapar una pequeña sonrisa.

—Bueno, los temas cubiertos en el examen del primer periodo no son tan extensos, así que no debería haber problema.

—Yo… Tengo una asignatura en la que no soy muy buena, así que tengo que estudiar.

La cafetera le notificó que el agua estaba hirviendo y ella la apagó rápidamente. Su mirada se desvió hacia la habitación en la que mi viejo estaba durmiendo, probablemente muy preocupada por haberlo despertado.

—Está bien, no se despertará por un ruido tan pequeño como ese.

—Ya veo.

Justo cuando pensé que ella iba a volver a su habitación, se sentó de pronto a la mesa, justo frente a mí.

—¿Emm? —Em… No tengo ningún tema en particular del cual quiera hablar, pero… ¿Te va bien en el trabajo?

—No tengo ningún turno programado durante la semana previa a los exámenes.

—Ya veo.

—Gracias por preocuparte por mí.

—Sí… No es que pensara que se te olvidó, sólo tenía… Curiosidad— Después de decir esto, se puso de pie y comenzó a actuar como si estuviera a punto de llevarse la tasa a su habitación.

Ella tenía una expresión incómoda en su rostro. Ella realmente no tiene que ser tan considerada. No debería tener que preocuparse tanto por mí.

—Ah… Ayase-san, al principio del nuevo periodo escolar, dijiste que probablemente te sentarías al frente, ¿correcto?

—Sí, es verdad— Ayase-san respondió, luciendo confundida respecto a porqué yo preguntaría eso tan repentinamente.

—Yo hice lo mismo.

—Ahh, eso es… Ya veo.

Por supuesto que hay diferencias a nivel regional y también dependiendo en la escuela; Pero, generalmente, cuando se reorganizan los asientos después de cambiar las clases, son asignados alfabéticamente. Debido a que nuestros apellidos comienzan con «A», tendría sentido que nos sentáramos al frente de la clase, por el lado del pasillo.

—Siempre ha sido así desde la primaria, siempre me he sentado en la fila de enfrente— Dije.

—No es que tenga un gusto particular por sentarme justo frente a mi profesora. Pero, cuando se trata de una asignatura en la que no tengo interés, preferiría enfocar mi tiempo en algo más.

—En realidad yo nunca lo he odiado.

Mi respuesta parece haberla sorprendido. Ella se detuvo con la tasa de café en sus manos, abriendo los ojos de par en par.

—¿Por qué no?

—Es el asiento más cercano a la puerta del corredor. Una vez que la clase termina, uno puede salir corriendo de ahí, ¿verdad?

Lo expliqué como si fuera algo obvio, pero Ayase-san parpadeó un par de veces, y luego dejó escapar un suspiro agotado.

—¿Esa es la razón?

—¿No esperabas esa respuesta? No somos hermanos normales, así que no sabemos mucho el uno sobre el otro. Recientemente, comencé a pensar que los hermanastros deberían ser cercanos, pero que también deberían guardar cierta distancia. Por eso me alegra que me hayas preguntado por mis horarios de trabajo.

—Ya veo… Okay, entiendo. Entonces seguiré haciéndolo.

—Digámonos el uno al otro lo que queremos sin reserva alguna.

Ayase-san respondió con un pequeño «Gracias», sosteniendo la caliente tasa como si fuera algo especial para ella mientras regresaba a su habitación.


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